A cuánto puede llegar el precio internacional del petróleo y cuál puede ser su impacto en Argentina
El gran interrogante de los principales analistas internacionales y los expertos de energía del mundo y locales es hasta qué precio podría llegar el barril de petróleo luego de los nuevos ataques de los hutíes de Yemen al Estrecho de Bab al Mandab y cómo podría impactar a la Argentina.
Los futuros del Brent Mar del Norte cerraron el viernes a u$s96,8 el barril, con un descenso de u$s3,9, tras haber superado el jueves los u$s100 por primera vez desde mayo. En tanto, los futuros del West Texas Intermediate (WTI) cerraron a u$s89,31 el barril, con un descenso de u$s2,88 con una suba semanal del 8%.
Los analistas de JP Morgan señalan en su último informe que cada mes adicional de interrupción en el suministro de petróleo añadiría entre u$s7 y u$s8 por barril al precio del Brent, elevando los precios promedio mensuales a alrededor de u$s114 por barril si las interrupciones se extienden a tres meses. Por otra parte, Rusia declaró el viernes que sus fuerzas habían atacado tres puertos ucranianos durante la noche, con el objetivo de destruir infraestructuras —incluidas instalaciones de carga y descarga y reservas de combustible— que daban soporte a las fuerzas armadas de Ucrania.
Por su parte, el Banco de inversión Goldman Sachs advirtió que el petróleo Brent podría superar los u$s120 por barril en el cuarto trimestre si persisten las interrupciones tanto en el estrecho de Ormuz como en el Bab al Mandab, dos de las rutas más sensibles para el comercio global de crudo. La proyección no forma parte del escenario base del banco, pero marca el riesgo alcista que enfrenta el mercado si se prolongan las restricciones al flujo marítimo en Medio Oriente.
Los dos escenarios que plantea Goldman Sachs para el mercado petrolero
El informe de Goldman Sachs plantea dos escenarios para el mercado petrolero:
- En el caso base, el Brent se ubicaría en torno a u$s80 por barril durante el cuarto trimestre y luego bajaría a u$s75 el año próximo, siempre que avance una reducción de las tensiones en Medio Oriente
- El escenario de riesgo es distinto: en caso que las interrupciones de comercio persistan, el banco considera que el Brent podría superar los u$s120 el barril. Ese nivel implicaría un nuevo salto para el crudo, en un mercado que ya mostró fuerte volatilidad durante los últimos meses.
Aunque el precio internacional del barril de petróleo Brent Mar del Norte había superado los u$s120 el barril en la etapa inicial del conflicto en el Golfo Pérsico, la baja posterior al cese del fuego y el inicio de negociaciones de un acuerdo de paz definitivo habían creado la expectativa de que los precios de los combustibles podían bajar en Argentina cuando se compensara la cuenta entre productoras y refinadoras derivada del "amortiguador" (buffer) de precios que en su momento lideró YPF. En ese aspecto hay que señalar que mientras el precio del petróleo subió más de un 50% en promedio, el precio de los combustibles en el mercado local subió un 25%.
La semana pasada la expectativa de una futura baja en el mercado local se desvaneció con el recrudecimiento de la guerra en el Golfo Pérsico y la intensificación de los ataques de EEUU a Irán y del régimen iraní y sus aliados (como los hutíes de Yemen) a países vecinos, incluida su infraestructura energética y sus rutas comerciales.
Con el precio del barril Brent que la semana pasada llegó a superar los u$s100, las preguntas son: ¿volverán a aumentar los combustibles en la Argentina? Y si este fuera el caso, ¿cómo repercutiría en los precios internos y en el nivel de actividad?
Cómo impacta la suba del petróleo en la balanza comercial argentina
Hasta el momento, el principal efecto, positivo para el país, de la suba del precio del petróleo es la mejora de los precios de exportación de combustibles, el factor principal del aumento del casi 60% del superávit comercial energético que llegó a unos u$s5.000 millones en el primer semestre de este año. Si bien se produjo una baja en junio, las expectativas de una fuerte caída como algunos analistas proyectaban no se dio y desde la semana pasada se produjo una fuerte suba que elevó del precio de u$s90 a u$s100 el barril.
De acuerdo a las proyecciones del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), la baja del precio del petróleo en junio había reducido en apenas un cuarto el saldo a favor de las productoras en la "cuenta compensadora" entre productoras y refinadoras iniciada con la instrumentación del "amortiguador" (buffer) de precios internos, para aislarlos de la volatilidad internacional, por lo que para eliminar esa brecha era necesario una caída muy pronunciada del precio internacional que no se dio.
El sector más expuesto a un aumento del precio internacional del petróleo es el campo, que es muy sensible al aumento del precio de los combustibles, por el uso de gasoil (que incide en la producción y en los costos de transporte) y de fertilizantes.
Al respecto, el experto Javier Preciado Patiño, de RIA Consultores, opina que el mundo ya vio el barril de petróleo arriba de los u$s100 el barril y por ahora para el agro argentino "no es un tema: la urea que es el principal fertilizante tocó los u$s1.000 la tonelada, luego se acomodó".
En cuanto a las consecuencias financieras, Preciado Patiño destacó: "Sí hay efectos, por ahora positivos, del lado del precio de los granos porque los problemas de tránsito en el Estrecho de Ormuz y de Bab al-Mandab por el ataque de los hutíes de Yemen a buques en el Mar Rojo se sumaron a la escalada en el Mar Negro, con ataques (recíprocos) de Ucrania y Rusia a sus infraestructuras granarias, lo que impulsó el precio del trigo y en menor medida los del girasol y el maíz porque la producción maicera también sufre por la ola de calor en Europa y en algunas regiones de Estados Unidos".
"De este modo, el mercado está bullish para el trigo por la situación en el Mar Negro, caliente en maíz por cuestiones climáticas, y el precio de la soja está siendo traccionado por la demanda de aceite para producción de biocombustibles debido a los problemas de provisión de petróleo", dijo Preciado. "Un combo que mejora la relación insumo-producto y la rentabilidad de los productores locales. Y eso tras un primer semestre en que las exportaciones agroindustriales ya sumaron u$s27.000 millones", expresó el experto a iProfesional.
Qué esperan los analistas para los próximos meses en el mercado petrolero
Los precios del petróleo cayeron más de un 4% el viernes después de que fuentes dijeran que China había iniciado una campaña para reanudar las estancadas conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, pero se mantuvieron en camino de obtener importantes ganancias semanales.
Tanto el crudo Brent como el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense subieron hasta el jueves debido al intercambio de ataques con misiles entre Estados Unidos e Irán, la drástica reducción del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz y los ataques de los hutíes de Yemen contra buques en el Mar Rojo.
Por el momento, las perspectivas de los precios a corto plazo son alcistas, con los principales centros de producción o rutas de suministro de petróleo rodeados por la guerra en Medio Oriente.
El presidente estadounidense Donald Trump prometió un "castigo militar severo" para Irán y sus aliados hutíes tras los ataques en el Mar Rojo. Teherán había estado presionando a los hutíes para que cerraran el paso de Bab el Mandeb hacia el Mar Rojo si Estados Unidos continuaba atacando la infraestructura energética iraní.
La que pasa por el estrecho de Bab al Mandab es la segunda ruta más importante para el transporte de energía, después del estrecho de Ormuz, en la desembocadura del Golfo Pérsico. Además, los hutíes habían declarado el lunes que impondrían un bloqueo naval a Arabia Saudita, que había estado desviando su petróleo a través de un oleoducto para sortear el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
Si la guerra se extiende más allá del segundo semestre del año, algunos analistas prevén que podría haber un nuevo shock petrolero similar a los dos que ocurrieron desde 1.973 hasta ahora.
En este aspecto hay que señalar que el precio más bajo de los últimos años se registró el 20 de abril del 2.020 durante la pandemia, cuando llegó a unos u$s12, y el más alto del 8 de julio del 2.008 en el estallido de la crisis hipotecaria en los Estados Unidos, cuando llegó a los u$s148 el barril.
Algunos analistas locales sostienen que sería erróneo asumir que la suba son todos beneficios para la economía argentina. Un nuevo aumento del precio petróleo podría frenar la secuencia bajista de la inflación interna, además de presionar hacia arriba la inflación en Estados Unidos, lo cual a su vez enfría las expectativas de una baja de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (FED). El comité de Mercado Abierto de la FED se reunirá el próximo miércoles y las chances de un aumento de tasas se triplicaron en la última semana, debido a las presiones inflacionarias derivadas del aumento en el precio del crudo.