Shell aleja rumores de venta, inaugura obra clave y ratifica inversión de u$s700 M en Vaca Muerta
Shell Argentina dio un paso importante en el desarrollo de sus activos no convencionales al inaugurar oficialmente el Early Processing System (EPS), una planta de procesamiento clave en el bloque Bajada de Añelo, una infraestructura diseñada para escalar la producción en una de las zonas con mayor potencial de Vaca Muerta.
Este hito ocurre apenas días después de que la firma, a nivel global, desmintiera versiones sobre una posible desinversión o salida de sus operaciones en la Argentina. El CEO global de Shell, Wael Sawan, despejó las dudas sobre su continuidad en la Argentina tras calificar como "fake news" las versiones que indicaban una posible venta de sus activos.
Con la puesta en marcha de esta planta, la empresa parece enviar una señal de previsibilidad al mercado, ratificando que el desarrollo de la formación neuquina y la vigencia de su plan de inversiones para este año que se proyecta en los u$s700 millones.
En el mapa actual de activos, la firma es operadora en áreas clave donde posee el 90% de la participación, como sucede en los bloques Cruz de Lorena, Sierras Blancas y Coirón Amargo Sur Oeste, en sociedad con Gas y Petróleo del Neuquén. En el caso de la nueva obra, opera y comparte en partes iguales la titularidad de Bajada de Añelo junto a YPF.
La nueva planta de Shell
El nuevo sistema EPS cuenta con una capacidad de procesamiento de 20.000 barriles diarios de petróleo y 2,5 millones de metros cúbicos de gas. El complejo integra una planta de procesamiento temprano (EPF), sistemas de separación y recolección, unidades de recuperación de vapor y una red de ductos de evacuación. Según detalló la operadora, la instalación se diseñó bajo estándares de eficiencia energética que buscan reducir el impacto ambiental del proceso productivo.
Germán Burmeister, presidente de Shell para la Argentina, Chile y Uruguay, destacó que esta inauguración resulta fundamental para profundizar el conocimiento de la "ventana de transición" de Vaca Muerta. El ejecutivo señaló que el objetivo principal consiste en ampliar la capacidad de tratamiento para acompañar el crecimiento de la curva de producción de los pozos en la zona, donde la formación ofrece una combinación de crudo volátil y gas húmedo.
La construcción del proyecto demandó una logística considerable, con la participación de más de 1.500 trabajadores de forma directa e indirecta. Además, la compañía involucró a más de 140 contratistas y subcontratistas, en su mayoría empresas locales, lo que refuerza el impacto económico de la actividad hidrocarburífera en la cadena de valor provincial y regional durante la fase de obra.
Desde el punto de vista técnico, la planta incorpora un sistema de automatización innovador. Esta tecnología permite optimizar el rendimiento del procesamiento de fluidos en tiempo real, maximizando la seguridad operativa y minimizando las emisiones. El diseño responde a la estrategia global de la firma de producir barriles con menor huella de carbono, un requisito cada vez más estricto en los mercados internacionales de exportación.
El cuarto productor no convencional
Bajada de Añelo, un bloque de aproximadamente 200 kilómetros cuadrados, representa una apuesta estratégica de alto valor. Con recursos técnicamente recuperables estimados en hasta 400 millones de barriles y 2 TCF de gas, el área es operada por Shell, que posee el 50% de la participación, en sociedad con YPF.
La consolidación de esta infraestructura despeja las dudas que circularon desde hace un mes sobre el futuro de la anglo-holandesa en el país. Si bien la industria atraviesa un proceso global de rotación de activos, la inversión demuestra que la competitividad de Vaca Muerta sigue atrayendo el capital necesario para el desarrollo masivo.
Actualmente, la compañía anglo holandesa es considerada la cuarta productora de crudo no convencional detrás de YPF, Vista y Chevrón, y la quinta a nivel nacional, ya que se suma el potencial de PAE en las cuencas maduras.
Con el EPS ya operativo, Shell se posiciona para incrementar sus volúmenes de evacuación y fortalecer su rol como uno de los principales actores del escenario energético. La mirada del sector se mantiene ahora sobre los próximos pasos de la compañía, que deberá decidir el ritmo de perforación para completar el llenado de esta nueva capacidad instalada.