El 40% de los hogares más pobres de CABA gasta más de la mitad de sus ingresos en alquiler
4 de cada 10 hogares porteños de menores ingresos destinan más de la mitad de sus recursos al alquiler de un dos ambientes, según un informe
La vivienda modificó su lugar dentro de la economía de los hogares porteños durante las últimas dos décadas. En 2001, los inquilinos representaban cerca del 22% de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires. Para 2022, esa proporción había trepado al 36,9%, según un informe elaborado por el Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) junto con la fundación Fundar.
El alquiler pasó así a tener una presencia mucho más extendida en la estructura habitacional porteña y dejó de estar vinculado solamente con determinadas etapas de la vida. El fenómeno tiene especial relevancia entre los jóvenes y adquiere una dimensión más crítica cuando se analiza la situación de los hogares con menores ingresos.
De acuerdo con el estudio, el 40% de los hogares de menores recursos destina más de la mitad de sus ingresos al alquiler de un departamento de dos ambientes. A esa erogación se suman otros costos asociados a la vivienda, como expensas y servicios, que también ganaron participación dentro del presupuesto familiar.
Alquiler, vivienda y servicios: cómo cambió el gasto de los hogares porteños
El informe reconstruyó la evolución de las condiciones económicas y sociales de los habitantes de la Ciudad a lo largo de 13 años. Para eso, comparó distintos componentes del consumo entre agosto de 2013 y agosto de 2026.
Una de las principales transformaciones aparece en los gastos vinculados con vivienda y servicios: su peso relativo aumentó casi 25 puntos durante ese período. Como contrapartida, otros rubros del presupuesto perdieron participación.
La consecuencia es que una porción cada vez mayor de los ingresos queda comprometida antes de que las familias puedan decidir qué hacer con el dinero restante. Alimentación, indumentaria, educación, salud y esparcimiento deben competir por un margen presupuestario más reducido.
Hogares porteños: cuánto subieron las canastas de consumo según cada tipo de familia
El impacto varió según la composición familiar y la situación habitacional. Entre 2013 y 2026, las canastas de consumo tuvieron las siguientes variaciones:
- Persona sola propietaria: su canasta de consumo aumentó 25,2% en dólares entre 2013 y 2026.
- Pareja joven propietaria: el incremento de la canasta llegó al 21,5%.
- Familia propietaria con dos hijos: la suba alcanzó el 19,4%.
- Pareja joven que alquila: registró un aumento del 11,4%.
Los resultados muestran que no existe una única trayectoria para todos los hogares: la cantidad de integrantes y, especialmente, la forma en que acceden a la vivienda modifican la composición de los gastos y su evolución.
Menor capacidad para proyectar una vivienda propia
El avance de los costos fijos vinculados con la vivienda también repercute más allá del presupuesto mensual. Cuando alquiler, expensas y servicios absorben una parte creciente de los ingresos, queda menos espacio para generar ahorro y tomar decisiones de largo plazo.
Ese escenario puede limitar la posibilidad de afrontar una mudanza, ampliar el espacio habitacional o acumular recursos para acceder a una vivienda propia.
La evolución relevada por CESBA y Fundar plantea, de este modo, un cambio en las prioridades económicas de los hogares porteños: sostener la vivienda demanda una porción mayor de los ingresos y reduce el margen disponible para otros consumos y proyectos familiares.
Alquileres en CABA: cuánto aumentaron y cuáles son los barrios más caros
El alquiler de un dos ambientes en la Ciudad de Buenos Aires llegó a $873.668 mensuales en septiembre de 2026, según Zonaprop. El valor acumuló una suba de 30,7% interanual, por encima de la inflación del período.
Los valores también muestran diferencias importantes entre barrios. Puerto Madero se mantiene entre las zonas más caras de la Ciudad, con un alquiler promedio de $1.252.366 mensuales para un departamento de dos ambientes.
La evolución de los precios se da en un mercado con fuertes diferencias según la zona y el tipo de propiedad. Para los inquilinos, además del alquiler mensual, el costo de la vivienda incluye expensas y servicios, que pueden elevar el desembolso total.
El aumento interanual de los alquileres también quedó por encima de la inflación, por lo que quienes debieron renovar contratos o buscar una nueva propiedad enfrentaron valores más altos en términos reales.
En este contexto, el mercado presenta una brecha significativa entre las distintas áreas de la Ciudad. Puerto Madero, por ejemplo, supera ampliamente el promedio porteño, mientras que otros barrios ofrecen alquileres más bajos.
El dato de $873.668 para un dos ambientes permite poner en números el costo actual del alquiler en CABA, mientras que los $1.252.366 de Puerto Madero muestran cuánto puede variar ese valor según la ubicación.