El frío mensaje de Caputo luego de conocerse el decepcionante dato de actividad económica

Lejos de la efusividad que suele mostrar al difundir un dato oficial, el ministro de Economía solo compartió los datos más importante del EMAE
Luis caputo

Luis Caputo publicó un mensaje en su cuenta de X luego de que el INDEC difundiera el dato de actividad económica de agosto que decepcionó al mercado. Es que las consultoras esperaban un rebote más marcado luego de la fuerte caída de julio, pero el repunte mensual fue de apenas 0,1%.

En ese contexto, el ministro de Economía se mostró menos efusivo que en otros momentos al difundir los datos oficiales. Solo se limitó a compartir las principales variables, con el título: "Evolución del nivel de actividad en agosto".

"El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) creció 0,1% mensual en la serie desestacionalizada en agosto, en tanto el indicador tendencia-ciclo no presentó variaciones en relación a julio", escribió Caputo.

Y detalló: "Con esta dinámica, el indicador tendencia-ciclo se ubicó 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2023".

"Entre los sectores que crecieron en la comparación interanual pueden mencionarse Explotación de Minas y Canteras (+11,1%), Hoteles y Restaurantes (+3,1%) y Actividades Inmobiliarias, Empresariales y de Alquiler (+0,4%), en tanto entre los que presentaron variaciones negativas se encuentran Intermediación Financiera (-3,8%), Industria Manufacturera (-3,2%) y Administración Pública y Defensa (-1,6%)", resaltó.

Lo cierto es que con el dato de agosto, la economía se encamina a una recesión técnica: es que la caída del tercer trimestre está casi confirmada y se sumaría a la del segundo.

El mensaje de Luis Caputo sobre el dato del EMAE de agosto
El mensaje de Luis Caputo sobre el dato del EMAE de agosto

"Dato preocupante": la mirada del mercado sobre el EMAE

El economista Gabriel Caamaño analizó el dato del EMAE de agosto con un mensaje contundente en redes: "Mucho peor de lo esperado el EMAE de agosto de 2026, cuya serie con ajuste estacional casi no se recuperó respecto de la caída fuerte de julio. Además está última prácticamente no se modificó. La serie original quedó 1,7% abajo de agosto de 2025 y el acumulado interanual en 1,2%".

"Las estimaciones para 2026 van a volver a corregir a la baja, esto ya esta pegando en el palo del arrastre estadístico que dejó 2025", señaló Caamaño.

En la misma línea, Christian Buteler sostuvo: "Dato preocupante: luego de la fuerte caída de julio se esperaba algún rebote para agosto, el 0.1% es muy marginal".

Qué tiene que pasar para que la economía argentina entre en recesión

La economía argentina enfrenta el riesgo de entrar en recesión técnica durante el tercer trimestre de 2026, luego de que la actividad económica registrara en agosto una recuperación mucho más débil de lo esperado tras el fuerte retroceso de julio. Para que ese escenario se confirme, el Producto Bruto Interno (PBI) deberá mostrar una nueva contracción entre julio y septiembre, luego de la caída registrada en el segundo trimestre.

La definición más difundida de recesión técnica establece que deben registrarse dos trimestres consecutivos de caída del PBI en términos reales y con ajuste estacional, en comparación con el período inmediato anterior. Por lo tanto, no alcanza con que la actividad registre dos meses consecutivos en baja ni con que el indicador mensual muestre una variación interanual negativa: la clave es el desempeño de la economía en períodos trimestrales.

En este contexto, el dato de agosto encendió una señal de alerta. Tras el derrumbe mensual de 2,9% registrado en julio, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) avanzó apenas 0,1% en agosto, mientras que anotó una caída de 1,7% interanual. El resultado reflejó que el rebote de la actividad fue insuficiente para compensar el retroceso previo y reforzó las dudas sobre la evolución de la economía en el tercer trimestre.

El próximo paso será determinar si el nivel promedio de actividad entre julio y septiembre queda por debajo del registrado entre abril y junio. Si eso ocurre, y se confirma la contracción del segundo trimestre, la economía argentina habrá acumulado dos trimestres consecutivos de caída, lo que configuraría una recesión técnica. El cálculo debe realizarse sobre los niveles desestacionalizados de cada período, por lo que una mejora mensual en septiembre no garantizaría, por sí sola, un resultado trimestral positivo.

Las estimaciones privadas ya habían advertido sobre la dificultad de revertir el escenario. Analytica había señalado que, bajo determinados supuestos sobre la evolución de la actividad, septiembre necesitaría registrar un fuerte repunte mensual para evitar una nueva caída trimestral. Sin embargo, cualquier proyección de ese tipo debe actualizarse a partir del dato definitivo de agosto y de la evolución del resto de los indicadores.

Más allá del resultado del PBI, el diagnóstico también depende de la amplitud de la desaceleración. La industria y el comercio mostraron retrocesos interanuales en agosto, lo que sugiere que las dificultades no se limitan necesariamente a un sector puntual. A su vez, la evolución de la construcción, el empleo, el consumo y la inversión será determinante para establecer si la debilidad de la actividad se extiende al conjunto de la economía.

La distinción es relevante porque algunos sectores, como la energía y la minería, pueden sostener el crecimiento agregado mientras otras actividades enfrentan dificultades. Por eso, una economía puede mostrar un aumento del PBI en la comparación interanual o en el acumulado del año y, al mismo tiempo, atravesar una recesión técnica en la comparación entre trimestres consecutivos.

En definitiva, el débil rebote de agosto incrementó las señales de alerta, pero no alcanza por sí solo para confirmar una recesión. La definición dependerá del resultado del tercer trimestre y de su comparación con el período anterior. Hasta entonces, el escenario más preciso es el de una economía con riesgo de contracción trimestral, en un contexto de recuperación heterogénea y con fuertes diferencias entre sectores.

Las consultoras esperaban un mayor rebote en agosto

El dato oficial contradijo las predicciones de las consultoras privadas. Por caso, desde Orlando Ferreres habían estimado una suba mensual del 1,7%. "Después de la fuerte caída de julio, que el IGA corrigió a la baja hasta -2,3% mensual, la actividad mostró una reacción, recuperando la mayor parte de lo perdido, creciendo 1,7% mensual en la serie sin estacionalidad de agosto. En la comparación interanual se observa para el octavo mes una mejora de 0,6%, con 8 de los 11 sectores relevados mostrando una variación positiva, liderados por minas y canteras", sostuvo la firma.

"En la otra punta se destaca la baja del sector agropecuario, ya que durante estos meses pierde incidencia la agricultura frente a la ganadería, que atraviesa una coyuntura de menor faena. Nuestro escenario base sigue anticipando una mejora gradual de la actividad económica, aunque la suba de agosto debe entenderse en relación a la baja del mes previo, y no como anticipo de subas semejantes hacia adelante", remarcó.

En la misma línea, desde Equilibra habían anticipado una caída del 0,5% interanual y una mejora del 1,5% frente a julio sin estacionalidad.

Y, pese a la mejora estimada, desde la consultora descontaban que la economía entrará en recesión en el segundo trimestre: "Tras la fuerte baja de julio (-2,9%), en agosto la serie desestacionalizada del nivel de actividad se recuperaría parcialmente (+1,5%, quedado aún 1,4% por debajo del registro de junio). De confirmarse nuestro anticipo, la economía argentina quedaría en las puertas de una recesión técnica (2 trimestres consecutivos de caída)"

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