SEGÚN LA UCA

La pobreza revirtió la baja y alcanzó al 30% de la población en el primer trimestre de 2026

El informe detectó un leve aumento de la pobreza y una suba más marcada de la indigencia por el impacto de alimentos e informalidad laboral
Por iProfesional
ECONOMÍA - 04 de Agosto, 2026

Luego de varios meses de descenso, el indicador volvió a mostrar una variación negativa en el comienzo de 2026. El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA estimó, sobre la base a datos del Indec, que el 30% de la población se encontraba en situación de pobreza entre enero y marzo.

El registro implica un incremento marginal de 0,1 puntos porcentuales frente al cierre de 2025. Sin embargo, el dato que generó mayor preocupación fue el correspondiente a la indigencia, que avanzó 0,4 puntos y alcanzó al 6,5% de la población.

De acuerdo con el análisis del organismo, detrás de este cambio aparecen principalmente dos factores: el aumento de los precios de los alimentos por encima de la evolución de los ingresos y el crecimiento del empleo informal.

¿Cuántas personas volvieron a caer bajo la línea de pobreza en los últimos meses?

Aunque la comparación anual todavía refleja una mejora, el comportamiento de los últimos meses encendió señales de alerta entre los especialistas.

Durante el primer trimestre de 2025, la pobreza alcanzaba al 31,4% de la población, por lo que el indicador actual mantiene una baja interanual. Sin embargo, el deterioro registrado entre fines de 2025 y comienzos de 2026 muestra una reversión en la trayectoria descendente.

Según las estimaciones del ODSA, entre el tercer trimestre de 2025 y los primeros tres meses de este año unas 1,8 millones de personas volvieron a ubicarse por debajo de la línea de pobreza.

Las ciudades con los indicadores sociales más preocupantes

El impacto no fue uniforme en todo el país y las diferencias entre regiones continúan siendo significativas.

El mayor nivel de pobreza se registró en Concordia, donde alcanzó el 52,5% de la población. Detrás se ubicaron Gran Resistencia, con 49,7%, y Posadas, con 42,6%.

En cuanto a la indigencia, el escenario más complejo apareció en Gran Resistencia, con un índice del 24,3%. Luego quedaron Concordia, con 11,2%, y Posadas, con 10,7%.

Los factores que explican el deterioro del indicador

Desde el ODSA señalaron que el cambio en la tendencia responde a una combinación de factores económicos y laborales. El director del organismo, Agustín Salvia, explicó que uno de los principales problemas fue la pérdida de capacidad de compra de los hogares.

Uno de los puntos centrales fue la diferencia entre la evolución de los ingresos y el costo de los alimentos. Mientras la Canasta Básica Alimentaria aumentó 11,6% durante el trimestre, el índice salarial total avanzó 8,6%, dejando a muchos hogares con menor capacidad para cubrir sus gastos esenciales.

Otro elemento señalado fue la mayor fragilidad del mercado laboral. Si bien la tasa de desempleo no presentó cambios importantes, la informalidad alcanzó al 44,2% de los trabajadores ocupados y la subocupación aumentó 1,1%.

Menos impulso económico y mayores gastos para los hogares

El informe también destacó que la desaceleración de la actividad tuvo impacto sobre la distribución del ingreso. El crecimiento del PBI pasó de una expansión del 5,8% a una del 2,3%, mientras que los beneficios de la recuperación no alcanzaron de la misma manera a todos los sectores.

Además, el aumento de gastos esenciales como tarifas de servicios públicos, transporte y alquileres afectó con mayor intensidad a los hogares de menores recursos, ya que esos incrementos avanzaron por encima del promedio de precios.

Para el Observatorio de la Deuda Social Argentina, la reducción sostenida de la pobreza dependerá de que el crecimiento económico pueda transformarse en más puestos de trabajo formales, estables y con mejores salarios.

El desafío, según el organismo, es que la recuperación deje de concentrarse en algunos sectores y logre trasladarse al conjunto de la población.

Cuánto necesitó una familia para no caer en la pobreza en junio

El costo de vida en la Ciudad de Buenos Aires volvió a marcar la presión que enfrentan los hogares para sostener su nivel de consumo. Según los últimos datos oficiales, una familia tipo necesitó ingresos superiores a $1,57 millones durante junio para superar la línea de pobreza, mientras que para ser considerada de clase media requirió casi $2,5 millones.

El escenario se da en un contexto de fuerte deterioro del poder adquisitivo, con salarios que todavía buscan recuperar terreno frente a la inflación y un menor dinamismo del consumo interno. La pérdida de capacidad de compra modificó los hábitos de las familias y llevó a muchos hogares a recurrir al endeudamiento para cubrir gastos cotidianos.

De acuerdo con el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba), una familia compuesta por cuatro integrantes necesitó al menos $1.577.314 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer debajo de la línea de pobreza.

Ese valor corresponde únicamente a hogares propietarios de la vivienda, ya que la medición no contempla el pago de alquiler. Por ese motivo, las familias que deben afrontar un contrato inmobiliario necesitan ingresos superiores para mantener el mismo nivel de cobertura.

En paralelo, el ingreso mínimo para ubicarse dentro del segmento de clase media porteña llegó a $2.493.587 mensuales, también sin incluir el gasto destinado al alquiler.

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