• 18/3/2026
ALERTA

Israel y EE.UU. atacaron el mayor campo de gas del mundo en Irán, que prometió represalias en el Golfo

La infraestructura energética clave de Irán sufre daños tras ataques y la amenaza de respuesta agrava la tensión regional en Medio Oriente
18/03/2026 - 17:06hs
Israel y EE.UU. atacaron el mayor campo de gas del mundo en Irán, que prometió represalias en el Golfo

Instalaciones del campo de gas de South Pars, en el sur de Irán, fueron atacadas este miércoles por fuerzas israelíes y estadounidenses. Los proyectiles provocaron un incendio en la Zona Económica Especial de Energía de Asaluyeh, según informó la televisión estatal iraní.

El subgobernador de la provincia de Bushehr, Ehsan Jahanian, confirmó el impacto. Equipos de bomberos fueron despachados inmediatamente al lugar para contener las llamas.

No hubo información inmediata sobre víctimas. Tampoco se conoció el alcance preciso de los daños en la infraestructura.

El bombardeo representa un golpe directo a la economía energética de Irán. South Pars es la mayor reserva de gas conocida en el mundo y provee alrededor del 70% del gas natural doméstico de Irán, un recurso crítico tanto para el consumo interno como para la generación eléctrica del país.

El yacimiento, ubicado en el Golfo Pérsico frente a las costas de Bushehr, es compartido con Qatar. Ambos países desarrollan sus respectivas porciones de forma independiente.

Qatar es una de las principales potencias exportadoras de gas natural licuado del mundo. La zona representa un punto estratégico clave para el mercado energético global.

Irán advierte con represalias contra Arabia Saudita, Qatar y Emiratos

La respuesta iraní no se hizo esperar. El mando operativo Khatam Al Anbiya advirtió que "golpeará seriamente la fuente de la agresión".

Teherán amenazó con apuntar a la infraestructura de combustible, energía y gas de los países desde donde fueron lanzados los ataques. La televisión estatal iraní publicó una lista de blancos legítimos.

Entre los objetivos figuran instalaciones petroleras y gasíferas de Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. El régimen iraní afirmó que "serán golpeados en las próximas horas" y acusa a las monarquías del Golfo de permitir a las fuerzas estadounidenses utilizar su territorio y espacio aéreo para los ataques.

Irán lleva desarrollando su lado del yacimiento desde finales de la década de 1990. Las inversiones multimillonarias en plataformas, refinerías y redes de gasoductos alimentan tanto el mercado local como las exportaciones regionales.

Qué consecuencias tendría un ataque sostenido sobre South Pars

Un ataque prolongado sobre esa infraestructura tendría consecuencias de largo alcance. La interrupción del suministro de gas podría paralizar sectores industriales enteros dentro de Irán.

Millones de hogares se quedarían sin calefacción. La capacidad del país de generar electricidad se reduciría drásticamente, en un momento en que ya enfrenta las presiones económicas de un conflicto bélico en curso.

A nivel global, cualquier daño significativo a la producción del campo agregaría tensión adicional a los mercados energéticos. Esos mercados ya están sacudidos por el cierre parcial del Estrecho de Ormuz.

A través del Estrecho transita una quinta parte del petróleo y gas natural licuado mundial. Un bloqueo prolongado o ataques sostenidos podrían disparar los precios de la energía en todo el planeta.

No es la primera vez que Israel golpea el complejo gasífero iraní

El complejo de South Pars ya había sido blanco de ataques militares anteriormente. Durante la guerra de 12 días de junio del año pasado, Israel golpeó instalaciones iraníes que operaban en el yacimiento.

En ese momento fue considerado uno de los golpes más audaces contra la infraestructura económica de la República Islámica. El nuevo ataque sugiere que Israel y Estados Unidos han retomado esa estrategia con mayor intensidad.

La ofensiva apunta no solo a objetivos militares y políticos sino también a los pilares económicos que sostienen la capacidad de guerra de Teherán. La destrucción de infraestructura energética busca debilitar el financiamiento del régimen iraní.

Los últimos bombardeos se producen en el marco del conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron una serie de ataques que mataron al líder supremo Ayatolá Alí Khamenei y desencadenaron una guerra que se ha extendido por toda la región.

Desde entonces, las dos potencias han golpeado sistemáticamente instalaciones militares, nucleares y energéticas en territorio iraní. Irán responde con misiles contra Israel y ataques a la navegación en el Golfo Pérsico.

La escalada bélica mantiene en vilo a los mercados internacionales y a las potencias occidentales. El riesgo de una crisis energética global crece con cada nuevo ataque sobre la infraestructura de South Pars.

Temas relacionados