OIL & GAS

El recurso de Vaca Muerta del que casi no se habla y que generará otra lluvia de dólares para Argentina

Los líquidos del gas natural son un recurso de alto valor agregado que no solo aportan divisas sino que desarman un cuello de botella para Vaca Muerta
Por L.I.
ENERGÍA - 16 de Abril, 2026

El foco de atención sobre la Cuenca Neuquina suele centrarse en el petróleo crudo y el gas natural, pero existe un tercer vector de riqueza que comienza a emerger con fuerza. Se trata de los Líquidos del Gas Natural (NGLs), un componente que viaja mezclado en la producción de gas y que promete convertirse en un pilar fundamental para el ingreso de divisas al país.

A diferencia de la exportación de gas por ductos o su licuefacción (GNL), los NGLs comprenden productos de altísimo valor industrial como el etano, propano y butano. Estos derivados son el insumo básico para la industria petroquímica y tienen una demanda internacional creciente, lo que posiciona a esta actividad como una unidad de negocios independiente y sumamente rentable.

La magnitud de la oportunidad es tal que empresas líderes ya pusieron en marcha inversiones que superan los u$s3.000 millones bajo el esquema del RIGI. El objetivo es dejar de ver a estos líquidos como un acompañante del gas para tratarlos como un producto de exportación directa hacia mercados globales sedientos de energía y materias primas.

Técnicamente, el desarrollo de esta infraestructura permite resolver un cuello de botella logístico. Al separar los líquidos en origen o en plantas especializadas, se optimiza la capacidad de transporte de los gasoductos existentes, permitiendo que el gas "seco" fluya con mayor eficiencia mientras los líquidos se derivan hacia terminales portuarias.

Productos exportables de alto valor agregado

Las proyecciones indican que esta industria podría aportar entre u$s3.500 y u$s5.000 millones anuales en exportaciones netas según la coyunutura del valor de mercado. Para la Argentina, esto representa una fuente de ingresos genuinos que no depende exclusivamente de las grandes obras de infraestructura internacional, sino de la eficiencia en el procesamiento local.

El despliegue contempla la ampliación de sistemas de separación y transporte que actualmente cruzan varias provincias. Esta red logística no solo beneficiará la balanza comercial, sino que también fortalecerá el ecosistema industrial interno al garantizar insumos para la producción de plásticos y otros derivados químicos que hoy el país consume a gran escala.

Estos líquidos son el etano, la materia prima que alimenta plantas petroquímicas donde se produce polietileno. El propano y el butano -que juntos forman el GLP– llegan a los hogares en garrafas o se exportan a granel a mercados y la gasolina natural que se mezcla con crudos pesados o se usa en procesos petroquímicos y se exporta en su totalidad.

Mientras el gas en gasoducto se cotiza entre US$3 y US$4 por millón de BTU, el propano y el butano en mercados internacionales valen tres o cuatro veces mas, por eso se destaca su agregación de valor, y el valor es aún superior en la actual coyunutura de conflicto internacional de fuerte afectación al mercado energético.

Dos proyectos de inversión para los NGLs

Existen en la actualidad dos proyectos en marcha que prometen redefinir el aprovechamiento de Vaca Muerta. Por un lado, la Compañía Mega presentó recientemente ante el RIGI un plan de inversión por u$s360 millones -que forma parte de un programa mayor de 650 millones hasta 2028- destinado a incrementar su producción de líquidos en un 50% por sobre su nivel actual.

Las obras incluyen la modernización de la planta separadora en Loma La Lata y la expansión de su infraestructura en Bahía Blanca, buscando elevar su capacidad operativa a más de 2,5 millones de toneladas anuales para consolidar su perfil exportador. La primera etapa está a dias de concluirse y entrar en operación para exportar el 80% de os nuevos excedentes.

En paralelo, Transportadora de Gas del Sur (tgs) sacudió el mercado con un anuncio histórico de u$s3.000 millones para la creación de un nuevo polo de procesamiento y exportación. El ambicioso proyecto contempla la construcción de una planta de fraccionamiento de última generación y un poliducto dedicado que unirá la cuenca neuquina con el nodo logístico de Bahía Blanca.

Esta iniciativa no solo apunta a industrializar el propano, butano y la gasolina natural en origen, sino que proyecta generar divisas por más de u$s1.200 millones anuales, posicionando a la Argentina como un competidor de peso en el mercado global de los derivados del gas.

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