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iProfesional | Energía

TGS avanza en un crédito de u$s1.400 millones para un megaproyecto en Vaca Muerta

La compañía trabaja en el cierre financiero para procesar y exportar líquidos derivados del gas, con ventas previstas por US$ 1.200 millones anuales.

14/10/2026
Actualizado 18:28hs

TGS, la transportista de gas controlada por Pampa Energía y el Grupo Sielecki, se encuentra cerca de cerrar un préstamo sindicado de u$s1.400 millones con siete bancos internacionales. Las entidades participantes son JP Morgan, Santander, Citi, Itaú, Deutsche Bank, BBVA e ICBC y la operación busca financiar parte de una inversión total de u$s3.000 millones orientada a procesar y exportar líquidos derivados del gas no convencional.

Según fuentes consultadas por el diario La Nación, la compañía contempla anunciar el acuerdo financiero a comienzos de diciembre. La iniciativa, denominada Proyecto NGL (Natural Gas Liquids), permitirá separar propano, butano y gasolina natural del gas producido en Neuquén y transportarlos hacia Bahía Blanca. La puesta en marcha se prevé para 2030 y proyecta ventas al exterior por cerca de u$s1.200 millones al año.

El esquema integral contempla además un potencial crédito de u$s500 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), que se encuentra en etapa de evaluación. El proyecto destinará unos u$s 1.000 millones a la transformación de las instalaciones en Tratayén para el procesamiento de gas, mientras que los restantes u$s 2.000 millones se orientarán a la construcción de un poliducto, una planta de fraccionamiento y terminales de despacho en Puerto Galván.

El suministro de materia prima estará respaldado en más de un 70% por YPF, Pluspetrol y Chevron, a las que se suman Tecpetrol, Vista, Pampa Energía y Shell. La estructura comercial se basará en contratos a 15 años con tarifas fijas en dólares y esquemas de reserva de capacidad.

Asimismo, las obras requeridas permitirán generar alrededor de 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos durante los cuatro años de construcción, bajo el amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

Clave para la expansión no convencional

El despliegue de infraestructura abarca una cadena logística integral orientada a resolver un cuello de botella crítico para el desarrollo de la cuenca neuquina. En la actualidad, el incremento acelerado de la extracción de petróleo no convencional genera un volumen sustancial y creciente de gas asociado rico en componentes pesados, el cual requiere un tratamiento específico previo a su inyección en las redes troncales de transporte.

Para hacer frente a esta necesidad operativa, la compañía construirá un ducto de captación de aproximadamente 100 kilómetros de extensión en el corazón del área productiva con el propósito de transportar el fluido hacia el nodo de Tratayén, en Neuquén.

En dicha locación se transformará sustancialmente la planta existente con el fin de expandir de forma masiva la capacidad de acondicionamiento hasta alcanzar los 43 millones de metros cúbicos diarios.

A través de este proceso industrial, las instalaciones permitirán separar la corriente de gas seco -destinada al abastecimiento de los grandes gasoductos nacionales- del flujo líquido compuesto por elementos de elevado valor comercial, optimizando la calidad del sistema energético local y garantizando una gestión técnica eficiente de la materia prima extraída de los yacimientos.

Infraestructura y capacidad de exportación

Desde el nodo de Tratayén, la corriente de líquidos recuperada será derivada a través de un nuevo poliducto de 573 kilómetros de longitud que se extenderá hasta el Polo Petroquímico de Bahía Blanca, ubicado en la provincia de Buenos Aires.

En la terminal marítima de Puerto Galván se levantará un complejo industrial de última generación que abarcará una planta de fraccionamiento y nuevas instalaciones dedicadas al almacenamiento y despacho de productos exportables.

El proyecto contempla la construcción de tanques atmosféricos y refrigerados de gran escala, entre los cuales sobresale una unidad de 100.000 metros cúbicos para propano, otra de 70.000 m³ para butano y dos tanques adicionales de 30.000 m³ para gasolina natural.

Cuando la planta ingrese en fase de operación comercial hacia finales de esta década, alcanzará una capacidad instalada para procesar cerca de 2,7 millones de toneladas métricas anuales de productos petroquímicos de alto valor agregado.

Esta obra se perfila como el mayor desarrollo de acondicionamiento e industrialización de gas ejecutado en la Argentina en los últimos 25 años, afianzando la inserción estratégica del país en el comercio internacional de combustibles refinados.