VACA MUERTA

Va a juicio la empresa que provocó un desastre ambiental con desechos tóxicos de YPF, Chevron, Shell y PAE

El procesamiento de residuos peligrosos de la industria petrolera en Neuquén genera alarma por su impacto en la salud y el ambiente local
Por iProfesional
ENERGÍA - 29 de Abril, 2026

La Justicia de Neuquén ordenó que el caso Comarsa vaya a juicio oral y público por contaminación ambiental y fraude. Se trata de uno de los pasivos ambientales más graves de Vaca Muerta: 400.000 metros cúbicos de residuos petroleros tóxicos acumulados durante años a metros de barrios vulnerables.

Tal como informó la periodista Agustina Grasso en EconomíaSustentable.com, el Tribunal de Impugnación anuló la probation que beneficiaba a tres directivos de la empresa. Ahora deberán enfrentar un proceso penal completo.

"Se trata de uno de los delitos ambientales más graves de la historia de la provincia y de Vaca Muerta. A Comarsa se los acusa de contaminación y defraudación porque recibieron la basura de las grandes petroleras, decían que la trataban, cobraban por eso, pero no lo hacían", denuncia Fernando Cabrera, miembro de Observatorio Petrolero Sur (Opsur), en diálogo con Economía Sustentable.

A pocos minutos del centro de Neuquén, el paisaje cambia radicalmente. Donde debería haber suelo patagónico virgen, se levantan cerros artificiales. Están hechos de barro tóxico.

Son el lado oculto de la industria petrolera. Lo que las empresas prefieren que nadie vea.

Cómo un basural petrolero creció sin control en pleno Neuquén

Comarsa, la empresa bajo la lupa por contaminación en Vaca Muerta

Según publicó EconomíaSustentable.com, durante años, uno de los principales basureros petroleros del país operó repleto de irregularidades. Comarsa administraba el predio ubicado en el Parque Industrial de Neuquén, recibía residuos de grandes petroleras como YPF, Chevron, Shell, ExxonMobil, Pluspetrol y Pan American Energy, pero no cumplía con el tratamiento prometido.

"Comarsa creció a pasos agigantados, tomando terrenos públicos sin autorización, hasta llegar a las 18 hectáreas hacia 2014", detalla Cabrera.

La ubicación del basural es escandalosa. Esas 18 hectáreas están a la vera de zonas pobres de Neuquén.

En 2015, el gobierno provincial aprobó el decreto 2263 que obliga a estas plantas a estar a más de 8 kilómetros de la población. Esta planta estaba a 500 metros.

Hoy hay población a 200 metros viviendo. Incluso con barrios planificados por el municipio superpuestos.

"Recibieron alrededor de u$s40 millones para hacer un tratamiento que no cumplieron en su totalidad", agrega Cabrera.

Según publicó EconomíaSustentable.com, tras denuncias vecinales insistentes, Comarsa debió trasladar su operación hacia Añelo. Pero el problema persiste.

"En la actualidad, las plantas tratadoras de residuos petroleros ya no están en el centro de Neuquén. Sino en Añelo. Y de las cuatro empresas de gestión de residuos petroleros que hay en la provincia, por lo menos dos no cumplen con las distancias que establece el decreto 2263", agregan desde Opsur.

Por qué el fracking genera montañas de basura petrolera

La explotación no convencional, conocida como fracking, genera enormes volúmenes de desechos. Esta técnica de fractura hidráulica permite extraer petróleo y gas de formaciones como Vaca Muerta.

El proceso implica inyectar millones de litros de agua, arena y sustancias químicas a alta presión para fracturar la roca subterránea. Todo ese fluido vuelve a la superficie cargado de hidrocarburos y químicos tóxicos.

Esos residuos deben tratarse. Pero en el caso de Comarsa, terminaban apilados sin procesamiento alguno.

Qué determinó la Justicia y por qué es clave para Vaca Muerta

El avance judicial llegó en las últimas semanas. El Tribunal de Impugnación anuló la probation otorgada a tres imputados -directivos de Comarsa- y habilitó el camino hacia un juicio oral y público por contaminación y fraude. La decisión revierte el beneficio que les permitía evitar el proceso penal a cambio de cumplir ciertas condiciones.

"La resolución judicial trae algo de alivio", explica Cabrera, quien considera que se trata de "uno de los emblemas del desprecio ambiental de la lógica petrolera más graves de Neuquén".

Las audiencias clave se realizaron el 16 y 17 de abril. Allí se revisó la situación de los acusados tanto en su predio como en terrenos municipales aledaños, en el distrito 6 de Neuquén.

El Tribunal fue contundente. Cuestionó que la probation se hubiera otorgado pese al volumen de pruebas acumuladas durante años.

Pericias, estudios ambientales e informes técnicos documentan no solo la magnitud del daño. También las maniobras de los imputados para ocultarlo.

Para el fiscal jefe Maximiliano Breide Obeid, el fallo no solo habilita el juicio. Abre la puerta a nuevas responsabilidades en torno a la generación de esa "montaña" de residuos petroleros.

Quién responde por los residuos: el rol de las petroleras

El caso Comarsa no puede entenderse de forma aislada. La legislación argentina establece que las petroleras son responsables por los desechos peligrosos que generan.

Sin embargo, el sistema de tercerización -y la connivencia estatal- permitió durante años que empresas tratadoras como Comarsa recibieran los residuos. Cobraban por su tratamiento y, según la investigación, no los gestionaban adecuadamente.

"El lado B de Vaca Muerta es la producción de residuos peligrosos sin tratamiento", señaló Rafael Colombo, de la Asociación Argentina de Abogades Ambientalistas.

Colombo denunció que cientos de miles de metros cúbicos de desechos fueron enterrados sin tratamiento.

Cuánto vale el daño: las cifras del pasivo ambiental

En 2017, Comarsa fue sancionada con multas por más de $4,6 millones por incumplimientos ambientales. Esas multas nunca fueron pagadas.

Con intereses, esa deuda habría superado los $560 millones en 2021. Organizaciones especializadas estiman que el pasivo ambiental total asciende a unos $5.000 millones.

Las cifras físicas del daño son igual de elocuentes. Solo en una de las plantas se acumularon alrededor de 300.000 metros cúbicos de residuos.

Eso equivale a decenas de manzanas urbanas cubiertas de desechos tóxicos. Entre ambas plantas, la cifra supera los 400.000 metros cúbicos.

"Un delito de esa magnitud tiene que ser juzgado. Incluso se pidió que sea un juicio por jurados. La empresa aún no retiró la totalidad de sus residuos", advierte Cabrera.

Qué pasa ahora con los residuos acumulados

En paralelo al avance judicial, en 2024 se alcanzó un acuerdo entre Comarsa e Indarsa para trasladar residuos hacia un predio de disposición final. Sin embargo, el proceso aún genera interrogantes.

"Se habla de trasladar cientos de miles de metros cúbicos. El acuerdo establece plazos que no se cumplieron y no está claro quién financia todo esto. Estamos hablando de miles de camiones", explica Cabrera.

El traslado de semejante volumen de material tóxico requiere logística compleja. Y fondos millonarios.

Desde la Asociación Argentina de Abogades Ambientalistas celebraron la decisión judicial: "Garantiza que un caso de esta magnitud no se cierre sin juicio, sin verdad y sin responsabilidades".

Para las organizaciones ambientalistas, el caso puede marcar un precedente crucial en cómo se juzgan los delitos ambientales vinculados a la industria petrolera en Argentina.

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