Milei presentará la reforma del BCRA y el Gobierno evalúa hacerlo con una cadena nacional
Javier Milei presentaría la próxima semana, mediante una cadena nacional, el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La movida buscaría darle volumen político a una de las iniciativas económicas más importantes del segundo semestre.
El Presidente expondría los principales lineamientos de la propuesta antes de remitir el texto al Congreso. La estrategia apunta a instalar el debate público sobre una reforma que redefine el rol de la autoridad monetaria.
La posibilidad se analizó esta tarde en un nuevo encuentro de la mesa política. Participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el ministro de Economía, Luis Caputo, entre otros funcionarios clave.
En la Casa Rosada sostienen que la reforma constituye uno de los pilares del programa económico oficial. Además, forma parte de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional.
El objetivo central es dejar establecido por ley un esquema que impida el financiamiento monetario del déficit fiscal y fortalezca la estabilidad de precios como prioridad excluyente de la autoridad monetaria.
Las claves de la reforma al Banco Central
El proyecto busca modificar el artículo que define los objetivos del BCRA. La intención del oficialismo es reemplazar el esquema vigente desde 2012 por un mandato más acotado y preciso.
El marco actual establece como funciones la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. Un esquema múltiple que, según el diagnóstico oficial, diluyó la responsabilidad principal de la entidad.
La nueva redacción apuntaría a que la preservación del valor de la moneda pase a ser la misión principal. Un cambio de paradigma que concentra esfuerzos en un solo objetivo: controlar la inflación.
Para ello, el Gobierno tomó como referencia la legislación peruana. Ese modelo es considerado dentro del oficialismo como un caso de éxito por haber mantenido durante décadas niveles de inflación considerablemente más bajos que el promedio regional.
La experiencia peruana se convirtió en el espejo donde el equipo económico busca reflejarse. Ese país logró estabilizar su moneda tras un período de hiperinflación en los años 90.
El Banco Central de Reserva del Perú tiene como único mandato constitucional preservar la estabilidad monetaria. Esa claridad de objetivos habría permitido, según el análisis oficial, blindar la política monetaria de presiones fiscales.
La legislación peruana establece que el banco central no puede financiar al gobierno bajo ninguna circunstancia, y esa rigidez institucional habría sido clave para consolidar la confianza en la moneda local y mantener la inflación controlada.
El Gobierno considera que replicar ese esquema en Argentina permitiría romper con décadas de emisión monetaria para cubrir desequilibrios fiscales. Un círculo vicioso que, desde la visión libertaria, alimentó la espiral inflacionaria histórica del país.
Cortar el financiamiento al Tesoro, otro de los objetivos
Otro de los ejes centrales de la reforma es restringir al máximo la posibilidad de que el Banco Central financie al Tesoro Nacional. El proyecto eliminaría los adelantos transitorios, una herramienta históricamente utilizada para cubrir necesidades fiscales de corto plazo.
También limitaría el uso de letras intransferibles y establecería mayores restricciones para la distribución de utilidades de la entidad. Solo en circunstancias excepcionales previstas por la ley podría flexibilizarse ese esquema.
El oficialismo argumenta que esos mecanismos fueron la puerta de entrada para que distintos gobiernos recurrieran a la emisión monetaria como parche fiscal. La reforma buscaría cerrar esa puerta de manera definitiva.
La propuesta también incorpora candados legales para evitar que futuros gobiernos encuentren atajos normativos. El objetivo es blindar el esquema más allá de la gestión actual.
Más independencia y autoridades con mayor estabilidad
La iniciativa fortalece la independencia institucional del Banco Central respecto del Poder Ejecutivo. Para ello incorpora mecanismos destinados a otorgar mayor estabilidad a las autoridades de la entidad.
El proyecto endurece las condiciones para la remoción de directivos del BCRA. La intención es evitar que la política monetaria quede condicionada por las necesidades fiscales del gobierno de turno.
Actualmente, las autoridades monetarias pueden ser removidas con relativa facilidad. El nuevo marco legal buscaría garantizar mandatos más firmes y menos vulnerables a presiones políticas de corto plazo.
Asimismo, se establece un régimen más estricto de responsabilidades y sanciones para las futuras autoridades que utilicen al Banco Central para financiar el déficit fiscal mediante emisión monetaria.
Las penalidades incluirían desde multas económicas hasta inhabilitaciones para ejercer funciones públicas. Un esquema punitivo que apunta a desalentar cualquier tentación de volver a las prácticas del pasado.
La defensa de Javier Milei a la reforma del BCRA
En el oficialismo consideran que el nuevo marco legal permitirá consolidar el proceso de desinflación. También apuestan a que dote de mayor previsibilidad al esquema macroeconómico de mediano plazo.
No obstante, la discusión tendrá un fuerte componente político. El Gobierno deberá reunir mayorías parlamentarias para aprobar una modificación que redefine el rol de la autoridad monetaria y limita herramientas fiscales tradicionales.
Por estas horas, en Balcarce 50 analizan que la eventual presentación por cadena nacional sirva para darle volumen político a una de las reformas económicas más relevantes que impulsará el Ejecutivo este año, antes de que comience el debate legislativo formal.
La estrategia comunicacional buscaría instalar el tema en la agenda pública y generar respaldo ciudadano antes de enfrentar la batalla parlamentaria. Un recurso que el oficialismo considera clave para una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que marca un cambio de época en la política monetaria argentina.
Tanto es así que durante una entrevista con Radio NOW días atrás, Milei ni siquiera mencionó la reforma electoral, que es el tema que desvela a la mesa política que encabeza la secretaria General, Karina Milei, con la mira en conseguir la reelección del Presidente el año próximo.
En cambio, defendió enfáticamente el proyecto para modificar la Carta Orgánica, cuyos puntos más importantes serán fijar como única función del BCRA "preservar el valor de la moneda" y "prohibir explícitamente financiar al Tesoro", según remarcó. Pero su exposición fue con un tono desafiante para el Congreso, al que volvió a acusar de haber intentado un "golpe de Estado" el año pasado.
Tras mencionar que puede haber "ruido en el Congreso" por este debate, el mandatario desafió a que los diputados y senadores que estén en contra "le expliquen a los argentinos que los quieren seguir estafando". Y es que según dijo la nueva Carta Orgánica "termina con 91 años de abuso de la política al sector privado vía inflación".
De la misma forma respondió a las críticas que ya recibió la idea de implementar el "shutdown" al estilo de Estados Unidos por parte de algunos gobernadores y de la vicepresidenta Victoria Villarruel. "El que esté en contra del shutdown está a favor de presupuestos desequilibrados, está a favor de la irresponsabilidad fiscal que ha derivado en que Argentina sea de los países más decadentes".
"Ponerse del lado de los ladrones es una decisión. Nosotros como Gobierno hemos decidido ponerse del lado de los honestos", disparó el Presidente y, sobre la discusión parlamentaria que viene, agregó: "Me encanta que aparezca este debate porque va a demostrar quiénes son los degenerados fiscales, los que han vivido a costa de estropear a los argentinos".
La expectativa en Diputados y la idea que circula en LLA para avanzar con el proyecto
Esta línea discursiva de choque baja inevitablemente a la tropa parlamentaria de LLA, no solo porque muchos la repetirán en el recinto sino también porque le da centralidad en la agenda y los obliga a estar con la guardia en alto y hacer todo lo posible porque el proyecto no se estanque, entre la pulseada numérica con la oposición y las primeras tensiones por los armados electorales.
Por estas horas, en el oficialismo intuyen que la iniciativa ingresará por la Cámara de Diputados porque "el Senado está saturado de temas", comentan en referencia a la reforma electoral, los cambios en el régimen de Zonas Frías, la Ley Hojarasca y el proyecto de "inviolabilidad de la propiedad privada".
En ese contexto, si el proyecto ingresa antes de fin de mes como aseguran en el Ejecutivo los diputados no descartan la posibilidad de reunir a las comisiones durante el receso de invierno que va del 20 al 31 de julio, según supo iProfesional. Esto se debe a que entienden que temas como la reforma del BCRA y el "shutdown" requieren varias reuniones para encontrar acuerdo.
Una de las fuentes consultadas deslizó que el receso no tiene por qué paralizar toda la actividad y que podría haber reuniones informativas que no requieran quórum en la comisión. Aclaran que esto "todavía no está definido" porque aún no tienen el texto que mandará el Gobierno, pero es una posibilidad.
La idea no agrada demasiado al resto de los bloques, incluidos los aliados. El receso no es tanto por los legisladores sino por los trabajadores del Congreso, a quienes no pueden negarles que se tomen vacaciones, según suelen explicar. Al haber menos personal, el funcionamiento de las comisiones y de la Cámara en general se dificulta.