• 21/8/2026
ALERTA

En la City prevén mayor presión cambiaria y Caputo diseña un plan para contener al dólar

El Banco Central y el Tesoro coordinan una decidida intervención en el mercado para dejar al dólar cerca de $1.500. Qué escenario ven en el mercado
21/08/2026 - 07:00hs
Luis Caputo con cara de preocupación, con billetes de dólares de fondo (FOTO: Archivo iProfesional)

Puntos importantes

Checkbox Checked Nerviosismo en el mercado financiero por aumento de tasas y demanda de cobertura ante posible presión cambiaria.
Checkbox Checked El Banco Central profundiza su "blindaje cambiario" con bonos dólar linked para contener la dolarización financiera.
Checkbox Checked Consultoras como Delphos y PPI alertan sobre tensión en el dólar por el año electoral 2027 y la debilidad económica.

Consultoras financieras detectan un cambio de humor en el mercado: suben las tasas, aumenta la demanda de cobertura y el Banco Central refuerza su estrategia para evitar un salto del tipo de cambio en la antesala del año electoral.

Todavía faltan 14 meses para las elecciones presidenciales, pero el mercado parece moverse con tiempos adelantados.

En los últimos días, el índice de riesgo país escaló hasta los 532 puntos, alejándose del objetivo de 300 puntos que el Gobierno se había fijado para el corto y mediano plazo. En los hechos, se borró la mejora que había marcado la recalificación de deuda decidida por las tres compañías más grandes del mercado.

En buena parte de la semana, los títulos de deuda locales registraron caídas en sus precios, en oposición a lo que sucedía en el resto de los países de la región. No fue el caso de ayer, donde las bajas se registraron acá y afuera también.

¿Qué está sucediendo? ¿Hay riesgo de que estas tensiones se contagien al mercado cambiario?

La demanda de cobertura presiona al mercado oficial

Lo que parece verídico es que el mercado empezó a mandar una señal que el Gobierno sigue con máxima atención: algo que se evidencia en el apetito creciente por la cobertura cambiaria.

Para adelante, se trata de una evidencia de que la presión sobre el dólar podría intensificarse en las próximas semanas.

Así lo retrató la consultora financiera Delphos Investment. "La demanda de cobertura viene creciendo desde mediados de abril al ritmo de las compras del BCRA, lo que evidencia la ausencia de demanda genuina de pesos y sugiere que una eventual recomposición de la liquidez podría acentuar la presión cambiaria", puntualizaron los técnicos de Delphos.

No se trata -a diferencia de otras épocas- de un escenario de crisis. Pero sí de un cambio de clima.

La combinación de una economía que pierde dinamismo, encuestas menos favorables para Javier Milei y la cercanía de la campaña electoral 2027 comenzaron a modificar el comportamiento de los inversores.

La reacción ya se observa en dos variables sensibles: las tasas de interés y la demanda de instrumentos atados al dólar.

Frente a ese escenario, el equipo económico decidió profundizar un verdadero blindaje cambiario. El Tesoro y el Banco Central multiplican la oferta de bonos dólar linked y de contratos de futuros para absorber la dolarización financiera sin que esos pesos terminen presionando directamente sobre el mercado cambiario.

La cantidad de los contratos operados en el mercado de futuros se viene acelerando con el paso de los días. "El interés abierto aumentó u$s425 millones en lo que va de agosto, una magnitud que ya comienza a ser significativa", destacó el último informe de PPI (Portfolio Personal Inversores).

En este contexto de mayor nerviosismo, las tasas de interés volvieron a mostrarse con volatilidad, otra muestra de que en la City se refleja un escenario distinto al de hace algunas semanas.

El mercado de pesos reacciona con subas de las tasas

El diagnóstico más contundente llegó desde Delphos Investment, una de las consultoras más seguidas por el mercado financiero.

Su último informe advierte que la presión cambiaria tenderá a aumentar a medida que se acerque el próximo "fixing" de los bonos dólar linked, debido a que los inversores buscan reemplazar esa cobertura por otros instrumentos dolarizados.

La señal más clara fue el pobre resultado del último canje del Tesoro. El bono D31G6 tenía un valor nominal en circulación de u$s3.930 millones, pero apenas logró un rollover del 34%, dejando un vencimiento pendiente de u$s2.595 millones, el mayor del año para un título indexado al dólar oficial.

Para Delphos, ese remanente constituye un foco potencial de demanda de cobertura cambiaria.

Además, la consultora detectó un fenómeno relevante: desde mediados de abril las compras de dólares del Banco Central vienen siendo acompañadas casi peso por peso por un aumento de la cobertura vía dólar linked y futuros.

En otras palabras, los pesos que el BCRA inyecta cuando compra reservas no están generando una mayor demanda de activos en moneda local, sino que terminan buscando protección frente al dólar.

La volatilidad financiera encarece el crédito corporativo

La estrategia de Luis Caputo consiste precisamente en ofrecer esa cobertura dentro del propio mercado financiero.

Hoy la composición de los instrumentos cambió drásticamente respecto del comienzo del año.

Mientras en enero la cobertura estaba repartida en 60% bonos dólar linked y 40% futuros, actualmente pasó a una estructura de 80% dólar linked y apenas 20% futuros, reflejando la enorme expansión de estos títulos emitidos por el Tesoro.

A eso se suma el mercado de futuros del dólar, donde también empezó a observarse una mayor actividad.

Aunque la consultora PPI aclara que la magnitud todavía no permite hablar de una intervención masiva, sí considera consistente la hipótesis de que existe una intervención oficial en los vencimientos más cercanos.

Las tasas reflejan el nerviosismo

La otra pata del fenómeno aparece en el mercado de pesos.

En apenas tres semanas, la caución pasó de niveles cercanos al 23% anual hasta 28,2%, mientras que la tasa repo entre bancos llegó al 29,4%. El encarecimiento del dinero ya comenzó incluso a trasladarse al crédito para empresas, cuyos adelantos rozan el 30% anual.

La lectura en la City es clara: cuanto mayor sea la dolarización de las carteras, más difícil será sostener una baja de tasas sin generar presión sobre el tipo de cambio.

Y ese equilibrio resulta especialmente delicado porque el propio Gobierno necesita evitar una expansión monetaria. Desde fines de julio, el Tesoro viene retirando liquidez del sistema para mantener escasos los pesos disponibles, una política que ayudó a contener al dólar pero que también endureció las condiciones financieras.

Economía real más débil y encuestas que preocupan

El cambio de humor financiero no aparece aislado. Al contrario, parece responder a la intranquilidad de los inversores en relación a la preocupación por el rezago de los sectores de la economía dadores de empleo, como la industria, el comercio y la construcción.

En las últimas semanas comenzaron a acumularse indicadores menos favorables para la actividad: el consumo volvió a mostrar señales de fatiga, la confianza de los consumidores cayó según la Universidad Di Tella y distintos relevamientos privados reflejan una desaceleración más marcada de la economía.

Ese deterioro también empieza a verse en el plano político. Las encuestas de imagen presidencial y de evaluación de gestión muestran un desgaste respecto de los niveles que exhibía Milei durante el primer semestre, un dato que el mercado incorpora cada vez más temprano considerando que 2027 será un año de fuerte sensibilidad electoral.

Por eso, más que el nivel actual del dólar, lo que preocupa a los operadores es la dinámica de los próximos meses.

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