TGS aprueba una inversión millonaria tras cerrar acuerdo con tres petroleras gigantes de Vaca Muerta
Transportadora de Gas del Sur (tgs) confirmó la ejecución de su proyecto de industrialización de los líquidos del gas natural o NGLs tras obtener la aprobación de su Directorio para avanzar con la Decisión Final de Inversión (FID). Esta iniciativa constituye la mayor inversión de este tipo en ese segmento de la industria de ños hidrocarburos y tiene prevista su puesta en operación para el año 2030.
El Directorio de la compañía aprobó los acuerdos a suscribirse con YPF, Pluspetrol y Chevron, logrando cubrir de manera inmediata más del 80% de la capacidad del proyecto. En sintonía con este avance, la transportadora mantiene negociaciones comerciales en una etapa avanzada con otros productores de la cuenca con el propósito de completar el volumen disponible.
Con un desembolso estimado en u$s3.000 millones, el proyecto posee una gran relevancia para el desarrollo energético, según señaló Oscar Sardi, CEO de TGS. La puesta en marcha de esta infraestructura de gran escala permitirá generar exportaciones de propano, butano y gasolina natural por un valor aproximado de u$s1.200 millones anuales.
El gas extraído de Vaca Muerta exhibe una riqueza calórica excepcional, con valores que oscilan entre el 25% y el 30% de componentes licuables, a diferencia del gas natural estándar a nivel global que presenta apenas un 10%. Por este motivo, el esquema del proyecto se orienta específicamente a la obtención de los líquidos recuperados a partir del procesamiento separado del gas natural en boca de pozo.
Una obra que define la producción de crudo
La hoja de ruta contempla una ejecución de obras de 45 meses para alcanzar la operación comercial plena. La iniciativa contempla la construcción de un gasoducto de separación de corrientes de gases de aproximadamente 100 km, nuevas instalaciones de Procesamiento de Gas en la Planta Tratayén, la construcción de un poliducto de 600 kilómetros entre Tratayén y Bahía Blanca, una planta de fraccionamiento, almacenamiento y obras complementarias en la terminal marítima para su exportación.
Esta megaobra de infraestructura resulta clave para resolver uno de los principales cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo no convencional en la Cuenca Neuquina. En particular, la planta de tratamiento viabilizará el aumento de la producción de crudo y adecuará el gas asociado para su transporte a través de los gasoductos troncales y de exportación.
Por otra parte, la confirmación y el respaldo de las operadoras locales aceleran los plazos para la presentación formal del proyecto ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La adhesión a este marco normativo se instrumentará a través de dos vehículos societarios específicos para escindir los activos de procesamiento en Neuquén del transporte por el nuevo poliducto.
Finalmente, el impacto socioeconómico del emprendimiento se verá reflejado de forma directa en el mercado laboral durante sus cuatro años de ejecución. Las proyecciones de TGS estiman la generación de aproximadamente 4.000 puestos de trabajo directos y otros 15.000 empleos de carácter indirecto vinculados al desarrollo de la obra.