Quién es la familia que controla Pluspetrol y tiene negocios en Vaca Muerta y Perú

Controlan una de las empresas energéticas más grandes del país y permanecen fuera del radar pese a operaciones clave en gas y petróleo
Quién es la familia que controla Pluspetrol y tiene negocios en Vaca Muerta y Perú

Puntos importantes

Checkbox Checked La familia Rodríguez Rey controla el 100% de Pluspetrol tras comprar la parte de sus socios en 2023.
Checkbox Checked La empresa lidera proyectos clave en Vaca Muerta y Camisea, consolidando un gigante energético.
Checkbox Checked Pese a su gran patrimonio y alcance internacional, el grupo mantiene un bajo perfil mediático.

La familia Rodríguez Rey es propietaria del 100% de Pluspetrol, una de las principales compañías privadas de petróleo y gas de la Argentina. Detrás de una empresa con operaciones en Vaca Muerta y participación en el yacimiento gasífero de Camisea, en Perú, se encuentra un grupo familiar que mantuvo una presencia pública acotada mientras expandía sus negocios en el sector energético.

La compañía fue fundada en 1976 por el ingeniero Luis Alberto Rey junto con Héctor Poli. Durante décadas, ambos grupos familiares compartieron la propiedad, con una distribución accionaria del 70% para Rey y del 30% para Poli. Esa sociedad cambió en 2023, cuando la familia Poli vendió su participación y los Rodríguez Rey quedaron como únicos accionistas.

Desde entonces, el control de Pluspetrol quedó concentrado en Edith Rodríguez, viuda del fundador, y sus tres hijos. Ricardo Rey, uno de ellos, ocupa la presidencia de la compañía. El patrimonio familiar está vinculado principalmente con el negocio de los hidrocarburos, aunque su historia empresarial comenzó antes de la creación de la petrolera.

La participación en Pluspetrol ubicó a Edith Rodríguez entre las personas de mayor patrimonio de la Argentina. Algunas publicaciones la identifican como la mujer más rica del país, una posición asociada con el valor de la compañía y sus activos. Sin embargo, el grupo familiar no construyó su presencia pública alrededor de una exposición frecuente de sus integrantes, sino de la actividad empresarial.

Edith Rodríguez y sus tres hijos, al frente de Pluspetrol

La historia de la familia en la industria petrolera está ligada a Luis Alberto Rey, quien murió en febrero de 2005. Después de su fallecimiento, Edith Rodríguez y sus tres hijos quedaron a cargo de los negocios familiares y de la conducción patrimonial de la empresa.

Ricardo Rey asumió la presidencia de Pluspetrol y quedó al frente de una compañía con operaciones en distintos mercados. Su función se desarrolla en una organización que combina la producción de petróleo y gas, la explotación de yacimientos y las inversiones en proyectos energéticos.

La familia consolidó su control sobre la empresa en 2023, cuando los herederos de Héctor Poli resolvieron vender el 30% que conservaban desde la fundación. La operación puso fin a una sociedad que se había mantenido durante casi medio siglo y dejó a los Rodríguez Rey como únicos propietarios.

La salida de los Poli modificó la estructura accionaria, pero no el origen familiar de la compañía. Desde sus primeros años, Pluspetrol estuvo vinculada con los proyectos empresariales de Rey y su socio, en un recorrido que pasó de la prestación de servicios para otras compañías a la operación directa de áreas petroleras y gasíferas.

El perfil público de los Rodríguez Rey contrasta con la dimensión económica de los negocios que controlan. Pluspetrol registra ingresos anuales estimados en US$2.000 millones y destina recursos al desarrollo de yacimientos en la Argentina y otros países, lo que permite dimensionar el alcance del patrimonio familiar y su relación con el mercado energético regional.

Luis Alberto Rey, el empresario que fundó Pluspetrol

Antes de ingresar en la industria petrolera, Luis Alberto Rey participó en emprendimientos de distintos sectores. Ingeniero de formación, desarrolló actividades vinculadas con la construcción, la industria metalúrgica y los medios de comunicación.

Entre sus antecedentes figura su participación en la Editorial Abril, que publicaba revistas como Claudia, Siete Días y Panorama. También intervino en la creación de Papel Prensa en 1972, un proyecto destinado a instalar una fábrica de papel para diarios en la provincia de Buenos Aires. Al año siguiente, vendió su participación al grupo Graiver.

Rey también estuvo al frente de Ingeniería Tauro, una empresa constructora que desarrolló proyectos en el mercado argentino y atravesó una crisis hacia fines de la década de 1980. A esa actividad se sumó la propiedad de Turri, una fábrica de tornos mecánicos.

Su experiencia en la construcción y la gestión de emprendimientos industriales precedió a su ingreso al negocio petrolero. En 1976 fundó Pluspetrol junto con Héctor Poli, con una participación mayoritaria para Rey y una minoritaria para su socio.

La empresa comenzó a trabajar como contratista de YPF en tareas de recuperación secundaria de pozos. Esta actividad consistía en aplicar técnicas para incrementar la extracción de hidrocarburos de yacimientos que ya estaban en producción. Con el tiempo, Pluspetrol avanzó hacia la operación directa de áreas.

Uno de sus primeros desarrollos fue el campo Centenario, en Neuquén. Después, la compañía obtuvo la concesión del área Ramos, en Salta, un yacimiento ubicado a unos 1.000 metros de altura que requería trabajos para recuperar su producción.

Pluspetrol desarrolló el campo y llegó a producir 12 millones de metros cúbicos diarios de gas. La experiencia contribuyó a ampliar las capacidades técnicas de la empresa en la explotación de yacimientos. Con el paso de los años, el área agotó sus reservas productivas.

La trayectoria de Rey también incluyó inversiones en generación eléctrica. Pluspetrol instaló una planta en Tucumán que posteriormente fue vendida. La diversificación de actividades formó parte de una estrategia empresarial que, con el tiempo, concentró su actividad en el petróleo y el gas.

Cómo la familia quedó como única dueña de la petrolera

La participación accionaria de los Rodríguez Rey se mantuvo durante décadas en el 70%, mientras que la familia Poli conservó el 30% restante. La distribución original se sostuvo incluso cuando Pluspetrol amplió sus operaciones fuera de la Argentina y se convirtió en una compañía con presencia internacional.

La modificación llegó en 2023, cuando los Poli vendieron su parte. A partir de esa operación, la familia Rodríguez Rey pasó a controlar la totalidad del capital de Pluspetrol.

El cambio coincidió con una etapa en la que la empresa buscaba ampliar su presencia en el mercado energético argentino. La actividad en Vaca Muerta, la participación en Camisea y las inversiones en otros proyectos conforman una cartera de activos que se extiende más allá de su país de origen.

Durante la crisis económica de 2001, Luis Rey había negociado una posible venta de Pluspetrol a Repsol YPF. Las conversaciones no prosperaron y la compañía continuó bajo el control de sus propietarios originales y sus herederos.

La estructura actual permite a los Rodríguez Rey concentrar las decisiones vinculadas con el capital de la empresa. La gestión cotidiana, por su parte, se desarrolla a través de una organización con operaciones en diferentes países y equipos especializados en exploración, producción y comercialización de hidrocarburos.

Pluspetrol, una empresa internacional con sede en los Países Bajos

La dimensión del patrimonio de los Rodríguez Rey se explica, en buena medida, por la expansión de Pluspetrol fuera de la Argentina. La compañía opera en el sector energético y tiene su estructura societaria principal bajo la firma Pluspetrol Resources Corporation BV, registrada en los Países Bajos.

La elección de esa jurisdicción forma parte de la organización internacional de la empresa y de su estructura tributaria. Además, Pluspetrol cuenta con oficinas administrativas en Estados Unidos, Uruguay y los propios Países Bajos.

A lo largo de su historia, la firma desarrolló operaciones en distintos mercados. Además de la Argentina y Perú, tuvo presencia en los siguientes países:

  • Ecuador
  • Venezuela
  • Bolivia
  • Colombia
  • Costa de Marfil
  • Argelia
  • Angola
  • Túnez

En algunos de esos países, las actividades concluyeron por decisiones empresariales o cambios en las condiciones regulatorias.

La internacionalización de Pluspetrol estuvo presente desde sus primeros años. El desarrollo de activos fuera del mercado argentino permitió diversificar las áreas de producción y participar en proyectos de distinta escala.

Camisea, el activo peruano que sostiene una parte central del negocio

Uno de los principales activos de Pluspetrol se encuentra en Perú. La empresa está a cargo de la operación de Camisea, un yacimiento de gas natural ubicado en la región amazónica que comenzó a producir en 2004.

El campo había sido descubierto por Shell en 1982, pero la compañía no avanzó con su explotación. En 1998, el gobierno de Alberto Fujimori retiró la concesión después de más de 15 años sin desarrollo y convocó una nueva licitación.

La adjudicación quedó en manos de un consorcio integrado por Pluspetrol, Hunt Oil, SK Innovation, Tecpetrol, Repsol y Sonatrach. La operación exigió obras de infraestructura en una zona de difícil acceso, con pozos ubicados en la selva y traslados de equipos que en algunos casos requerían helicópteros.

La construcción del gasoducto, iniciada en 2000 y realizada por Techint, también requirió atravesar distintos tipos de terreno y la cordillera para conectar el yacimiento con los centros de consumo.

Camisea se convirtió en una fuente central de abastecimiento para Perú: aporta cerca del 96% del gas natural consumido en ese país y abastece alrededor del 40% de las necesidades de la generación eléctrica, con un aporte directo e indirecto estimado en torno al 2% del producto bruto interno.

Su producción abastece el mercado interno y se integra a una cadena que incluye el procesamiento y la exportación de gas natural licuado.

La rentabilidad del proyecto no depende únicamente de la venta de gas. Los líquidos asociados a la producción gasífera representan otra fuente de ingresos para el consorcio, en un mercado donde el precio del gas estuvo sujeto a regulaciones.

La operación también estuvo acompañada por cuestionamientos ambientales. La empresa enfrentó una denuncia en los Países Bajos vinculada con daños ambientales en la Amazonia y debió afrontar una multa, según los antecedentes disponibles.

Vaca Muerta y las inversiones de la familia Rodríguez Rey

En la Argentina, Pluspetrol tiene una participación relevante en la producción de petróleo y gas. Los datos de la consultora Economía y Energía citados en los antecedentes ubican su producción petrolera en unos 41.300 barriles diarios, equivalente a cerca del 6% de la oferta nacional.

De ese volumen, aproximadamente 21.300 barriles diarios provienen de áreas no convencionales. La compañía también produce unos 9,3 millones de metros cúbicos diarios de gas y se encuentra entre las operadoras con actividad en Vaca Muerta.

Su cartera local incluye cinco yacimientos no convencionales, entre ellos La Calera, y el área convencional El Corcobo, ubicada entre La Pampa y Mendoza. También participa en una concesión offshore en la Cuenca Malvinas, junto con Tullow y Harbour.

La compañía amplió su actividad mediante inversiones en infraestructura y producción. Para el período informado en los antecedentes, desembolsó u$s899 millones, de los cuales u$s600 millones fueron destinados a proyectos argentinos.

La compra de activos de ExxonMobil forma parte de la expansión de Pluspetrol en el país. La empresa también incorporó a Guillermina Sagasti, exdirectora de Geociencias de YPF, para hacerse cargo de las operaciones de extracción de petróleo y gas.

A través de su subsidiaria Lítica Resources, la compañía incursionó además en el negocio del litio. En 2022, vendió el proyecto Pozuelos-Pastos Grandes a la empresa china Ganfeng por u$s960 millones.

El crecimiento de Pluspetrol permite observar la evolución de los negocios de la familia Rodríguez Rey desde la fundación de la compañía hasta su actual estructura de propiedad. Con Ricardo Rey en la presidencia y Edith Rodríguez junto con sus hijos como titulares del patrimonio familiar, el grupo concentra el control de una empresa que combina activos argentinos con operaciones internacionales.

La familia mantiene una exposición pública limitada en relación con la escala de sus negocios. Su principal referencia empresarial es Pluspetrol, una compañía que pasó de prestar servicios a YPF a operar yacimientos de petróleo y gas en distintos países. La concentración accionaria alcanzada en 2023 dejó a los Rodríguez Rey como únicos dueños de una firma cuya actividad tiene presencia tanto en Vaca Muerta como en uno de los principales desarrollos gasíferos de Perú.

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