Economista asegura que el Gobierno debería "abrir todas las ventanas posibles" para sumar dólares
La sostenibilidad cambiaria y la capacidad del Banco Central para robustecer sus arcas se consolidaron como las principales variables a monitorear en el frente macroeconómico. Al respecto, el economista Carlos Pérez, director de la Fundación Capital y exgerente general y director de la autoridad monetaria, analizó la dinámica de las reservas y advirtió sobre las exigencias financieras del mediano plazo. Si bien ponderó que durante los primeros siete meses del año la entidad logró recuperar aproximadamente u$s8.000 millones, recordó que esa cifra se produce luego de una pérdida de 9.000 millones de dólares en términos de reservas internacionales netas registrada el año pasado, por lo cual "el proceso de saneamiento aún requiere continuidad y nuevas fuentes de divisas".
Ante la proximidad de un nuevo ciclo electoral y la tendencia histórica de los agentes económicos hacia la dolarización -cuyo antecedente en 2025 arrojó una formación de activos externos superior a los US$32.000 millones-, el especialista remarcó la necesidad de diversificar e intensificar la búsqueda de fondos. En declaraciones radiales, el exfuncionario fue categórico sobre la estrategia que debería adoptar el Palacio de Hacienda para mitigar eventuales tensiones cambiarias y sostener la actividad: "El Gobierno tiene que tratar de abrir todas las ventanas posibles en términos de conseguir dólares". En esa misma línea, consideró que la acumulación de divisas y el financiamiento internacional serán determinantes para transitar el año próximo con mayor capacidad de respuesta.
La discusión sobre las reservas y el valor del tipo de cambio se da en paralelo a un debate institucional clave: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Pérez respaldó la intención oficial de reducir la multiplicidad de metas vigentes desde la modificación de 2012, bajo el argumento de que "cuando tenés tantos objetivos finalmente no cumplís ninguno". No obstante, aclaró que la estabilidad financiera debe ser incorporada de forma explícita debido al rol supervisor de la Superintendencia de Entidades Financieras. Asimismo, el director de la Fundación Capital subrayó el valor de buscar consensos políticos para esta medida, al sostener que "el Congreso no es una escribanía" y que una reforma nacida de un acuerdo parlamentario amplio dotará de mayor solidez institucional a la autoridad monetaria para evitar que quede subordinada a las necesidades fiscales del Gobierno de turno.
Una reactivación dispar entre sectores "estrella" y actividades rezagadas
Al evaluar el estado actual del nivel de actividad, el economista describió un escenario de profunda heterogeneidad, caracterizado por una recuperación desigual que divide al entramado productivo local. Por un lado, se ubican los denominados sectores "estrella" como el agro, la energía y la minería, que concentran el mayor dinamismo y empujan las exportaciones. Por el otro, ramas de gran peso distributivo como la industria, la construcción y el comercio masivo continúan rezagadas, lo que impide que la mejora macroeconómica se derrame de forma homogénea en la vida cotidiana.
Según el diagnóstico de Pérez, los rubros que hoy muestran tasas positivas representan menos del 20% del Producto Bruto Interno (PBI). Por este motivo, señaló que el principal desafío del Poder Ejecutivo "tiene que generar las condiciones para que este desafío deje de ser un crecimiento modesto y sectorizado y que sea un crecimiento un poco más robusto y más expandido, más difundido a todas las actividades económicas", logrando que el consumo masivo acompañe la evolución favorable que hoy solo exhiben los segmentos de mayores ingresos a través de la adquisición de bienes importados, vehículos y turismo.
El impacto de la crisis en los ingresos familiares y el mercado laboral
La falta de una recuperación generalizada se traduce de forma directa en el deterioro de la situación financiera de los hogares. El indicador más preocupante que arrojó el análisis del exdirector del BCRA es el salto exponencial en los niveles de morosidad de la población. Pérez detalló que la cartera irregular de los préstamos otorgados a las familias pasó de ubicarse algo por encima del 3% un año atrás a cerca del 12,75% en la actualidad. "Es casi tres veces lo que teníamos un año atrás y claramente tenerlo cerca de 13% al coeficiente de irregularidad de los préstamos a familias es un número muy elevado históricamente hablando", alertó.
Este escenario se combina, según su visión, con una marcada pérdida de poder adquisitivo y una precarización del mercado de trabajo. La estructura laboral muestra una persistente migración desde puestos registrados hacia modalidades como el monotributo, el empleo autónomo o la informalidad. "Hay una migración lamentablemente que se da perdiendo calidad", describió el especialista. Si bien el proceso de desinflación del segundo trimestre opera como un alivio parcial frente a un inicio de año donde las actualizaciones salariales quedaron debajo del índice de precios, Pérez concluyó que una recomposición sustentable de los ingresos familiares solo será posible si el Gobierno logra expandir el crédito, desacelerar la inflación de manera definitiva y consolidar un crecimiento que abarque a los sectores que mayor mano de obra emplean.