Luis Caputo anunció un plan para impulsar los créditos hipotecarios con fondos del ANSES
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles un programa para impulsar el desarrollo de los créditos hipotecarios mediante la utilización de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
La iniciativa contempla un monto de hasta $2 billones y busca mejorar las condiciones de financiamiento de las entidades bancarias para que puedan ampliar la oferta de préstamos destinados exclusivamente a la adquisición de viviendas. Según anticipó el Gobierno, los bancos que participen del esquema no podrán ofrecer créditos con una tasa superior al 7,5%.
Los anuncios fueron realizados este miércoles a las 10 durante una conferencia de prensa en el quinto piso del Palacio de Hacienda. Junto a Caputo participaron el director general del FGS, Juan Cruz Micele; el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning; el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Felipe Núñez; y el director del BCRA, Martín Vauthier.
A través de un ejemplo, Caputo detalló el monto al que podría acceder una familia con esta iniciativa. El ministro indicó que, para una vivienda de 106.667 dólares, una familia deberá presentar ingresos por $ 3.460.391 pesos y la cuota inicial será de $ 865.089 pesos.
La tasa a pagar por el crédito será de UVA + 7% y el plazo de 25 años. El objetivo es que 18.000 familias accedan a esta financiación.
Hay que tener en cuenta que fue la previa de una jornada clave en el Congreso, donde el oficialismo buscará avanzar con la media sanción de los proyectos de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y de Inocencia Fiscal II.
Cómo funcionará el programa para impulsar los créditos hipotecarios
Caputo explicó que el mecanismo utilizará fondos que actualmente forman parte de las inversiones del FGS. Según señaló, entre las funciones del organismo se encuentra la realización de colocaciones financieras en entidades bancarias.
La iniciativa consiste en un programa de licitación de plazos fijos destinado a generar una fuente de financiamiento de mayor plazo para las entidades financieras y ampliar la oferta de préstamos para la primera vivienda.
El esquema prevé la colocación de depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA más un spread. Los recursos obtenidos por los bancos deberán destinarse a créditos para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda.
El monto total del programa asciende a $2 billones y será adjudicado mediante licitaciones de $200.000 millones cada una. La primera se realizará la semana próxima y tendrá justamente ese monto inicial, con el objetivo de evaluar la respuesta de las entidades financieras.
Cada banco podrá ofertar hasta el 20% del monto disponible en cada licitación y contará con 90 días corridos desde la constitución del depósito para aplicar los recursos.
El programa contempla dos alternativas de plazo para el financiamiento: una a un año, con una tasa mínima de UVA más un spread de 2,50%, y otra a cinco años, con una tasa mínima de UVA más un spread de 4,50%.
Caputo explicó que la medida busca resolver uno de los principales obstáculos para la expansión del crédito hipotecario: el descalce entre los depósitos, que en gran medida son de corto plazo, y los préstamos para vivienda, que requieren financiamiento durante períodos mucho más extensos.
"Lo que se va a estar haciendo es extender el plazo de estos plazos fijos, hacer licitaciones transparentes con los bancos para extender los plazos de estos plazos fijos entre un año y cinco años. Y esto le va a permitir a los bancos poder acelerar mucho más fuertemente el nivel de créditos hipotecarios", señaló el ministro.
Los bancos accederán a los fondos mediante licitaciones
De acuerdo con el esquema anunciado, las entidades financieras podrán participar de licitaciones para obtener recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. El dinero adjudicado deberá destinarse a ampliar la capacidad de otorgamiento de créditos hipotecarios para la compra de viviendas.
Las condiciones de cada operación contemplarían distintos plazos y un mecanismo de remuneración vinculado a la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), más un porcentaje adicional.
Entre las alternativas analizadas se encuentran operaciones a plazos de entre dos y cinco años, con tasas que podrían estructurarse, por ejemplo, como UVA más un adicional de entre 2% y 3%, según las condiciones que se definan en las licitaciones.
El límite anunciado por el Gobierno establece que las entidades que reciban estos recursos no podrán trasladar a los tomadores de los préstamos una tasa superior al 7,5%.
De esta manera, el programa apunta a generar una fuente de fondeo de mayor duración para el sistema financiero, mientras se busca ampliar el volumen de créditos destinados al mercado inmobiliario.
El rol del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES
El FGS concentra una cartera de activos creada originalmente para respaldar el sistema previsional y está integrado por diferentes tipos de inversiones.
Según las estimaciones mencionadas durante la presentación, el fondo administra activos valuados en más de u$s70.000 millones, aunque solo una parte de esos recursos sería alcanzada por el nuevo programa.
El mecanismo prevé que los fondos sean colocados en bancos a través de licitaciones.
El diagnóstico de Caputo sobre el crédito hipotecario en Argentina
Durante la conferencia, Caputo también se refirió al bajo peso que tiene el crédito hipotecario dentro de la economía argentina y lo comparó con otros países.
"El stock de créditos hipotecarios en Argentina apenas representa dos puntos de producto. Para darles una idea, en Chile representa aproximadamente el 27%. En países más desarrollados como Estados Unidos, llegó a representar el 75%", sostuvo.
Según explicó, uno de los factores que históricamente limitó el desarrollo de este mercado fue la falta de ahorro y financiamiento de largo plazo. En ese sentido, vinculó esta situación con la inestabilidad económica y con distintos episodios que afectaron la confianza en las instituciones financieras.
El ministro mencionó antecedentes como el Plan Bonex, el corralito, las expropiaciones y los defaults al explicar por qué, según su análisis, no se consolidó en el país un mercado de capitales con instrumentos de financiamiento de largo plazo.
En ese contexto, sostuvo que la iniciativa apunta a utilizar los recursos disponibles en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad para reducir el descalce de plazos que enfrentan los bancos. La expectativa oficial es que el financiamiento a uno y cinco años permita ampliar la oferta de préstamos para vivienda mientras se desarrolla una mayor disponibilidad de ahorro de largo plazo.