Dreyfus acelera en el mercado de biocombustibles para aviación con una nueva planta en Timbúes
Louis Dreyfus Company (LDC), uno de los mayores comercializadores de granos y productos agrícolas del mundo, dio un paso estratégico en la Argentina en su consolidación dentro del mercado de energías limpias con la puesta en marcha de una nueva línea de molienda en su complejo agroindustrial de Timbúes, Santa Fe, para la producción de aceites orientados a combustibles de aviación sostenibles (SAF) y aceites vegetales hidrotratados (HVO).
Este movimiento de expansión técnica en el Gran Rosario ocurre tras el fallido intento de la firma por absorber activos de la cerealera local Vicentin. A finales de 2025, el consorcio de Dreyfus con Molinos Agro, del grupo Pérez Companc, perdió la pulseada por el control de la compañía en el proceso de "cramdown" o salvataje judicial. Aunque presentaron una propuesta conjunta competitiva para adquirir la empresa tras su default de 2019, la justicia santafesina favoreció la propuesta de Grassi S.A..
Ahora, la compañía fracesa anunció esta obra que le permite a la planta procesar una mayor variedad de cultivos oleaginosos – como camelina, carinata, canola y girasol – complementando la capacidad existente de molienda de soja del complejo y contribuyendo a una utilización más eficiente de las instalaciones a lo largo del año, y aportando insumos básicos para la nueva generación de combustibles.
Dreyfus forma parte del grupo "ABCD" (junto a ADM, Bunge y Cargill) que domina el comercio mundial. Representa aproximadamente el 10% de los flujos comerciales agrícolas globales, destacando como líder mundial en el comercio de algodón y arroz.
La molienda para biocombustibles SAF
La empresa informó que la planta podrá procesar estas semillas oleaginosas adicionales para obtener tanto harina como aceite. La harina estará destinada a la ración animal, mientras que el aceite se utilizará para la producción de biocombustibles avanzados, como el combustible de aviación sostenible (SAF) y los aceites vegetales hidrotratados (HVO), contribuyendo a reducir las brechas entre oferta y demanda.
"La incorporación de estas nuevas capacidades de procesamiento en Timbúes no solo mejora la eficiencia operativa del complejo durante todo el año, sino que también nos permite integrar de manera más eficiente una gama más amplia de cultivos a nuestra operación regional, fortaleciendo una propuesta más flexible y diversificada tanto para clientes del mercado doméstico como internacional", afirmó Fernando Correa, Head Regional de Oleaginosas de LDC para Latinoamérica Sur y Oeste.
La nueva línea de molienda y el equipamiento asociado permiten a la planta de Timbúes de LDC procesar hasta 3.000 toneladas diarias de semillas adicionales durante los períodos de menor actividad estacional, alternando con la capacidad habitual de molienda de 7.000 toneladas diarias de soja durante el resto del año. La inversión incluye la instalación de equipamiento diseñado específicamente para el procesamiento eficiente de semillas de alto contenido de aceite, entre ellos cinco prensas especializadas, un cocinador rotativo, tres cocinadores verticales, dos separadores de impurezas y dos decantadores.
Como práctica de agricultura regenerativa, LDC promueve la integración de cultivos intermedios en los esquemas de rotación agrícola, en particular brassicáceas como la camelina, cuya superficie cultivada ha crecido de manera sostenida en Argentina y la región. Desde 2023, la compañía impulsa este desarrollo a través de su programa de camelina junto a Camelina Company, de Argentina, parte del grupo Grapevine Energy.
Esta alianza tiene como objetivo expandir la superficie de estas brassicáceas en Sudamérica durante la próxima década, utilizándolas como cultivos intermedios en las rotaciones agrícolas para abastecer la creciente demanda global de biocombustibles de segunda generación.
La descarbonización de la aviación
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estima que el combustible de aviación sostenible (SAF) podría contribuir alrededor del 65 % de la reducción de emisiones que necesita la aviación para alcanzar cero emisiones netas de CO2 para 2050. Esto requerirá un aumento masivo de la producción para satisfacer la demanda y significará a la vez una oportunidad de industrialización de los grandes productores de materias primas.
La IATA monitorea el desarrollo de proyectos globales mediante una metodología estructurada, analizando más de 300 iniciativas de combustibles renovables y considerando las 11 tecnologías de desarrollo de SAF hoy disponibles, así como la disponibilidad de materias primas en el mercado.
Actualmente, el SAF representa solo el 0,1% del consumo global de aviación y su precio continúa siendo una barrera crítica de competitividad frente a los tradicionales. El impacto solo será significativo si se logra una expansión exponencial, pero la escala mundial va a depender de inversiones sustanciales que solo se pueden realizar en entornos regulatorios estables y previsibles.
Mientras los Estados fueron estableciendo cortes de mezclas, y se buscan instrumentos financieros, garantías y acceso preferente a energías renovables para comprometer la sustentabilidad económica y financiera, las aerolíneas avanzaron en los últimos años en la formalización de acuerdos de compra a largo plazo, lo que representa un paso crucial para estimular la producción, ya que reducen los riesgos de los proyectos.
La experiencia YPF en SAF
YPF anunció meses atrás la creación de Santa Fe junto a Essential Energy, invirtiendo u$s400 millones para convertir la refinería de San Lorenzo en un centro de producción de combustibles sostenibles para la aviación (SAF) y HVO. Este proyecto, parte de la "YPF del Futuro", se enfoca en exportar biocombustibles como parte de una estrategia de diversificación.
Sobre la costa del Río Paraná, YPF tiene entre sus activos una refinería de petróleo con una capacidad de procesamiento de unos 37.600 barriles por día, pero que desde 2018 no realiza operaciones en el marco del desarrollo del concurso de acreedores de su entonces titular Oil Combustibles.
El riesgo del pasivo ambiental de esa gran infraestructura y el deseo de la provincia de fortalecer su perfil como productor de biocombustibles, motivó que la gobernación de Maximiliano Pullaro e YPF avanzaran el año pasado en el análisis de la reconversión de la planta en un polo productor de SAF.
La demanda de SAF se proyecta con un crecimiento exponencial, impulsada por el compromiso de la industria aeronáutica de alcanzar el 2% del consumo total de combustible para aviones con este tipo de energías.