Morosidad: seis de cada diez argentinos se endeudaron y el 76% fue para gastos básicos

Un informe de la consultora Zentrix reveló que el 60,2% tomó deuda en seis meses y el 76% la destinó a alimentos, salud, tarifas y servicios
Morosidad en Argentina pegó un salto récord y millones dejaron de pagar deudas

El Monitor de Opinión Pública (MOP) de agosto, elaborado por Zentrix Consultora, expuso un escenario marcado por la pérdida de capacidad de gasto de los hogares y el aumento del recurso al crédito para cubrir necesidades cotidianas. Según el relevamiento, seis de cada diez argentinos tomaron alguna deuda o crédito durante los últimos seis meses y, entre quienes recurrieron a ese mecanismo, el 76% lo hizo para afrontar gastos vinculados con alimentos, salud, tarifas y servicios.

El estudio también registró que una parte significativa de la población no logra sostener sus ingresos durante todo el mes. A nivel nacional, el 65% de los encuestados aseguró que se queda sin recursos antes del día 20, mientras que el 44,4% no supera el día 15. Además, el 12,2% señaló que agota sus ingresos antes del quinto día del mes.

La situación presenta diferencias según el nivel socioeconómico y la edad. La clase baja concentra los mayores porcentajes de personas que se quedan sin ingresos durante la primera parte del mes. Entre los jóvenes de 18 a 39 años también se registra una proporción superior al promedio nacional.

Cuándo se terminan los ingresos durante el mes

El relevamiento de Zentrix Consultora muestra que el momento en que los hogares dejan de contar con ingresos disponibles varía de acuerdo con la situación socioeconómica. Mientras el 65% del total de los encuestados señaló que llega sin recursos al día 20, ese porcentaje asciende al 87,6% entre las personas pertenecientes a la clase baja.

En el extremo opuesto, entre quienes integran la clase alta, el 7,3% manifestó quedarse sin ingresos antes del día 20. La diferencia entre ambos grupos muestra una distancia significativa en la capacidad de los hogares para sostener los gastos a lo largo del mes.

La edad también aparece como un factor asociado a la duración de los ingresos. El 83,3% de los argentinos de entre 18 y 39 años no supera el día 20 con sus recursos disponibles. Entre los mayores de 60 años, en cambio, la proporción alcanza al 60,3%.

El corte se vuelve más temprano para una parte de la población. El 44,4% de los encuestados no llega al día 15 y el 12,2% agota sus ingresos antes del día 5. De esta manera, la pérdida de capacidad de gasto se concentra especialmente en los primeros veinte días del mes.

El endeudamiento alcanza a seis de cada diez argentinos

La falta de ingresos suficientes durante el mes también aparece vinculada con el uso del crédito. El 60,2% de los argentinos afirmó haber tomado alguna deuda o crédito durante los seis meses anteriores al relevamiento.

El porcentaje aumenta entre los grupos que presentan mayores dificultades para sostener sus ingresos. En la clase baja, el 70,2% señaló haber recurrido a algún tipo de endeudamiento. Entre los jóvenes de 18 a 39 años, la proporción fue del 67,1%.

Los datos muestran así una relación entre la disponibilidad de ingresos y la necesidad de recurrir a recursos adicionales para afrontar los gastos. El endeudamiento no aparece concentrado únicamente en la compra de bienes, sino que una parte importante se destina al pago de consumos habituales.

Entre quienes tomaron deuda, el 55,6% indicó que utilizó ese dinero para cubrir gastos de alimentos y salud. A ese grupo se suma otro 20,4% que recurrió al crédito para pagar tarifas y servicios.

En conjunto, ambos motivos representan el 76% de los casos relevados. El resultado ubica a los gastos vinculados con el consumo cotidiano y los servicios entre los principales destinos del endeudamiento de los hogares.

Alimentos, salud, tarifas y servicios concentran el uso del crédito

El destino de las deudas presenta diferencias entre los distintos niveles socioeconómicos. En la clase baja, la suma de quienes se endeudaron para pagar alimentos, salud, tarifas y servicios supera el 85%.

En la clase alta, en cambio, esos motivos representan menos del 60% del endeudamiento. Allí, el crédito presenta una distribución más diversificada y tiene mayor participación la adquisición de bienes durables.

La diferencia permite observar que el crédito cumple funciones distintas según la situación económica de cada hogar. Para una parte de la población, funciona como una herramienta para financiar consumos que no pueden ser cubiertos con los ingresos disponibles del mes.

Los resultados del MOP también muestran que los jóvenes constituyen otro de los grupos con mayor nivel de endeudamiento. El 67,1% de las personas de entre 18 y 39 años tomó algún crédito o deuda en los últimos seis meses.

Este segmento coincide con el grupo que presenta una mayor proporción de personas que no logra sostener sus ingresos hasta el día 20. El 83,3% de los jóvenes relevados afirmó quedarse sin recursos antes de esa fecha.

Cómo evalúan los argentinos la economía del país

El relevamiento también consultó la percepción de los argentinos sobre la situación económica nacional. El 59,4% calificó la economía del país como mala o muy mala.

Aunque la mayoría mantiene una evaluación negativa, el porcentaje representa una reducción respecto de julio, cuando había alcanzado el 61,8%. La variación se produjo en un contexto en el que también mejoró la valoración de la situación económica personal.

La percepción negativa sobre la economía nacional presenta diferencias según el nivel socioeconómico. En la clase baja, la proporción de personas que evalúa negativamente la situación se acerca al 75%.

En paralelo, la evaluación positiva de la economía personal pasó del 27,2% en julio al 29,8% en agosto. El movimiento se registró tanto en la percepción individual como en la valoración general de la economía.

Los resultados muestran que ambas dimensiones pueden evolucionar de manera diferente. Una persona puede evaluar de manera más favorable su situación personal mientras mantiene una percepción negativa sobre el estado general de la economía.

La percepción de la inflación y los salarios

Otro de los puntos consultados fue la diferencia entre el índice de inflación informado oficialmente y la evolución de los precios percibida por los hogares.

El 65,8% de los encuestados manifestó que no considera que el índice publicado por el INDEC refleje el aumento de precios que observa en su vida cotidiana.

La percepción sobre los salarios también muestra un nivel elevado de disconformidad. El 81,2% de los argentinos considera que su salario no logra superar la inflación.

Esta percepción atraviesa distintos grupos de identificación política. Incluso entre quienes afirmaron haber votado al oficialismo en las elecciones de 2025, el 61,2% señaló que sus ingresos no le ganan a la inflación.

Según el relevamiento, la diferencia aparece en la interpretación de esa situación. Entre ese electorado, el deterioro del salario frente a los precios es asociado en mayor medida con una situación transitoria y con la expectativa de una mejora posterior.

Ingresos y salarios desplazan a la corrupción entre las preocupaciones

La encuesta de agosto también mostró cambios en el orden de las principales preocupaciones de los argentinos. Por primera vez en varios meses, la corrupción dejó de ocupar el primer lugar.

Los ingresos y salarios encabezaron las respuestas, con el 50,1%. En segundo lugar apareció la incertidumbre económica, con el 49,8%, mientras que el desempleo alcanzó el 40,9%.

La corrupción quedó ubicada en el cuarto lugar. La inflación, por su parte, registró el menor porcentaje entre las diez opciones incluidas en la consulta, con el 12,7%.

El resultado muestra un desplazamiento de las preocupaciones hacia cuestiones vinculadas con la capacidad de los ingresos, el empleo y la situación económica de los hogares.

El cambio también se relaciona con los datos sobre endeudamiento y duración de los ingresos. Mientras una parte importante de la población manifiesta quedarse sin recursos antes de finalizar el mes, el crédito comienza a ocupar un lugar en la cobertura de gastos habituales.

Incertidumbre y esperanza frente a los próximos doce meses

El MOP también consultó a los argentinos sobre las sensaciones que les genera el futuro económico durante los próximos doce meses.

Entre las respuestas más frecuentes aparecen incertidumbre y angustia. Ambas expresiones concentran una parte significativa de las respuestas y reflejan las dudas de los encuestados sobre la evolución de su situación durante el próximo año.

Al mismo tiempo, la palabra esperanza también aparece entre las más mencionadas. El resultado combina expectativas de mejora con preocupaciones vinculadas con el futuro económico.

El relevamiento de agosto muestra así una convivencia entre dos percepciones. Por un lado, persisten dificultades relacionadas con los ingresos, el endeudamiento, el empleo y la capacidad de afrontar los gastos mensuales. Por otro, una parte de la población mantiene expectativas favorables respecto de los próximos meses.

Los datos sobre ingresos y deuda permiten dimensionar el impacto de la situación económica en la vida cotidiana. El 65% de los argentinos no llega al día 20 con sus recursos, mientras que el 60,2% tomó alguna deuda o crédito durante los últimos seis meses.

Entre quienes se endeudaron, el 76% destinó el dinero a alimentos, salud, tarifas y servicios. La proporción es mayor en la clase baja, donde esos gastos explican más del 85% de los casos.

El relevamiento también identifica a los jóvenes de entre 18 y 39 años como uno de los grupos con mayores dificultades para sostener sus ingresos durante el mes. El 83,3% de ellos no supera el día 20 y el 67,1% tomó algún tipo de deuda en los últimos seis meses.

En paralelo, la percepción sobre la economía muestra algunos cambios respecto de julio. La evaluación negativa del país pasó del 61,8% al 59,4%, mientras que la valoración positiva de la situación económica personal aumentó del 27,2% al 29,8%.

Los resultados de agosto combinan, de esta manera, una mejora en algunos indicadores de percepción con dificultades vinculadas con la disponibilidad de ingresos y el financiamiento de gastos cotidianos. La evolución de esas variables permitirá observar si los cambios registrados durante el mes se mantienen en los próximos relevamientos.

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