INFORME DE ANALYTICA

La paradoja de Milei: mientras ajusta el gasto, los subsidios a la energía se disparan más de 160%

El recorte avanza sobre inversión estatal y territorios del interior, pero crece fuerte el gasto en asistencia energética, alertan especialistas
Por Claudio Zlotnik
ENERGÍA - 10 de Julio, 2026

El Gobierno de Javier Milei logró sostener durante el primer semestre uno de los pilares de su programa económico: mantener bajo control estricto el gasto público.

Sin embargo, los números de junio dejaron al descubierto una paradoja que empieza a llamar la atención de los economistas: mientras la motosierra sigue funcionando sobre la obra pública, las provincias y buena parte de las partidas del Estado, los subsidios energéticos registraron un fuerte rebote que contradice el discurso oficial de recorte generalizado.

Así surge del último informe de la consultora Analytica, dirigida por el economista Ricardo Delgado, que muestra que el gasto primario devengado aumentó un 3,7% en términos reales durante junio respecto del mismo mes del año pasado.

Aun así, el acumulado del primer semestre mantiene una caída del 2,3%, reflejando que el ajuste fiscal continúa siendo uno de los ejes centrales de la política económica.

Sorpresa mayúscula: los subsidios para arriba

El dato más llamativo del informe pasa por los subsidios económicos. En junio crecieron un 71,1% en términos reales y, dentro de esa partida, los subsidios destinados a energía se dispararon un 160,2% interanual.

En el acumulado de los primeros seis meses del año, el incremento alcanza el 73,7%.

La explicación no pasa por un cambio de rumbo del Gobierno, sino por una combinación de factores estacionales y del esquema tarifario vigente.

Según el informe, casi el 80% de las transferencias energéticas tuvieron como destino CAMMESA, la administradora del mercado eléctrico mayorista, mientras que la cobertura de las tarifas sobre el costo de generación cayó al 65,5%, frente al 70,1% de un año atrás, obligando al Estado a incrementar las compensaciones.

En paralelo, la motosierra siguió funcionando sobre otras partidas.

La obra pública volvió a ser la gran variable de ajuste, con un desplome real del 74,9% durante junio. También continuó el fuerte recorte de las transferencias a provincias, que mostraron una caída del 88%, aunque Analytica aclara que parte de esa baja responde a un cambio metodológico. Aun corrigiendo ese efecto, la reducción supera el 84%.

En el balance del semestre, la foto también refleja las prioridades oficiales. Mientras los subsidios económicos crecieron casi 30%, las jubilaciones apenas avanzaron un 1,3% en términos reales y las asignaciones familiares prácticamente quedaron empatadas con la inflación.

Del otro lado aparecen los mayores ajustes: las transferencias a provincias retrocedieron 62,1%, la obra pública cayó 32,4% y los programas sociales disminuyeron 24,7%.

El efecto de la deuda flotante que observa el mercado

Otro dato seguido de cerca por el mercado es la denominada deuda flotante, es decir, gastos ya comprometidos pero todavía no pagados.

Al cierre de junio alcanzó los $3,9 billones, equivalentes al 0,3% del PBI. Analytica aclara que el aumento responde en buena medida a una cuestión estacional vinculada con el pago de aguinaldos durante los primeros días de julio y que el nivel es similar al registrado un año atrás.

Para el equipo económico, el equilibrio fiscal sigue siendo el principal ancla del programa y la condición indispensable para sostener la desaceleración de la inflación. Sin embargo, los datos de junio muestran que incluso en un esquema de fuerte ajuste existen partidas que crecieron con fuerza.

La principal de ellas son los subsidios energéticos, un rubro que el propio Gobierno había prometido reducir, pero que volvió a ganar peso dentro del gasto público en medio del proceso de normalización tarifaria.

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