Almacenamiento de energía: 37 empresas presentaron proyectos para instalar baterías y evitar cortes de luz
El Gobierno nacional realizó la apertura de los sobres técnicos de la convocatoria abierta nacional e internacional para incorporar centrales de almacenamiento de energía eléctrica en baterías en nodos críticos del NOA, NEA, Centro, Litoral, Cuyo y Buenos Aires, sin el AMBA.
Esta iniciativa permitirá fortalecer la confiabilidad del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y reducir interrupciones del servicio, especialmente durante picos de demanda, y busca similar repercusión a la lograda con la licitación previa Alma-GBA de comienzos de año.
En este marco, se presentaron 235 proyectos de 37 empresas, por un total de 8.335 Mw, un 12 veces más o su equivalente en 1.090% sobre los 700 MW que se habían establecido como potencia objetivo en la licitación. Este resultado muestra el fuerte interés del sector privado por invertir en infraestructura energética y refleja la confianza en los lineamientos definidos para el desarrollo del sector.
El despliegue de estos sistemas tecnológicos permitirá robustecer la confiabilidad del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), mitigando de forma directa las interrupciones del suministro eléctrico. El objetivo prioritario consiste en estabilizar la red pública y atenuar las fallas de transporte que suelen registrarse durante los períodos de pico de demanda estival o invernal.
El cronograma de licitación
Luego de recibidas las ofertas por parte de CAMMESA, se realizará la evaluación de las mismas y el 16 de junio, se publicarán los resultados, previo a la apertura de las ofertas económicas, prevista para el 24 del mismo mes. Se espera que los primeros días de julio, se realice la adjudicación de las obras, que en esta primera etapa tendrían una inversión estimada de u$s700 millones, teniendo en cuenta el objetivo de 700 MW.
El almacenamiento con baterías de última generación permite responder rápidamente ante variaciones de demanda, aportar flexibilidad al despacho y sumar reservas para operar con mayor seguridad, reduciendo la probabilidad de cortes y mejorando la calidad del servicio.
La medida se apoya en el antecedente de Almacenamiento en Gran Buenos Aires (ALMA-GBA), la primera iniciativa de este tipo a gran escala en Argentina. En ese proceso, el Gobierno Nacional adjudicó 713 MW de almacenamiento en nodos críticos del AMBA, superando en más del 40% el objetivo inicial, con una inversión estimada superior a u$s540 millones. Actualmente se están realizando las obras necesarias para su puesta en marcha.
Esta licitación es una medida adicional a las que el Gobierno Nacional viene llevando adelante desde 2024 para aliviar el sistema eléctrico, reducir interrupciones y lograr que los usuarios cuenten cada vez con un mejor servicio, luego de dos décadas en las que no se realizaron las inversiones necesarias para acompañar el crecimiento de la demanda y modernizar la infraestructura.
El antecedente de Alma-GBA
La actual convocatoria para el interior del país tiene su antecedente en el programa de Almacenamiento en Gran Buenos Aires (Alma-GBA), una iniciativa pionera que constituyó el primer paso formal del Gobierno Nacional para incorporar tecnología de acumulación a gran escala. El plan original buscaba dar respuesta urgente a los severos problemas de estabilidad eléctrica que afectaban de manera recurrente a las redes de distribución urbana.
En aquel proceso inicial enfocado en el área metropolitana, la respuesta de las empresas también superó las expectativas del sector energético. Las autoridades convalidaron la adjudicación de 713 MW de capacidad de almacenamiento en los nodos de transmisión considerados más críticos dentro de la región y ese volumen representó una sobreconfiguración mayor al 40% respecto de las metas que los equipos ministeriales habían fijado al lanzar los pliegos.
Aquel despliegue en el Gran Buenos Aires demandó compromisos de financiamiento por parte de las empresas ganadoras que se estiman por encima de los u$s540 millones y en la actualidad, los diferentes frentes de obra civil y montaje electromecánico avanzan según los plazos previstos para lograr la puesta en marcha operativa a partir de fines de este año.
Desde la perspectiva de la conducción económica, estas licitaciones consecutivas buscan revertir dos décadas sin obras de envergadura en el segmento del transporte eléctrico. Con la llegada de los parques de baterías, se apunta a modernizar la infraestructura y evitar los cortes de suministro que impactan sobre el usuario residencial y la actividad productiva.