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iProfesional | Economía

Las 3 provincias que concentran la mayor producción de oro en Argentina

El mapa de los yacimientos en explotación y un repaso por los grandes motores del sector. En etapa de exploración, algunos prometen grandes volúmenes

27/10/2026
Actualizado 16:34hs

La minería metalífera argentina vuelve a posicionarse como un sector clave para la generación de divisas. Dentro de este escenario, provincias como Santa Cruz, San Juan y Salta continúan consolidándose como los motores indiscutidos de la producción de oro nacional.

Ante este panorama, una pregunta resulta recurrente entre analistas, inversores y referentes de la industria: dónde se encuentra la mayor reserva de oro de la Argentina en proyectos que se mantienen actualmente en plena etapa de explotación.

Para responder este interrogante es necesario trazar una distinción técnica y operativa crucial. A diferencia de los colosales yacimientos de cobre y oro que se encuentran en fases avanzadas de exploración, factibilidad o construcción —cuyos recursos geológicos proyectados son multimillonarios pero aún no vuelcan lingotes al mercado—, el volumen de producción y las reservas probadas activas se concentran en un puñado de operaciones maduras y consolidadas en el territorio.

Los gigantes en producción: ¿dónde se concentra el oro argentino?

El ecosistema minero nacional cuenta actualmente con una decena de yacimientos operativos dedicados a la extracción de oro y plata. Sin embargo, el grueso del volumen y del valor de las exportaciones se apoya en cuatro nombres principales: Veladero (San Juan), Cerro Negro (Santa Cruz), Cerro Vanguardia (Santa Cruz) y Lindero (Salta). Entre estos complejos explican aproximadamente el 75% del metal áureo extraído y comercializado desde la Argentina.

1. Veladero (San Juan): El peso pesado de la cordillera sanjuanina

Ubicada en la cordillera de los Andes, dentro del departamento Iglesia en San Juan y a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, Veladero —operada de manera conjunta por Barrick Gold y Shandong Gold— se mantiene históricamente como uno de los complejos auríferos a cielo abierto (open pit) más grandes de América Latina.

Desde el inicio de sus operaciones comerciales, Veladero ha liderado de forma constante los rankings de producción nacional. Sus reservas geológicas y su infraestructura de procesamiento por lixiviación le han permitido sostener extracciones anuales de cientos de miles de onzas. Además, las inversiones continuas en programas de exploración "cercana a la mina" (near-mine exploration) han posibilitado la incorporación de nuevos recursos periféricos, extendiendo de manera sostenida la vida útil de una de las mayores minas de oro en la historia del país.

2. Cerro Negro (Santa Cruz): El bastión subterráneo de alta ley

En el extremo sur del país, en la provincia de Santa Cruz, el complejo Cerro Negro —operado por la multinacional Newmont— constituye el otro gran pilar de la minería de metales preciosos. Emplazado en la Formación Macizo del Deseado, una región geológica reconocida internacionalmente por su riqueza mineral, Cerro Negro destaca no solo por su escala, sino principalmente por la elevada ley de concentración de mineral de sus vetas subterráneas.

Gracias a la calidad geológica de sus depósitos (que incluyen sectores operativos de alta productividad como Marianas y San Marcos), Cerro Negro compite mano a mano con Veladero por el primer lugar en ingresos de divisas y volumen de oro producido. La combinación de tecnología de punta y minería subterránea intensiva convierte a este yacimiento en una reserva clave para la proyección de la balanza comercial energética y minera argentina.

3. Cerro Vanguardia y el empuje de la Puna salteña

Completando el podio de los distritos históricos se encuentra Cerro Vanguardia, ubicado también en Santa Cruz y operado por AngloGold Ashanti en sociedad con la empresa estatal provincial Fomicruz. Con más de dos décadas de operación continúa combinando métodos a cielo abierto y subterráneos, ha demostrado una estabilidad operativa ejemplar.

Por su parte, en el NOA destaca el proyecto Lindero, ubicado en la Puna salteña y operado por Fortuna Silver Mines. Tratándose de la primera mina de oro a cielo abierto de la provincia de Salta, Lindero aportó un nuevo polo de atracción de divisas y reservas en producción, diversificando geográficamente un sector históricamente concentrado en Cuyo y la Patagonia.

El impacto de los proyectos en extensión y el marco regulatorio

La determinación de las mayores reservas operativas no es una foto estática; evoluciona al ritmo de las decisiones de capital y el marco regulatorio. En San Juan, por ejemplo, yacimientos como Gualcamayo han iniciado fases de reconversión técnica de gran envergadura. Mediante la puesta en valor de proyectos de profundidad como Carbonatos Profundos, y al amparo de regímenes de incentivo a las grandes inversiones como el RIGI, se proyecta la extracción de nuevas reservas subterráneas con leyes de oro muy superiores a los promedios tradicionales de la región.

En conclusión, cuando se analiza dónde está la mayor reserva de oro de la Argentina en proyectos en explotación, la respuesta remite a un duelo de gigantes: el desarrollo de superficie de gran escala en Veladero (San Juan) y la red subterránea de alta ley de Cerro Negro (Santa Cruz), respaldados por un entramado de yacimientos consolidados que garantizan el flujo de metales preciosos al mercado mundial.