De dónde saldrían los u$s70.000 millones que Milei dijo tener para frenar una posible corrida cambiaria
La discusión sobre la capacidad real del Gobierno para enfrentar una corrida cambiaria, de acuerdo a los operadores financieros del mercado local y de Wall Street, se centra en torno a la cantidad de dólares que puedan acumular de reservas internacionales el BCRA y el Tesoro, y en la operatividad de los swaps internacionales como el renovado con China por unos u$s19.000 millones y los u$s20.000 millones que se puedan utilizar del swap de monedas con el Tesoro de los Estados Unidos.
Al respecto, el Presidente Javier Milei explicó la semana pasada, en un programa de cable, que el respaldo disponible en caso de que el Gobierno deba enfrentar una corrida cambiaria preelectoral el año próximo llega a u$s70.000 millones y que el Gobierno ya se aseguró los fondos necesarios para los próximos dos años.
La cifra surge de sumar reservas en el BCRA, swaps y financiamiento ya asegurado, aunque en el mercado advierten que no todos esos recursos están disponibles de inmediato ni tienen el mismo grado de liquidez.
En tanto, varios analistas financieros consultados por iProfesional destacan que esa cifra incluye instrumentos sujetos a condiciones políticas, legales o geopolíticas y recursos no necesariamente líquidos.
El arsenal de Javier Milei para enfrentar turbulencias cambiarias
Pese a que falta un año para las próximas PASO presidenciales, por ahora serían en agosto del año próximo, aunque el Gobierno busca suspenderlas, por ahora el riesgo de una corrida cambiaria no se puede descartar y fue el propio Milei quien aseguró que va a contar con hasta u$s70.000 millones de poder de fuego ante ese eventual escenario, pero en el mercado tienen dudas sobre cómo llegó a esa cifra y cómo lo puede llegar a utilizar.
En esa entrevista, Milei explicó que el programa que el Gobierno acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) contempla una meta de acumulación de reservas internacionales de entre u$s7.000 y u$s10.000 millones.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya alcanzó casi sumar este año más de u$s14.000 millones en reservas propias para llegar a un récord de reservas internacionales brutas de unos u$s50.000 millones, el mayor de los últimos 7 años y, de sostenerse el ritmo de compras, el stock acumulado podría alcanzar a unos u$s20.000 millones a lo largo de este año.
"Nosotros habremos acumulado u$s20.000 millones por si tenemos un evento complicado y cuando usted quiera darse cuenta, se va a encontrar que con una cosa y la otra, más lo que teníamos, tenemos entre u$s60.000-70.000 millones y además que ya cerramos el financiamiento".
Milei además anticipó que el Gobierno tomará las medidas macroprudenciales necesarias para sostener la estabilidad financiera y cambiaria.
También remarcó el cierre de todas las líneas de financiamiento necesarias para 2026 y 2027, lo que, según su visión, disminuye la presión sobre el mercado de cambios. En ese contexto, detalló que el paquete incluye el swap con Estados Unidos por u$s20.000 millones y confirmó negociaciones para la extensión del swap con China.
De dónde salen los u$s70.000 millones que anunció el Presidente
Estas declaraciones de Milei abrieron el debate en el sector financiero local y también en Wall Street.
Algunos analistas consultados por iProfesional se preguntan de dónde saca Milei el número de los u$s70.000 millones. Hoy, reservas internacionales brutas suman unos u$s50.000 millones, pero no todas son utilizables.
En ese punto sostienen que es probable que Milei esté incluyendo el swap con Estados Unidos y, en el caso particular del swap con China, si bien se renovaron recientemente por cinco años unos u$s19.000 millones, ya se usaron unos u$s5.000 millones, y en una situación de crisis se podrían utilizar los u$s15.000 millones restantes. El problema es que el swap con China implica condicionamientos políticos y geopolíticos que exceden la voluntad local.
En tanto, en relación al swap con Estados Unidos no se sabe de cuánto es ni tampoco cómo se activa y, en este caso, habrá que ver cómo le irá al Presidente Donald Trump en las elecciones de medio término del 4 de noviembre próximo. A esto hay que sumarle que la semana pasada se conoció la noticia de que el Tesoro de Estados Unidos está sosteniendo al yen japonés, lo que demuestra que es una herramienta moderna que están dispuestos a utilizar.
En cuanto al poder de fuego del Tesoro, el programa financiero oficial que presentó el ministro de Economía, Luis Caputo, para el próximo año solo incluye unos u$s4.900 millones de compras al BCRA y lo que le pueda sobrar de este año.
Según el análisis de la mayoría de los especialistas consultados, el monto de u$s70.000 millones lanzado por Milei incluye la suma de las reservas brutas del BCRA, los swaps con Estados Unidos y China.
Las dudas del mercado sobre la liquidez real de los recursos
Pero la posibilidad de disponer de esos recursos depende de la naturaleza y de las condiciones de cada instrumento. Los swaps internacionales, en particular, requieren autorizaciones específicas y pueden estar sujetos a decisiones políticas o geopolíticas.
El debate sobre los efectos de la política de reservas en la actividad interna permanece abierto. Al respecto, el economista Ricardo Arriazu sostuvo la semana pasada que el desafío radica en encontrar un punto de equilibrio entre la acumulación de divisas y el crédito para que los recursos lleguen al sector productivo y se conviertan en crecimiento real. "Las expectativas estarán atentas a la capacidad del Gobierno para administrar estas variables en un contexto de elevada sensibilidad en el mercado financiero", dijo el economista.
Arriazu advirtió que el próximo año podría haber presión sobre el dólar, aunque estimó que ese movimiento llegaría recién en el tramo final del calendario electoral. Además, alertó que la apertura económica puede generar "bolsones de descontento, bolsones de desempleo y de pobreza" en el Gran Buenos Aires si no se acompaña con políticas específicas.
La perspectiva de Arriazu sobre una eventual corrida cambiaria
Durante un webinar organizado por BlackTORO, Arriazu sostuvo que la demanda de dólares seguirá siendo la variable central para entender el comportamiento de la economía de Argentina. Recordó además que durante el último año los argentinos compraron unos u$s40.000 millones y estimó que en 2027 la demanda volverá a ser elevada, en un contexto atravesado por las elecciones.
El economista insistió en que Argentina continúa siendo una economía bimonetaria. "El dólar es unidad de cuenta y reserva de valor. Por eso, la tasa que importa es la tasa de interés en dólares y no la tasa real en pesos", explicó. En ese marco, dejó una definición contundente sobre el proceso electoral: "Yo creo que la corrida cambiaria va a existir, va a ser tardía, no va a ser temprana, y eso le da una enorme oportunidad al Gobierno para acumular más dólares", dijo Arriazu.