CONTRATADO POR YPF

Halliburton lleva a Vaca Muerta un equipo eléctrico de perforación que consume como 30.000 hogares

La llegada del equipo Zeus de Halliburton marca un hito en Vaca Muerta. Operará con gas en el lugar y reducirá drásticamente el consumo de diésel
Por Ignacio Ortiz
ENERGÍA - 14 de Agosto, 2026

La aceleración de los planes de desarrollo en Vaca Muerta y la necesidad constante de reducir costos unitarios abrieron la puerta a una transformación tecnológica decisiva en la cuenca neuquina. La compañía norteamericana de servicios petroleros Halliburton confirmó el despliegue de su plataforma de fracturación 100% eléctrica denominaba Zeus, en el marco de un acuerdo estratégico sellado con YPF.

Se trata del primer despliegue internacional de esta tecnología fuera de los Estados Unidos, donde ya opera en formaciones no convencionales de alta exigencia como Permian y Marcellus.

El rasgo más impactante de este equipamiento radica en su magnitud energética. Un conjuntp completo de equipos y maquinarias de fractura eléctrica requiere una potencia de entre 20 y 30 megavatios (MW). Para dimensionar esa cifra, la potencia instalada requerida equivale al consumo promedio de una ciudad de 30.000 hogares o a la capacidad de generación de un parque solar de pequeña escala.

Generación en el lugar a partir de gas natural

Frente al desafío logístico que implicaría extender líneas de alta tensión hasta cada locación en medio de la estepa neuquina, la solución elegida pasa por llevar la fuente primaria de energía directamente al pozo. El sistema funcionará mediante turbinas o motores alimentados por gas natural —ya sea comprimido (GNC) o licuado (GNL)— para generar la electricidad requerida en el mismo sitio donde se realiza la estimulación del reservorio.

Hernán Carbonell, gerente de desarrollo de negocios de Halliburton en la Argentina, detalló durante una reciente presentación sectorial que la viabilidad del proyecto se sustentó en la incorporación de módulos de generación integrados a los propios sets de fractura. En lugar de llevar infraestructura de red, la operación requerirá la llegada del commodity para descomprimirlo o regasificarlo en el lugar.

La escala alcanzada por Vaca Muerta, apalancada por proyectos de infraestructura de evacuación como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y las iniciativas de exportación de GNL, comenzó a justificar inversiones de capital intensivo en tecnologías de última generación.

La llegada del conjunto eléctrico Zeus marca la meta de máxima para la cuenca neuquina, pero el camino hacia la descarbonización de las operaciones no se dará de forma inmediata.

En este proceso de transición energética, los equipos con tecnología dual-fuel capaces de reemplazar de forma gradual hasta un 85% del diésel por gas natural de yacimiento, continuarán siendo el puente fundamental para la mayoría de los desarrollos en el corto y mediano plazo.

Mientras la escala y la logística terminan de madurar para desplegar sets 100% eléctricos de manera masiva, la hibridación de las flotas existentes le permite a la industria reducir de forma inmediata las emisiones de carbono y optimizar la estructura de costos. De esta manera, el propio gas de Vaca Muerta se consolida como el insumo clave para acelerar la eficiencia del no convencional y sostener la competitividad de los proyectos en la antesala de la gran ventana de exportación.

La transición directa a los motores eléctricos

A diferencia de los equipos tradicionales que utilizan múltiples motores diésel de combustión interna, las unidades de bombeo Zeus funcionan íntegramente con motores eléctricos. Esta arquitectura prescinde de transmisiones automáticas, sistemas hidráulicos complejos y embragues, lo que elimina puntos críticos de falla y reduce sensiblemente el tiempo no productivo (NPT).

En términos operativos, cada bomba de este sistema entrega una potencia sostenida de 5.000 caballos de fuerza hidráulica (HHP) a tasas de flujo de hasta 22 barriles por minuto y presiones de 9.500 psi. Al operar con mayor capacidad individual, permite completar las etapas de fractura con la mitad del equipamiento de superficie habitualmente desplegado en un pad, logrando una reducción del footprint (superficie física requerida en la locación) cercana al 34%.

El equipamiento incluye además la integración de la plataforma digital OCTIV Auto Frac, un sistema de automatización que ejecuta las operaciones de bombeo con parámetros digitales en tiempo real, garantizando consistencia en el tratamiento del pozo y alejando al personal de las zonas de alta presión.

Impacto en la estructura de costos y emisiones

El salto hacia la electrificación persigue dos objetivos clave que son el ahorro económico y la descarbonización de las operaciones. En los desarrollos no convencionales de la Argentina, el consumo de combustible diésel representa uno de los costos variables más elevados dentro de las tareas de completación.

Especialistas de la industria señalan que la transición hacia sistemas eléctricos e híbridos permitirá reducir el uso de diésel en conjuntos de fractura en hasta un 60% en un horizonte de cuatro años. En operaciones intensivas como el simul-frac (fractura simultánea de dos pozos), el reemplazo de combustible líquido por gas natural de yacimiento puede significar ahorros millonarios al mes por set de operación, sumado a una caída superior al 30% en las emisiones de dióxido de carbono.

La llegada de Zeus marca la consolidación de un modelo operativo más cercano al estándar norteamericano, donde conviven soluciones 100% eléctricas, equipos a gas dedicado y bombas duales (dual-fuel), seleccionando la alternativa más eficiente según la escala, continuidad y ubicación de cada bloque en Vaca Muerta.

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