El BCRA volvió a comprar dólares y las reservas alcanzaron nuevo récord en casi siete años
El Banco Central (BCRA) cerró este martes su quinta jornada consecutiva de compras en el mercado de divisas. Sumó u$s28 millones y llevó las reservas internacionales a un nivel récord para la gestión de Javier Milei.
Las reservas brutas llegaron a u$s49.642 millones, el monto más elevado desde que asumió el actual Gobierno y el más alto desde mediados de septiembre de 2019, hace casi siete años, durante la presidencia de Mauricio Macri.
Este salto se explica por una suba diaria de u$s266 millones. La cifra refleja principalmente la revalorización de activos como el oro, que forman parte del stock de reservas del BCRA.
Desde enero de 2026, cuando arrancó la cuarta fase del programa monetario, el organismo acumuló u$s13.373 millones en operaciones dentro y fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC). Las intervenciones incluyeron tanto operaciones en el MLC como compras en bloque.
El equipo económico fijó para este año un objetivo de acumulación que oscila entre u$s10.000 millones y u$s17.000 millones. Ese piso mínimo ya fue superado ampliamente.
Cómo evolucionaron las compras del BCRA entre junio y julio
En junio, el Banco Central había moderado su ritmo comprador. El objetivo era contener la presión sobre la cotización de la moneda, en un contexto donde la demanda de dólares aumentó y el tipo de cambio mayorista avanzó más de 5%, un incremento superior al de la inflación.
Ese salto del dólar mayorista por encima de la inflación no se veía desde octubre de 2025. La estrategia oficial en junio fue pisar el acelerador con menos fuerza.
Pero julio trajo un cambio de ritmo. Las compras oficiales totalizaron u$s2.162 millones, muy por encima de los u$s1.418 millones de junio. Fue el registro más alto desde mayo, cuando se concretaron u$s2.596 millones.
Esta cifra de julio representó el tercer mejor desempeño del año en términos de acumulación de divisas por parte del BCRA.
El martes de la semana pasada, el BCRA interrumpió una racha de 135 jornadas consecutivas de adquisiciones de divisas. Esa pausa puso fin a una de las tres secuencias de compras más extensas de las últimas dos décadas.
Entre enero y julio, el flujo de dólares creció impulsado por varios factores, entre los que se destacan una liquidación de exportaciones del sector agropecuario, ventas del sector energético y minero, emisiones de deuda en el exterior por parte de empresas argentinas y colocaciones de bonos de provincias fuera del país.
Estos recursos permitieron al BCRA absorber una parte importante de los dólares presentes en el mercado. La entidad ya alcanzó el objetivo de acumulación de reservas establecido para 2026.
Durante el primer trimestre, el principal desafío consistió en responder a las necesidades de financiamiento del Ministerio de Economía. Para sostener el ritmo de compras, el Banco Central incrementó la emisión de pesos, sin utilizar herramientas de esterilización.
Al mismo tiempo, el Tesoro absorbió parte del exceso de liquidez mediante la colocación de deuda en moneda local. El objetivo fue mantener la estabilidad cambiaria y contener la inflación, evitando que la mayor emisión de pesos presionara sobre los precios.
El dólar subió, pero el BCRA marcó una "línea de fuego"
A comienzos de agosto, el monto de operaciones en el mercado mayorista de contado se ubica en torno a los u$s600 millones. Es una cifra significativa, considerando que ya pasó el período de mayores liquidaciones del sector agropecuario en el segundo trimestre.
El volumen negociado en el segmento spot fue de u$s584,1 millones. El dólar mayorista avanzó un peso en la jornada y cotizó a $1.496.
Ese nivel está cerca del máximo nominal de cierre de $1.498 registrado el 28 de julio. Ese día, operadores calculan que el Tesoro intervino con ventas por unos u$s145 millones para evitar que la cotización superara los $1.500.
El Banco Central fijó el tope de la banda cambiaria en $1.849,35. Eso deja al dólar comercial todavía a una distancia considerable: 353,35 pesos de margen, equivalente al 23,6% de ese límite para la flotación.
Una nueva "línea de fuego" quedó trazada para el dólar oficial mayorista en los $1.500. En el comienzo de esta semana, tal como sucedió la semana pasada, el oficialismo intervino en el MLC para vender divisas y contener la suba.
Paralelamente, se conoció que la cobertura cambiaria ofrecida por el Tesoro junto con el BCRA registró un aumento mensual de u$s5.000 millones en julio, fundamentalmente por los bonos Dólar Linked.
Durante la primera rueda de agosto, operadores mencionaron ventas oficiales del BCRA en el mercado al contado. Se estima que correspondieron a operaciones por cuenta y orden del Ministerio de Economía, con una lógica similar a la del martes pasado.
Esta vez, las ventas se canalizaron a través de la autoridad monetaria en lugar del Banco Nación. "El patrón refuerza la lectura de que el objetivo es mantener la cotización en los niveles actuales", explicaron desde Outlier.
Desde 1816 remarcaron que las compras del BCRA del lunes representaron el menor saldo desde el 3 de marzo, excluyendo el martes pasado. "El spot subió 0,7% y cerró en $1.495. Se negociaron u$s90 millones entre Lelink D31G6 y D30S6 en BYMA PPT T+1", agregaron.
El interés abierto total de futuros creció u$s72 millones en una rueda en la que el spot se acercó al nivel de $1.500. Ese número parece haberse convertido en una nueva línea que el Central marcó la semana pasada.
El economista Gustavo Ber expresó: "El dólar mayorista arrancó la jornada una vez más coqueteando con los $1.500, un nivel donde los operadores observan intervenciones que reflejan que las autoridades preferirían que no sea superado rápidamente a corto plazo".
Ber agregó: "Dicha estrategia apuntaría a continuar poniendo a la desaceleración de la inflación como un objetivo central. De extenderse las regulaciones, podrían ir despertando un renovado apetito al carry desde aquellos operadores más tácticos".