Qué se espera para el dólar y el riesgo país en la semana posterior a la visita del Papa

Entre el lunes y el miércoles, el mercado financiero atravesará una pausa y crece la incertidumbre porque se viene de una subida del riesgo país
Qué se espera para el dólar y el riesgo país en la semana posterior a la visita del Papa

La visita del Papa León XIV a la Argentina tal vez genere una especie de pausa en el golpeado mercado financiero local, ya que el lunes que llega será feriado nacional, y el martes y miércoles, día que termina la visita, habrá poca actividad en los mercados locales.

En relación a un indicador clave como el riesgo país, hay que señalar que ese indicador no existía en abril de 1987 en la última visita de un Papa a la Argentina, que fue cuando el Papa Juan Pablo II visitó nuestro país. El riesgo país como lo conocemos hoy (EMBI+ de JP Morgan) recién lo creó JP Morgan en 1992 unos 5 años después de esa visita.

La Argentina venía del default de la deuda de 1982 y estaba en plena negociación con el FMI y los bancos acreedores. Y el Plan Austral del Gobierno de Raúl Alfonsín se estaba cayendo, inflación arriba del 100% anual y un dólar que cotizaba en unos

En ese entonces las calificadoras de riesgo (S&P, Moody's) ya le daban a Argentina nota de grado especulativo / bono basura, pero no con el formato de puntos básicos de hoy. El primer dato comparable que existe es el de principios de los 90, ya con Carlos Menem en el Gobierno y la Convertibilidad: ahí el riesgo país rondaba los 300-600 puntos.

Jueves negro y malos resultados

Luego de un jueves negro donde a las turbulencias internacionales se sumaron la incertidumbre local sobre los límites a una eventual ayuda financiera de Estados Unidos al Gobierno, el viernes pasado continuó el castigo para los activos financieros argentinos pese a un comienzo de rueda en el que los bonos habían mejorado.

En especial el riesgo país, que había cerrado el jueves en 925 puntos básicos, un alza de 8,8% en un solo día, para llegar a los 939 puntos básicos el viernes.

El jueves los mercados emergentes sufrieron, pero mucho más la Argentina. El desacople se inscribe en una tendencia que viene desde fines de julio. Desde ese momento el ETF EMB, que es el índice que sigue la marcha de los bonos de mercados emergentes, perdió 2,8%, mientras que el precio promedio ponderado de los bonos Globales argentinos cayó 18% en el mismo período, una diferencia que sigue siendo muy marcada en un año en el que el riesgo país argentino subió un 65%.

Es que luego de tocar los 400 puntos básicos a comienzos de julio, su mínimo en ocho años, el indicador que mide la diferencia de tasa que paga Argentina versus Estados Unidos revirtió a partir de agosto la baja que se dio durante el segundo trimestre y acumuló un alza de 520 puntos en cuatro meses, según las cuentas que hizo la Fundación Mediterránea.

"Más de 60% del ascenso ocurrió en apenas cinco semanas. Este sendero responde en parte al contexto internacional (unos 100 puntos podrían atribuirse a factores externos), pero también a cuestionamientos propios sobre la economía argentina", detalla el informe.

¿Por qué podría subir el riesgo país?

Entre los factores internos que podrían explicar la suba del riesgo en los últimos meses se pueden destacar:

  • La incertidumbre electoral del próximo año alimenta el temor a un cambio en la orientación de la política económica ante un eventual regreso del populismo.
  • La suspensión de la emisión de bonos en dólares en las licitaciones obligaría al Tesoro a recurrir a las reservas del Central, especialmente con el vencimiento de los Globales y Bonares en enero próximo, en caso de que no aparezca otra alternativa.
  • Las dudas sobre algunas fuentes de financiamiento del programa financiero 2027. Por caso, las compras estimadas al Central por unos 4.500 millones de dólares y la colocación de otros 5.000 millones en títulos en dólares, si bien las autoridades mencionaron recientemente que podrían recurrir al swap con China ante eventuales dificultades.

El riesgo país más bajo de todo el gobierno de Milei fue de 402 puntos básicos el 10 de julio de 2026. Ese fue el nivel más bajo desde 2018, y desde ahí empezó a subir de nuevo hasta llegar a los 939 puntos básicos del viernes pasado. Había cerrado el jueves en 925, y durante la rueda del viernes llegó a bajar a 895 para después revertir y terminar en 939.

Lo peligroso es que en la semana acumuló una suba de 18,9%, unos 149 puntos, desde los 787 del cierre de la semana anterior, y para encontrar un nivel similar hay que remontarse a octubre de 2025, en la previa de las elecciones legislativas.

En septiembre de 2025 subió a su récord del año. El pico fue el viernes 19 de septiembre, con 1.473 puntos básicos, el nivel más elevado en los últimos 12 meses en ese momento. Eso se produjo después de que la Cámara de Diputados rechazara dos vetos de Milei, con bonos en caída de hasta 13% y el dólar oficial en 1515 pesos.

La escalada de ese mes fue la siguiente: el 3 de septiembre marcó los 898 puntos, su nivel más alto en 5 meses. Luego el 15 de septiembre subió a los 1.231 puntos, ya el valor más alto desde octubre del año anterior.

Pero el 18 de septiembre llegó a los 1.408 puntos, más de 20,7% en un día, máximo en un año, en tanto que el 19 de septiembre marcó los 1.473 puntos, el récord de septiembre.

El motivo central fue político: la derrota del oficialismo en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, que llevó el indicador de 900 a 1108 puntos enseguida, y después siguió escalando hasta ese pico del 19.

Hay que destacar que el 10 de diciembre de 2023, cuando asumió Milei, estaba en torno a 1920 puntos. Luego, en enero de 2024, tocó su máximo de la gestión: 2102 puntos. Pero en enero de 2025 había bajado al rango de los 450-480 puntos básicos, que en ese momento era el mínimo de la era Milei, pero en julio de 2026 lo rompió y llegó a los 402 puntos.

La escalada del riesgo país durante las últimas jornadas respondió a la salida de inversores de los activos argentinos. Entre los factores que explican ese comportamiento se destacan las dudas sobre la continuidad del programa económico después de 2027 y la incertidumbre sobre el resultado de las próximas elecciones presidenciales de 2027, sumando a ese interrogante si habrá PASO o estas se suspenderán a nivel nacional.

Se suman además hechos políticos internacionales como la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro en Brasil y el avance de los demócratas en las elecciones legislativas de Estados Unidos, que modificaron las expectativas sobre el escenario político regional y nacional.

¿Qué pasó en los mercados internacionales?

El deterioro de los mercados internacionales por la preocupación sobre las perspectivas de inversión en inteligencia artificial y el futuro de las empresas vinculadas con esa industria, y el futuro de la guerra entre los Estados Unidos e Irán, se suma a esas preocupaciones de Wall Street. En la rueda del jueves pasado el índice Dow Jones cayó 3,44%, el S&P 500 retrocedió 4,35% y el Nasdaq perdió 5,52%.

A nivel local, hay que señalar que otro aspecto que sigue de cerca el mercado local y los operadores de Wall Street son las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central correspondiente a octubre, que se conocieron el jueves pasado. Los analistas elevaron al 1,8% su pronóstico de inflación para ese mes y redujeron de 1,5% a 0,7% la estimación de crecimiento del PBI para 2026, y además proyectaron un dólar mayorista de $1.590 para diciembre frente al valor actual de 1.550 pesos.

El nuevo REM ubica el tipo de cambio mayorista promedio de noviembre en $1558,5, unos $21,4 por debajo de la estimación realizada en septiembre. Para diciembre, la mediana de las proyecciones se sitúa en $1.590 por dólar, lo que representa una corrección bajista de aproximadamente $24,3 frente al relevamiento anterior.

De cumplirse ese pronóstico, el dólar mayorista registraría una variación interanual del 9,8% respecto de diciembre de 2025, de acuerdo con los cálculos publicados por el BCRA. La revisión hacia abajo se extiende durante los primeros meses del próximo año. Para enero de 2027, los analistas esperan un dólar de $1.619, mientras que para febrero calculan $1.649 y para marzo, $1.677.

La mayor corrección bajista aparece precisamente en marzo de 2027, cuando la estimación se reduce en unos $27 respecto del REM de septiembre. Es decir, el mercado proyecta una trayectoria cambiaria más moderada durante el cierre de este año y el comienzo del siguiente.

Los riesgos para los próximos meses

Por otra parte la evolución del indicador de riesgo país durante los próximos meses dependerá de la combinación de factores internacionales y, especialmente, de las expectativas electorales. En el mercado advierten que la incertidumbre sobre el resultado de 2027 podría mantener elevada la volatilidad de los bonos argentinos.

La evolución del riesgo país también tiene consecuencias sobre el financiamiento de empresas y provincias y, de manera indirecta, sobre el mercado cambiario.

Pese a que el indicador mide el riesgo de la deuda soberana, sus movimientos influyen en las tasas que deben pagar las compañías y los gobiernos provinciales para conseguir financiamiento y, cuando aumenta la percepción de riesgo sobre Argentina, los inversores suelen exigir mayores rendimientos para comprar sus obligaciones negociables y títulos de deuda.

Esto puede demorar o encarecer nuevas colocaciones de deuda en dólares. El efecto también alcanza al mercado cambiario: los fondos obtenidos mediante esas emisiones ingresan gradualmente a la plaza local y representan una fuente adicional de oferta de divisas.

Por ahora, el mercado cambiario mantiene cierta estabilidad. El dólar mayorista operó el jueves a $1545, mientras que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró u$s42 millones. Sin embargo, las adquisiciones acumuladas durante noviembre apenas alcanzan los u$s51 millones, en un escenario de mayor volatilidad financiera.

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