Eduardo Elsztain reactiva un millonario negocio en San Juan tras 6 años de letargo
El panorama minero de San Juan vivió este martes otro gran hito. Se trata de la formalización de la reactivación de las operaciones en Casposo, el proyecto metalífero ubicado en el departamento de Calingasta. Tras seis años de parate, el yacimiento concretó su regreso definitivo a la producción de oro y plata de la mano del empresario Eduardo Elsztain, presidente de Austral Gold, la compañía dueña del activo.
La mina, que había entrado en suspenso en 2019, el mismo año en que fue adquirida por la firma, vuelve a encender sus motores gracias a una inversión que superó los u$s15 millones. Estos fondos fueron destinados intensamente a la exploración geológica y al reacondicionamiento integral de la planta de procesamiento para adaptarla a los nuevos desafíos del sector.
Durante el acto central, Eduardo Elsztain destacó que este es un proyecto en el que trabajaron durante más de diez años y aseguró que haber llegado hasta este punto demuestra que la visión de largo plazo vale la pena. Se trata de un hombre de negocios muy cercano al presidente Javier Milei.
Asimismo, el empresario subrayó el fuerte impacto económico de la reactivación al anticipar que el proyecto va a generar exportaciones por alrededor de u$s60 millones solo durante el año 2026, contribuyendo de manera directa al desarrollo productivo y a la generación de divisas para el país.
El impacto en empleo y producción que genera Casposo
El reinicio de la actividad asegura el sustento de más de 300 empleos directos e indirectos en la región. Un dato destacado por la compañía es que actualmente el 99% de la fuerza laboral está compuesta por trabajadores sanjuaninos, lo que genera un derrame económico directo en Calingasta y beneficia a una amplia cadena de proveedores locales de servicios.
En términos de rendimiento y reservas, los estudios geológicos le estiman a Casposo una vida útil de entre seis y siete años de operación continua bajo este nuevo esquema. A lo largo de ese período, la previsión de producción global se ubica cerca de las 120.000 onzas de oro.
El respaldo político e institucional quedó plasmado en el discurso del gobernador sanjuanino, Marcelo Orrego, quien acompañó a Elsztain y al secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, en el corte de cintas. El mandatario provincial afirmó que la minería tiene la misión fundamental de mejorar la vida de la gente y celebró la creación de valor agregado que permitirá que los habitantes elijan quedarse en su lugar de origen.
Casposo se convierte en hub regional para procesar minerales
Una de las grandes novedades de esta segunda etapa de Casposo, bajo la conducción de Elsztain junto al CEO Stabro Kasaneva y al gerente Rubén Femenía, es su transformación operativa. La planta ya no dependerá únicamente de lo que extraiga de sus propias galerías, sino que funcionará bajo un modelo mixto que combinará la producción propia con el procesamiento de minerales provenientes de terceros. Este perfil estratégico convertirá a Casposo en un auténtico centro logístico e industrial para la región, permitiendo viabilizar otros proyectos de la zona que no cuentan con infraestructura de beneficio propia.
Al respecto, la gerencia del proyecto destacó que no solo se vuelve a producir, sino que se hace con la visión clara de consolidar este centro de procesamiento para sostener el empleo y el desarrollo regional. En ese sentido, remarcaron que la minería moderna exige cada vez más responsabilidad, por lo que Casposo reflejará ese enfoque mediante estrictos estándares ambientales, de seguridad y de trabajo conjunto con la comunidad.