Tras el cierre de la textil Will Der, exigen que cumplan con los 120 trabajadores despedidos
El cierre de la empresa textil Will Der -producía indumentaria deportiva para marcas como Adidas, Puma, Fila y New Balance- se viralizó tras el discurso que uno de sus dueños, el exjugador y entrenador de Los Pumas Santiago Phelan, hizo a sus trabajadores: "Lamentablemente, la decisión que tenemos que tomar es cerrar la fábrica. El lunes no vengan".
Frente al llanto de los empleados, en su mayoría mujeres, explicó que no había opción de seguir y que seguir iba a ser peor: "No es que nosotros colgamos, aflojamos. No somos de esa característica. No hay trabajo en la calle".
El empresario subrayó: "El panorama que viene es peor" y, visiblemente quebrado, con lágrimas en los ojos, disparó: "Son 50 años tirados a la basura". De esta forma, la firma bajó las persianas de sus dos plantas ubicadas en Las Flores y General Pacheco, en la provincia de Buenos Aires, dejando en la calle a unas 120 personas. Tanto Phelan como su socio Armando Anasal, atribuyeron la decisión a la caída de la actividad, cuestionando la política económica del gobierno de Javier Milei.
A pesar del componente emocional que causó el hecho, la Asociación Obrera Textil de la República Argentina (AOT) manifestó su "más enérgico repudio" ante la situación que atraviesa el personal de Will Der S.A. y exigió que la empresa cumpla con todas sus obligaciones legales. Afirmó que "los trabajadores no pueden seguir siendo la variable de ajuste. Reclamamos responsabilidad y exigimos el cumplimiento de la ley y respeto por los trabajadores".
El sindicato textil sale al cruce y exige responsabilidades a Phelan
La organización gremial que encabeza Hugo Benítez denunció que son unas 120 familias que permanecen en la incertidumbre y subrayó que no pueden continuar siendo la única variable de ajuste frente a la crisis de la compañía. Declaró además que "ninguna crisis exime a quienes conducen la empresa de cumplir con sus responsabilidades legales, éticas, morales y sociales".
Solicitó también que el proceso sea conducido con transparencia, respeto por la legislación vigente y la búsqueda de soluciones que no trasladen exclusivamente el costo de la crisis sobre quienes sostuvieron durante años el crecimiento de la compañía.
Al respecto, la conducción de la AOT planteó que "la responsabilidad empresaria no se agota en reconocer la existencia de una crisis: también exige actuar con seriedad, buena fe y pleno respeto por los derechos de los trabajadores", apuntando directamente contra Phelan, presidente de Will Der; Anasal, vicepresidente, y Marcelo López Imizcoz, director suplente.
Empresarios y sindicato unidos en la crítica al plan económico
De esta forma, el sindicato se puso al frente de la crítica situación que atraviesan los trabajadores de la firma, recordando que "venimos advirtiendo sobre la brutal caída en las ventas que sufre la actividad textil", en un contexto de recesión producto del plan económico que aplica el gobierno.
Asimismo, reafirmó su compromiso con la defensa de los empleados y exigió que Will Der y sus autoridades asuman plenamente las responsabilidades que les corresponden frente a los trabajadores y sus familias. Las declaraciones de la AOT fueron acompañadas y respaldadas por la Agrupación Andrés Framini, que también responsabilizó a las políticas económicas por haber "profundizado el deterioro de la industria textil".
El día del cierre de la compañía, Anasal también se dirigió al personal, y se quebró durante su discurso: "Son 50 años tirados a la basura porque no pude llegar a nada. Porque tengo que dar la cara diciendo que soy una mierda".
El empresario cuestionó a quienes apoyaron electoralmente al presidente Javier Milei. "Los que pudieron votar a este gobierno, ¿a dónde nos llevó?", preguntó y cerró: "Con otros gobiernos todos sufrimos y nos peleábamos por otras cosas, pero teníamos plata en el bolsillo".