La "Vaca Muerta del cobre" promete inversiones por u$s15.000 millones y miles de empleos
El yacimiento de "clase mundial" sanjuanino proyecta miles de empleos y posicionaría a Argentina entre los principales productores de cobre
A más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera de San Juan, se consolida la mayor promesa económica y productiva de la Argentina para las próximas décadas. Se trata del Distrito Vicuña, un mega megaproyecto que expertos de la industria, analistas financieros e inversores globales ya bautizaron como "la Vaca Muerta del cobre".
El paralelismo con el yacimiento no convencional de hidrocarburos no es una exageración de marketing. Al igual que la cuenca neuquina, el distrito Vicuña tiene el volumen geológico, la escala de inversión y la capacidad de producción para devolver a la Argentina al "Top 10" mundial de productores de cobre.
En la mirada de los estados provinciales y nacionales saben que lo que se viene es grande: regalías, impuestos, inversión en infraestructura, desarrollo de proveedores y, principalmente, un negocio que dará miles de puestos de trabajo, entre directos e indirectos. Y, otro dato no menor, con sueldos altos, muy por encima de lo que se pagan en otras actividades.
El mineral estuvo desde hace miles de millones de años en el mismo lugar, pero lo más importante es que Vicuña cuenta con la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental, el financiamiento para la construcción de la mina y el OK de todos los organismos para construir la mina y luego ponerla a operar. Es decir, el camino allanado para ver la luz. No es poco en minería que todos estos ítems tengan la tilde verde, significa que, de no mediar un inesperado revés, se viene un desarrollo productivo de gran escala que promete mucho.
Mega proyecto "Vicuña": la escala del gigante de cobre
El Distrito Vicuña es una estructura mineralizada continua de más de 44 kilómetros de extensión que atraviesa la alta cordillera andina entre San Juan y Chile. Su núcleo operativo principal combina dos depósitos gigantescos interconectados: Josemaría y Filo del Sol.
De acuerdo con los datos presentados por Vicuña Corp. (el joint venture constituido al 50% entre la canadiense Lundin Mining y la australiana BHP, la minera más grande del mundo), las estimaciones consolidadas ubican a Vicuña como uno de los mayores descubrimientos metalíferos globales de las últimas tres décadas.
El distrito cuenta con recursos combinados que superan los 12 millones de toneladas de cobre medido e indicado, además de un volumen significativo de recursos inferidos en constante expansión.
Y hay más, porque entre Filo del Sol y Josemaría albergan más de 80 millones de onzas de plata y 32 millones de onzas de oro acumuladas. De hecho, los reportes oficiales señalan a Filo del Sol no solo como un depósito gigante de cobre, sino como uno de los yacimientos no desarrollados de oro y plata más grandes del planeta.
La magnitud de estas cifras convierte a Vicuña en un activo de clase mundial, reservado exclusivamente para los actores más consolidados de la minería global.
La alianza BHP-Lundin y el RIGI
El furor internacional por el proyecto se formalizó con la entrada de BHP. Que la mayor compañía minera del planeta eligiera San Juan para realizar su mayor apuesta de capital en América Latina en años ratificó la calidad técnica y el potencial del yacimiento.
La escala financiera del desarrollo está a la altura de sus recursos geológicos:
Impacto en la infraestructura, el empleo y la economía real
Más allá de los números macroeconómicos, el desarrollo de Vicuña implica un impacto territorial transformador. Las obras logísticas necesarias para operar a más de 4.000 metros de altura incluyen la licitación y ejecución de más de 170 kilómetros de red vial, puentes de alta tonelaje, tendidos eléctricos e infraestructura de servicios.
En materia de empleo, la fase de pre-construcción y construcción demandará miles de puestos de trabajo directos e indirectos en rubros como metalmecánica, transporte, logística, ingeniería, geología y servicios industriales. Además, la demanda de insumos abrirá un entramado de desarrollo de proveedores PYME locales en San Juan y el resto de la región cuyana.
Argentina pasó más de cinco años sin producir una sola tonelada de cobre desde el cierre de Minera Alumbrera en Catamarca. Con el Distrito Vicuña encabezando la nómina de proyectos en San Juan y el NOA, el país se prepara para convertirse en un actor estratégico indispensable para el suministro global de los minerales críticos del siglo XXI.