Hito en Vaca Muerta: el ambicioso plan para extender sus límites, sumar áreas y nuevas empresas
La provincia de Neuquén iniciará una nueva etapa estratégica para profundizar el desarrollo de Vaca Muerta y en agosto saldrá a licitación un paquete inicial de 15 nuevos bloques en la formación, actualmente a cargo de la empresa provincial Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). En la actualidad hay 50 bloques adjudicados, no todos en etapa de desarrollo, por lo cual se asegura que sólo se avanzó en el 8% de potencial de la formación
En pleno despegue de la producción de petróleo y gas no convencional, objetivo central de la medida es incorporar nuevos jugadores, acelerar la actividad en áreas aún no desarrolladas y consolidar la expansión territorial del recurso no convencional hacia el norte y el sur de la cuenca.
Según explicó el ministro de Energía y Recursos Naturales de Neuquén, Gustavo Medele, el portafolio de la empresa provincial cuenta con más de 70 áreas que todavía no fueron trabajadas. Para esta primera instancia, se seleccionó un grupo de bloques ubicados en zonas con mayor certidumbre geológica y cercanía a desarrollos operativos, lo que facilita el acceso a infraestructura y reduce los riesgos exploratorios.
El diagnóstico de la provincia es técnico, ya que anticipa que el próximo salto de Vaca Muerta no dependerá únicamente de la calidad geológica del recurso, sino de la capacidad de ordenar la logística y la infraestructura para sostener costos competitivos a escala global.
Cómo son las concesiones no convencionales
Las áreas de Vaca Muerta operan bajo un esquema de concesiones de 35 años, con la posibilidad de solicitar prórrogas sucesivas de 10 años. A diferencia de los proyectos convencionales, aquí la etapa piloto resulta determinante; el operador debe cumplir con un plan de inversiones inicial que suele durar entre tres y cinco años, donde se compromete la perforación de una cantidad mínima de pozos y la realización de obras de infraestructura clave.
Una vez superado este período y demostrada la viabilidad comercial, la empresa ingresa en la fase de desarrollo masivo. En la Argentina, este modelo requiere que el concesionario asuma un compromiso de inversión firme, lo que asegura que el capital se vuelque efectivamente al subsuelo para dinamizar la producción energética.
En términos financieros, el ingreso a la fase de desarrollo masivo demanda desembolsos de capital de gran escala que pueden oscilar entre u$s1500 y u$s3000 millones en los primeros años de desarrollo, aunque hay bloques ya históricos de la formación en los cuales la inversión oscila entre los u$s7.000 y u$s10.000 millones.
Actualmente, el costo de completar un pozo estandar de rama horizontal de 3.500 metros en la cuenca neuquina oscila entre los u$s12 y u$s15 millones, dependiendo de la cantidad de las etapas de fractura. Esta estructura de costos exige a las operadoras una eficiencia logística máxima y una disponibilidad constante de sets de fractura para sostener la curva de aprendizaje que permita reducir el breakeven de los proyectos.
Asimismo, la legislación establece que, para mantener la titularidad de la concesión, las empresas deben alcanzar compromisos de producción y eficiencia técnica durante los primeros cinco años de la etapa piloto. El incumplimiento de los planes de inversión acordados con la autoridad de aplicación puede derivar en la reversión de las áreas no desarrolladas al Estado provincial.
Consolidación de tres polos productivos
La hoja de ruta oficial para esta nueva etapa de expansión busca establecer tres hubs de actividad bien definidos dentro de la provincia, el primero de los cuales es el denominado Hub Centro, próximo a la localidad de Añelo, consolidado como el núcleo histórico y logístico.
Luego se destaca el Hub Norte con vinculación directa a la localidad de Rincón de los Sauces, identificado como el eje de mayor potencial de crecimiento inmediato, y luego el Hub Sur que abarza el denominado corredor Plaza Huincul-Cutral Co. Este último proyectado para revitalizar zonas tradicionalmente convencionales mediante el acceso a las tres ventanas de fluidos (gas seco, gas húmedo y petróleo).
Medele sostuvo que el norte tiene un margen de crecimiento significativo. La radicación de empresas de servicios en Rincón de los Sauces permitirá reducir costos de movilización de personas y equipos, mejorando la competitividad de los proyectos en una zona donde la calidad de la roca ya arrojó resultados positivos.
Para sostener este crecimiento en los tres hubs mencionados, se estima que el nivel de inversión anual en la formación deberá escalar de los actuales u$s9.000 millones hasta alcanzar los u$s15.000 millones anuales hacia el final de la década. Esta aceleración en el flujo de capital no solo se destinará a la perforación, sino también a la expansión del midstream
El interés de los "independientes" del Permian
Durante la reciente gira oficial por Estados Unidos, el Gobierno neuquino detectó un interés concreto por parte de compañías independientes que operan en la cuenca del Permian. Estas empresas enfrentan horizontes limitados para incorporar nuevos recursos en territorio estadounidense y ven en la Argentina una oportunidad de reemplazo internacional con estabilidad operativa de largo plazo.
La ventaja competitiva de licitar áreas junto a GyP radica en la alineación de objetivos. "Participar con la empresa neuquina local tiene esa ventaja adicional ya que permota saber que el socio va a estar en la provincia por el resto del desarrollo", planteó el ministro, destacando la seguridad jurídica que ofrece el socio provincial frente a la rotación de activos de otras operadoras.
El cronograma prevé la apertura de la licitación en agosto, con un plazo de 90 días para recibir ofertas y la meta de adjudicar los primeros bloques antes de que finalice el año. En esta etapa, la prioridad son las áreas ubicadas en la ventana de líquidos (petróleo), mientras que el gas seco se posiciona como la "próxima frontera" para la próxima década, vinculada a proyectos de GNL.
En cuanto al transporte, la provincia mantiene el optimismo tras alcanzar niveles rècord de producción superiores a los 600.000 barriles diarios en el inicio de 2026. Para esto las operadoras trabajan de forma colaborativa para optimizar la red interna y mejorar la capacidad de evacuación hacia los puntos de carga troncales antes de la puesta en marcha de grandes obras de infraestructura como el proyecto Vaca Muerta Sur.