DESDE LA CITY

Milei seca la economía de pesos y en la City alertan que el tapón monetario frena la recuperación

La falta de circulante impacta en la demanda, cae la actividad productiva y los sectores industriales reclaman medidas para evitar una recesión
Por Claudio Zlotnik
ECONOMÍA - 06 de Agosto, 2026

Existen distintos diagnósticos entre economistas profesionales para evaluar la actual dinámica económica. El motivo del debate se vincula con el parate que sufre la denominada "economía real", con caídas en la industria y el comercio, con una construcción que está lejos de sus mejores momentos.

En las últimas dos semanas se instaló la idea de que un dólar más alto serviría para levantar la parte de la economía de la cual depende la mayoría de los argentinos, aquéllos que no ven los beneficios directos de Vaca Muerta, el campo o las exportaciones mineras. Existe una "complicación" que estaría demorando que la estabilidad económica "se sienta en la calle".

El economista Pablo Goldín, director de la consultora MacroView, tiene un diagnóstico al respecto. "El principal problema de la economía es el tapón monetario", resumió en diálogo con iProfesional. La definición sintetiza una discusión de fondo que pone el foco sobre uno de los pilares del programa de Javier Milei: mantener la liquidez al mínimo posible para impedir que cualquier excedente de pesos termine alimentando una mayor demanda de dólares.

La férrea posición oficial de "secar" la plaza de pesos tuvo un efecto contundente en el día de ayer: hubo una fuerte suba de las tasas de interés.

El rendimiento del Boncap en pesos con vencimiento en enero 2027 se elevó del 26,8% anual al 28,4% anual entre martes y miércoles. Los analistas creen que se debió a la estrategia oficial por quitar pesos del mercado en las distintas licitaciones de deuda.

De qué se trata el "tapón monetario" que frena la recuperación 

Se sabe: el Presidente no oculta su obsesión por "aniquilar" la inflación lo más rápido posible. Aun cuando esa pelea tenga el costo de un golpe a la actividad económica.

El jefe de Estado reiteró en las últimas horas que no está dispuesto a laudar entre los sectores "ganadores" y otros que "pierden" bajo el actual esquema económico ya que ese arbitraje decanta en la "corrupción".

La economía argentina atraviesa una situación pocas veces vista. Mientras el Gobierno celebra una inflación que logró perforar el piso del 2% mensual y un dólar que se mantiene bajo control, cada vez más economistas advierten que esa estabilidad tiene una contracara: la falta de pesos para que la actividad económica pueda recuperar dinamismo.

Para Goldín, el Gobierno está llevando esa estrategia hasta un extremo. "La política monetaria es hoy el principal obstáculo del programa económico", sostiene.

Banco Central amarrete

El economista Amílcar Collante le puso números a esa estrategia oficial; una política monetaria súper estricta.

"El BCRA compró más de u$s13.300 millones desde que empezó el año. La contracara fue la emisión de $17,7 billones para comprar los dólares", dijo Collante.

Sin embargo, a posteriori, el BCRA realizó las siguientes operaciones de retiro:

  • Retiró del mercado casi $10 billones con compras de dólares que el Tesoro Nacional le hizo al BCRA
  • Retiró otros $9 billones vía roll over de la deuda en pesos, superior al 100%, y otras operaciones

"Todos los agregados monetarios caen. Hay compras de dólares, pero con desmonetización de la economía", afirmó Collante. Un escenario inverso al prometido por Santiago Bausili a finales de 2025, cuando presentó el plan de compras de divisas para este año y habló de una inyección monetaria.

Según su análisis, el Banco Central y el Tesoro vienen retirando más pesos de los que incorporan al sistema, en un proceso de desmonetización que mantiene contenida la inflación, pero también enfría el consumo, limita el crédito y restringe el nivel de actividad.

Economistas alertan que se necesitan hasta 50 billones de pesos para reactivar la economía

Goldín describe el fenómeno como un verdadero "tapón" sobre la economía.

El economista aporta datos numéricos para dimensionar la falta de pesos en la calle. Históricamente, en momentos de crecimiento y baja inflación, la economía argentina se movía con una base de entre $200 y $250 billones (a valores de hoy). Sin embargo, en la actualidad, con mucho esfuerzo se llega a los $170 o $180 billones.

La conclusión de Goldín es tajante: "Faltan 40 o 50 billones de pesos para una economía reactivada y en movimiento". Al no producirse esa remonetización, el consumo no puede ser vigoroso. "No dan los números", sentencia.

Goldín compara con otros momentos económicos de la historia reciente, cuando sí hubo una remonetización de la economía. Durante la primera parte de la convertibilidad y también durante los primeros años de Néstor Kirchner. Dos procesos bien distintos pero que compartieron la remonetización como motor de la actividad.

Hoy ocurre exactamente lo contrario.

"Estamos en un círculo vicioso donde el Banco Central retira más pesos de los que emite", explica Goldín. Esa dinámica -asegura- impide que el crédito pueda expandirse con normalidad y limita la recuperación del mercado interno.

La lógica del "modelo Milei"

La actual lógica oficial resulta consistente. En el Gobierno existe la convicción de que cualquier expansión monetaria significativa terminaría reflejándose rápidamente en una mayor demanda de dólares. O en un recalentamiento de los precios. La experiencia argentina, marcada por décadas de inestabilidad, alimenta ese temor.

Goldín lo plantea en términos de una verdadera trampa. El Banco Central sabe que la economía necesita más liquidez para recuperar velocidad, pero al mismo tiempo enfrenta una demanda permanente de ahorro en moneda estadounidense que ronda los u$s2.500 millones mensuales. "Liberar pesos demasiado rápido podría volver a presionar sobre el mercado cambiario", advierte el economista.

Las consecuencias empiezan a observarse con claridad. Según Goldín, la Argentina funciona hoy a dos velocidades: un grupo reducido de sectores vinculados a la energía, la minería y el agro mantiene tasas de crecimiento de entre 10% y 15% anual, mientras cerca del 80% de la economía permanece prácticamente estancada, dependiendo de un consumo que todavía no logra recomponerse.

El resultado es un crecimiento promedio cercano al 2% o 3%, insuficiente para recuperar el terreno perdido durante la última década y media de estancamiento. "Con este ritmo de crecimiento harían falta cuatro presidentes para volver al nivel de producto por habitante que tenía la Argentina en 2011", advierte.

Por ahora, el Gobierno parece dispuesto a sostener su apuesta. La prioridad sigue siendo la estabilidad.

Te puede interesar

Secciones