Recortan los subsidios a la luz y usuarios deberán cubrir más de la mitad de la factura
Puntos importantes
La cobertura de los subsidios estatales sobre el costo real de la electricidad registró una fuerte caída en agosto, al pasar del 65% financiado en julio a tan solo un 43%, con lo cual el bolsillo de los usuarios residenciales volvió a sentir el impacto del reordenamiento tarifario en el sector energético, según el último Monitor Eléctrico de RICSA Alyc.
Esta retracción de 22 puntos porcentuales implica un quiebre directo en la tendencia de los meses invernales y obliga a los hogares a hacerse cargo, en promedio, del 57% del valor real de la energía que consumen.
La brecha de subsidios venía mostrando una dinámica sumamente cambiante durante todo el año 2026. Tras haber alcanzado un piso de cobertura oficial del 31% en abril producto de las readecuaciones tarifarias aplicadas a comienzos de año, el aporte del Estado nacional se había vuelto a disparar hasta tocar un pico del 65% en julio.
Sin embargo, la caída del 35,5% en el costo real de referencia registrado en agosto permitió achicar la masa de asistencia pública y acelerar el ajuste de aportes fiscales en las facturas de luz de todo el país.
A pesar de esta menor carga fiscal para las arcas del Estado, las tarifas que abonan los consumidores acumulan una notable suba en términos de costo base. El Precio Estacional de la Energía (PEST) vigente en agosto alcanzó los $109.214 por MWh, lo que significa un incremento del 58,7% respecto a lo que se pagaba en agosto de 2025.
La traslación de estos precios al recibo final depende del nivel socioeconómico de cada hogar, y para la categoría residencial base el subsidio cubre el 68% de la tarifa, pero para quienes sobrepasan los topes de consumo permitido el beneficio cae drásticamente y la cobertura estatal se reduce a un escaso 13%.
Esta constante presión sobre el esquema de subsidios convive además con una marcada dispersión en los valores según el tipo de cliente y consumo. Mientras los segmentos de mayores ingresos y el sector comercial e industrial asumen de manera casi íntegra el costo monómico real del servicio, las partidas presupuestarias destinadas a amortiguar la tarifa residencial promedio continúan recortándose, marcando una señal clara hacia la búsqueda de un equilibrio fiscal en las cuentas públicas energéticas.
Evolución de costos y la matriz de generación
Este reajuste en los subsidios se da en un contexto de marcada volatilidad dentro del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). El precio spot de la electricidad se ubicó en USD 157,9 por MWh durante agosto, un nivel que, si bien retrocedió un 6% frente al pico del mes previo, se posiciona un abrumador 73% por encima del valor registrado en el mismo período del año pasado.
Además, cotizó un 66% más caro que el mercado regulado o asignado (USD 95,1/MWh), lo que refleja el fuerte costo marginal de producción que debe afrontar el sistema para abastecer los picos, destaca el mismo informe de RICSA.
Por el lado de la oferta energética, la matriz de generación local mostró un marcado cambio de tendencia que ayudó a contener parcialmente los costos operacionales. En total, la oferta alcanzó los 12.886 GWh, con una suba interanual del 6%.
Gracias al repunte hídrico de las cuencas, la generación hidráulica de más de 50 MW trepó un 44,6% interanual al pasar de 2.366 a 3.422 GWh. Sumadas al resto de las fuentes renovables, estas energías limpias explicaron el 47,6% de la electricidad producida en el país.
El fuerte salto del agua permitió desplazar del parque a fuentes térmicas mucho más costosas y contaminantes, cuyo despacho cayó un 13,3% interanual. En el segmento de las renovables no convencionales, la generación solar creció un 26,3% impulsada por la habilitación comercial de nuevos proyectos en provincias como Corrientes y San Juan, mientras que la tecnología eólica mostró un comportamiento prácticamente plano con una variación del 0,5%.
Demanda en alza e impacto regional
Por el lado del consumo masivo, la demanda eléctrica nacional registró un incremento del 6,1% interanual hasta alcanzar los 12.432 GWh. Con una temperatura media en el Gran Buenos Aires de 12,3 °C alineada con los registros históricos, el aumento del gasto de energía no estuvo explicado por cuestiones meteorológicas puntuales, sino por un mayor nivel de demanda operativa y de actividad en distintas regiones productivas del país.
El comportamiento geográfico de la demanda volvió a mostrar variaciones significativas en la geografía nacional. La región Patagónica encabezó la expansión con un salto extraordinario del 23,8% interanual, apuntalada por el empuje industrial de la zona sur. Le siguieron la región del Comahue con un alza del 8,6% y el Gran Buenos Aires -el principal nodo de consumo del país, representativo del 40% del total nacional-, que anotó un avance del 6,5%.
El balance presentado por el informe de RICSA ratifica que el mercado eléctrico atraviesa un proceso de profunda recomposición estructural. La combinación de menores transferencias del Estado, un precio mayorista que se mantiene firme en dólares y una demanda en expansión vuelve a colocar el valor real del servicio eléctrico en el centro estratégico de las finanzas familiares y la competitividad económica de la Argentina.