Buscan reconquistar a la clase media con "retokes" en salarios e impuestos

El Gobierno estudia lanzar medidas, con un impacto fiscal de $9.500 M, para hacer frente a la suba inflacionaria y al parate por la crisis del campo
Buscan reconquistar a la clase media con "retokes" en salarios e impuestos

En medio de voces que se multiplican y alertan por un enfriamiento de la economí­a, Cristina Kirchner prepara una baterí­a de medidas para recuperar el poder adquisitivo de la clase media.

Con expectativas inflacionarias que llegan hasta el 35% y el parate económico que generó la crisis rural, la Presidenta buscará volver a ganarse la aprobación de la opinión pública.

El impacto fiscal del plan es de cerca de $9.500 millones, según informó este domingo el diario La Nación. Las medidas están en su fase de análisis técnico pero adelantaron sus alcances:

  • Calculan que $5.000 millones se destinarán a aumentos en el salario mí­nimo y en las asignaciones familiares. El aumento en las asignaciones serí­a de casi el 30%, al igual que el del salario mí­nimo, vital y móvil, que irí­a de $980 a 1200 o 1250. Para eso, el Gobierno deberá convocar al Consejo del Salario Mí­nimo, entre el Estado, el sector privado y la CGT.

  • Otros $3.000 millones tendrán como destino la movilidad de las jubilaciones. Para ello, se enviarí­a al Congreso un proyecto para cumplir con la orden de la Corte y que el Gobierno nunca acató.

  • Y cerca de $1.500 millones para elevar el mí­nimo no imponible del impuesto a las ganancias, hoy fijado en salarios de $4577 para casados con hijos y de $3.346 para solteros. Por otra parte, el nuevo piso para trabajadores casados rondarí­a los $ 5500. No se definió si se reformulará o se eliminará la tablita del ex ministro de Economí­a José Luis Machinea.

Recuperar la clase media
"Queremos recuperar la clase media tras la crisis rural y reactivar la economí­a", dijo a ese matutino un allegado al matrimonio Kirchner

La gran duda es cómo impactarán estas medidas redistributivas en las arcas fiscales ya que, por un lado, las provincias y municipios dejaron de recibir recursos para obras públicas y las empresas constructoras no cobran sus certificados de obras desde hace varios meses.

Por otra parte, se suman los gastos operativos de Aerolí­neas Argentinas, los reintegros de las retenciones y el plan de obras que prometió con esos recursos. Además, se deberán pagar vencimientos de deuda en el año por $ 7000 millones.

Al respecto, una fuente oficial aseguró al matutino que "el gasto fiscal no importa demasiado porque todo irí­a al consumo, y el Estado lo cobrarí­a por otro lado".

Lea más: El desánimo de la gente se nota: los argentinos, con la confianza por el piso