• 21/8/2026
ALERTA

Vaca Muerta exportó más de u$s1.000 millones en julio, más que harinas, soja y pick-ups

La balanza energética duplicó su superávit en el invierno y explicó más del 40% del saldo comercial general. El crudo fue el segundo producto más exportado
21/08/2026 - 18:30hs
Terminal de exportación

Puntos importantes

Checkbox Checked Las exportaciones de petróleo crudo alcanzaron u$s1.020 millones en julio, impulsadas por Vaca Muerta, siendo el segundo rubro más exportado.
Checkbox Checked La balanza comercial energética de Argentina logró un superávit de u$s892 millones en julio, multiplicando por cuatro el valor anual.
Checkbox Checked El impulso del crudo, con nuevos mercados en Asia, permitió un inédito superávit energético invernal para Argentina.

Las exportaciones de aceites crudos de petróleo alcanzaron en julio los u$s1.020 millones y treparon al segundo lugar de toda la oferta exportable nacional, impulsadas por el salto productivo de Vaca Muerta.

El petróleo neuquino superó en facturación a bienes emblemáticos del comercio exterior argentino como la harina de soja (u$s810 millones), el aceite de soja en bruto (u$s663 millones) y la industria automotriz con los vehículos de carga (u$s423 millones).

Únicamente el maíz en grano se ubicó por encima en el ranking mensual, con un total de u$s1.104 millones, en una dinámica que consolidó al complejo hidrocarburífero como uno de los grandes sostenes en el ingreso de divisas para la economía.

El desempeño del crudo fue el eje para que la balanza comercial energética cerró el séptimo mes del año con un superávit de u$s892 millones, lo que significó multiplicar por más de cuatro veces el resultado de u$s217 millones anotado en el mismo período de 2025.

Las exportaciones casi se duplicaron en un año

Según los datos del último informe sobre el Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicado por el INDEC, las exportaciones totales del rubro Combustibles y Energía se duplicaron hasta alcanzar los u$s1.506 millones, evidenciando una suba interanual del 97,8%.

Este aporte sectorial resultó determinante para la macroeconomía local, dado que explicó más del 42,1% del saldo favorable general conseguido por el país en sus operaciones con el exterior.

El impulso detrás de estas cifras se encontró en la expansión de los volúmenes de los despachos. Las cantidades exportadas registraron un avance de 67,6% en comparación con julio del año anterior, un incremento que se vio acompañado por una mejora del 19,5% en los precios internacionales obtenidos.

 A la par del crudo no convencional, el informe oficial destacó incrementos en otros subrubros como los carburantes, las grasas, los aceites lubricantes y diversos derivados de la refinación y la petroquímica, confirmando la escala estructural que adquiere la producción local. Con estos números, el saldo acumulado favorable de la balanza energética en los primeros siete meses del año ya se posicionó en u$s6.853 millones.

Un invierno con menores compras externas

A diferencia de lo ocurrido históricamente durante la temporada invernal, cuando la mayor demanda residencial y térmica solía resentir el superávit o incluso forzar un déficit por la importación de gas y combustibles líquidos para la generación eléctrica, el sistema energético exhibió en esta oportunidad una mayor integración con el abastecimiento no convencional y un esquema de sustitución de insumos de alto costo.

Las importaciones de Combustibles y lubricantes totalizaron u$s614 millones en julio, lo que representó una disminución interanual del 7,3%. El volumen físico importado experimentó una contracción del 14,9%, nivel de reducción que neutralizó el ligero aumento del 2,5% registrado en los precios promedio de adquisición.

Las compras al exterior durante el pico de frío se concentraron en compras obligadas para apuntalar el sistema. Se destinaron u$s264 millones a la importación de gas natural licuado (GNL), u$s136 millones a energía eléctrica recibida desde países limítrofes para la red interconectada y u$s99 millones a cargamentos de gasóleo para el parque diésel y la logística.

No obstante, la mayor oferta hidrocarburífera de Vaca Muerta y la ampliación de las redes de evacuación absorbieron una parte de las necesidades de importación para garantizar un superávit inédito en pleno invierno, aun tras el pico comercial registrado entre marzo y mayo, cuando la balanza sectorial llegó a sobrepasar los u$s1.500 millones mensuales.

Nuevos mercados para la cuenca neuquina

La dinpamica comercial del sector estuvo acompañada por una diversificación en los destinos internacionales. En el transcurso de los primeros siete meses del año, Estados Unidos se mantuvo como el principal comprador de la oferta energética nacional, con compras acumuladas dentro del capítulo de Combustibles y Energía por u$s2.360 millones.

En la región, Chile continuó consolidándose como un socio clave para el abastecimiento energético a partir de la reactivación de los ductos transandinos. Hacia la economía chilena se despacharon u$s1.735 millones entre enero y julio, cifra que representó el 45,8% de las compras totales concretadas por dicho mercado a la Argentina.

Entre las novedades de la agenda comercial sobresalió el crecimiento del mercado asiático. China demandó un total de u$s500 millones en combustibles locales durante los primeros siete meses del año, lo que significó una aceleración interanual del 262,2% en comparación con los u$s138 millones registrados en el mismo lapso del año anterior.

En esa misma línea, la India registró compras acumuladas por u$s339 millones -con un incremento del 56,0%-, mientras que las ventas dirigidas hacia Brasil sumaron u$s397 millones en el acumulado anual.