Seguinos en las redes
Energía

Cómo quedan las tarifas después del recorte de zonas frías en gan parte del país

El fin del subsidio por Zona Fría duplica las tarifas de gas en distritos excluidos y deja alzas de hasta 100% para más de 3,3 millones de usuarios.

25/09/2026
Actualizado 11:14hs

La reciente sanción en el Senado del nuevo régimen de Zona Fría marca un reordenamiento en las facturas de gas de la Argentina que afectará el cálculo de las boletas de cada mes, que podrían significar aumentos del 100% de acuerdo a distintas estimaciones, lo que en promedio se anticipa será un adicional de $15.000 mensuales.

La iniciativa gubernamental retrotrae la cobertura geográfica automática del beneficio únicamente a la Patagonia, la Puna y la localidad mendocina de Malargüe. De este modo, queda sin efecto la ampliación aprobada en 2021, desplazando a unos 3,35 millones de hogares ubicados en la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis, Mendoza y San Juan de la nómina de compensaciones automáticas.

Quienes no residan en los territorios patagónicos o de alta montaña deberán calificar obligatoriamente en el Subsidio Energético Focalizado (SEF) para conservar algún tipo de asistencia en sus boletas, un régimen que está vigente desde comienzo de año como parte del proceso de reducción del aporte del Estado a las cuentas de los hogares.

Es decir, de los 3,35 millones desplazados, aproximadamente 1,6 millones son de ingresos medios o altos y no califican para el SEF, por lo que sufrirán la quita total (100%) del beneficio. La diferencia corresponde a las familias que, tras perder el automatismo por zona, podrán conservar la bonificación únicamente si solicitan y demuestran vulnerabilidad en el registro del SEF.

Durante la sesión del jueves, el Senado convirtió en ley la reforma al Régimen de Zona Fría con 38 votos afirmativos y 8 en contra, en el marco de un debate atípico marcado por la ausencia del bloque peronista, que se retiró del recinto previo a la discusión en reclamo por el tratamiento de la norma.

El oficialismo logró articular una mayoría ajustada apoyado en gobernadores aliados y bancadas provinciales, incluyendo compromisos informales del Poder Ejecutivo para reglamentar compensaciones eléctricas a las provincias del Norte durante los meses estivales.

Cómo van a venir las próximas facturas sin Zona Fría

El impacto monetario y la proyección de las nuevas tarifas encuentran su análisis técnico más exhaustivo en un informe elaborado por el IERAL de la Fundación Mediterránea. La entidad tomó como modelo representativo a un usuario residencial de categoría R2-2 en el municipio bonaerense de Bahía Blanca, con un consumo promedio invernal de 118 metros cúbicos mensuales, para determinar las distorsiones finales a las que se enfrentará el usuario.

Para los hogares que pierdan el beneficio por completo y no califiquen en los registros del esquema focalizado, el trabajo proyecta una duplicación exacta en el monto a pagar. En la simulación detallada, un usuario con ese nivel de consumo medio que abonaba una factura mensual de $19.945 pasarás a desembolsar $39.890.

Este incremento del 100% obedece a la pérdida absoluta del descuento del 30% al 50% que amortiguaba la tarifa. En contraste, para aquellos hogares de esa misma región que logren reempadronarse y ser aceptados dentro del marco del esquema focalizado por su nivel de ingresos, el reajuste será sensiblemente menor y se ubicará en torno a una suba del 22%.

Más allá del receso geográfico, el estudio pone la lupa sobre un cambio metodológico sustancial en la fórmula del cálculo que afectará de forma transversal el valor de los metros cúbicos. En la normativa previa, el descuento proporcional se aplicaba sobre el costo total consolidado de la boleta.

El nuevo marco legal restringe la bonificación únicamente al valor del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, dejando exentos de todo subsidio a los componentes del Valor Agregado de Distribución, el transporte troncal y la carga impositiva provincial y municipal. De este modo, incluso para el usuario que mantenga la asistencia por la vía del subsidio focalizado, la reducción efectiva sobre el importe final será sustancialmente menor que la obtenida bajo el régimen derogado.

Las estimaciones cuantitativas convergen con el diagnóstico y las cuentas presentadas ante el Congreso por la Secretaría de Energía de la Nación. Desde la cartera conducida por María Carmen Tettamanti se justificó el proyecto en la necesidad de corregir el déficit operativo del Fondo Fiduciario que financiaba las compensaciones, el cual requería asistencia constante del Tesoro.

Según las cifras del área energética, el costo adicional promedio que absorberá cada familia de las zonas templadas desincorporadas se ubicará en torno a los $15.000 mensuales sobre el valor que venían pagando, mientras que el recálculo general generará un ahorro para el Estado estimado entre $200.000 millones y $480.000 millones de pesos al año.

La 10 cifras que explican la reforma y cómo afecta el bolsillo

Para condensar los datos clave en una mirada cuantitativa rápida del "antes y después", las cifras centrales que explican el reordenamiento tarifario y fiscal tras la aprobación de la norma se resumen en los siguientes puntos:

  • $19.945 a $39.890 (100% de aumento): Es el salto en la factura mensual de un usuario residencial medio (categoría R2-2, 118 m3) en zonas de clima templado como Bahía Blanca que pierda completamente la bonificación, según las simulaciones del IERAL.

  • 22% de ajuste acotado: Es el incremento que registrarán los hogares de esas mismas regiones que logren reempadronarse y ser aceptados dentro del Subsidio Energético Focalizado (SEF).

  • $15.000 mensuales: Es el costo adicional promedio por hogar que estimó la Secretaría de Energía de la Nación para las familias de zonas templadas que queden fuera del esquema de subsidios.

  • 3,35 millones de hogares: Es la cantidad total de usuarios en todo el país que pierden la cobertura automática de Zona Fría tras el recorte de la ampliación aprobada en 2021.

  • 1,24 millones de usuarios en Buenos Aires: Es la masa de hogares bonaerenses repartidos en 94 municipios (como Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil u Olavarría) que quedan desafectados del descuento automático.

  • 1 único municipio bonaerense exceptuado: Carmen de Patagones es el único distrito de la provincia de Buenos Aires que mantendrá el beneficio automático al pertenecer geográficamente a la región Patagónica.

  • 3 regiones que mantienen el 100% del esquema histórico: La Patagonia, el departamento de Malargüe (Mendoza) y la Puna son los únicos territorios donde el descuento del 30% al 50% seguirá siendo automático y universal por código postal.

  • 3 Canastas Básicas Totales (CBT): Es el tope de ingresos del grupo familiar establecido como requisito para que los usuarios desplazados puedan tramitar la continuidad del subsidio bajo el régimen del SEF.

  • 7,5% sobre el PIST: Es el recargo máximo asignado en la tarifa para financiar el Fondo Fiduciario de Zona Fría, cuya insuficiencia generaba un déficit operacional cubierto por el Tesoro Nacional.

  • $200.000 a $480.000 millones anuales: Es el ahorro fiscal estimado para las cuentas públicas al replegar el subsidio generalizado a su formato patagónico original y concentrar el resto en asistencia focalizada.

Un debate sobre sustentabilidad fiscal y la equidad climática

El tratamiento de esta norma en el Congreso revivió intensos debates acerca del concepto de la equidad territorial y el rol de las transferencias públicas en materia energética. El antecedente inmediato del esquema desplazado se remonta a mediados de 2021, cuando la Ley 27.637 expandió la cobertura patagónica histórica hacia municipios de la franja central del país bajo el argumento de que registraban bajas temperaturas invernales equivalentes a las del sur patagónico.

Dicha modificación amplió el universo de 850.000 usuarios a más de 4 millones de beneficiarios en todo el país, financiando la cobertura mediante un recargo sobre la tarifa abonada por la totalidad de los consumidores de gas natural.

Durante la discusión en las comisiones de la Cámara de Diputados y el Senado, los bloques defensores de la reforma hicieron hincapié en el desfasaje económico que provocó la masividad del esquema de 2021. La secretaria Tettamanti expuso ante los legisladores la postura oficial sosteniendo que no puede haber subsidios generalizados porque resultan injustos y conducen a la ineficiencia en el uso de la energía.

En su argumentación, la funcionaria remarcó que el Gobierno entiende la dificultad que atraviesan ciertos sectores de la población para afrontar el costo de los servicios, pero insistió en que las asistencias deben estar estrictamente focalizadas en las familias de menores recursos en lugar de sostener criterios puramente geográficos que benefician de igual forma a hogares de altos ingresos.

Por su parte, los legisladores y gobernadores de las provincias afectadas cuestionaron la quita sosteniendo que el régimen de Zona Fría no constituía un privilegio arbitrario sino una compensación de infraestructura necesaria para zonas donde el uso de la calefacción en invierno resulta vital.

Las críticas remarcaron que el aumento del costo del servicio provocará un impacto desmedido en las economías regionales y los hogares de clase media golpeados por la recesión. Pese a los reparos de las bancadas opositoras, el oficialismo logró validar el texto que impone el fin de la bonificación automática para la franja central y redefine de manera permanente la composición de los cuadros tarifarios en buena parte de la Argentina.