Camuzzi completó una obra de u$s40 millones para abastecer de gas a 25 localidades
Puntos importantes
Con una inversión superior a los u$s40 millones, la distribuidora Camuzzi completó un conjunto de intervenciones que potenciaron el esquema de abastecimiento para 25 localidades distribuidas en las provincias de Chubut, Río Negro y Neuquén.
Este proyecto no solo resuelve las restricciones acumuladas durante años, sino que reconfigura la seguridad energética de una red que alimenta a más de 125.000 usuarios residenciales, comerciales e industriales.
El núcleo de esta obra fue la ejecución de cuatro trabajos necesarios, tras retomar las tareas tras años de paralización por desfinanciación del Tesoro nacional. Ahora con la recomposición tarifaria, la empresa retomó la construcción de las plantas compresoras en Alto Río Senguer y Holdich, sumadas a la ampliación de la capacidad operativa en la planta de Gobernador Costa.
Sin embargo, la intervención de mayor trascendencia fue la vinculación física del sistema con el Gasoducto troncal General San Martín. Esta conexión con el sistema troncal nacional evita la dependencia del extremo sur respecto de un único yacimiento de la Cuenca del Golfo, cuya declinación productiva ponía en riesgo la previsibilidad a mediano y largo plazo.
El antecedente inmediato de esta crisis operativa se remonta al año 2022, cuando la saturación de la capacidad de transporte obligó a la distribuidora a suspender el otorgamiento de nuevas factibilidades de suministro. Aquella medida restrictiva, instrumentada en cumplimiento del marco regulatorio vigente, priorizó el abastecimiento de los usuarios ya conectados frente al crecimiento vegetativo de la demanda.
La obra se realizó con inversión de la distribuidora y con el financiamiento del Banco del Chubut y del Banco Provincia del Neuquén, en un trabajo conjunto entre el Gobierno nacional, las provincias y la empresa. El Gobierno nacional resaltó que fue posible gracias a la normalización del sector energético con tarifas que reflejan los costos reales del servicio y un marco regulatorio que vuelve a exigir y controlar inversiones obligatorias.
Superación de restricciones e integración al sistema troncal
La ejecución de las nuevas plantas compresoras y la integración con el sistema troncal permitieron revertir este escenario a comienzos de 2026, momento en el cual la compañía levantó las limitaciones y comenzó a habilitar nuevas conexiones, incorporando de forma inmediata a más de 3.500 nuevos usuarios.
Desde una perspectiva económica y de gestión empresaria, la concreción del proyecto evidenció la importancia de la articulación público-privada. Las intervenciones en Alto Río Senguer y Gobernador Costa contaron con esquemas de financiamiento estructurados a través de líneas de crédito otorgadas por los bancos provinciales de Chubut y Neuquén, articulando los requerimientos de infraestructura local con herramientas financieras regionales.
Durante el acto inaugural formal, desarrollado en la flamante planta de Holdich con la participación de los gobernadores provinciales y autoridades nacionales, los referentes del sector enfatizaron que el desarrollo energético requiere previsibilidad regulatoria y horizontes de inversión sostenidos.
En términos de volúmenes, las obras aportan un incremento de 300.000 metros cúbicos diarios en la capacidad de transporte del sistema, permitiendo alcanzar una disponibilidad de 3,1 millones de metros cúbicos diarios durante los picos de demanda invernal. Este margen operativo habilita la incorporación gradual de hasta 12.000 nuevos usuarios, descomprimiendo la demanda insatisfecha en corredores urbanos e industriales clave de la cordillera patagónica.
La magnitud de la red operada por Camuzzi, que abarca más de 52.000 kilómetros lineales de gasoductos, ramales y redes de distribución en siete provincias argentinas, pone de manifiesto la complejidad de administrar activos regulados en geografías extensas.
Con esta repotenciación, el Sistema Cordillerano-Patagónico deja atrás una etapa marcada por cuellos de botella estructurales y obras inconclusas heredadas de licitaciones estatales previas, consolidando un esquema operativo robusto, diversificado y alineado con los requerimientos futuros de la matriz energética nacional.
El gas natural licuado (GNL) y la ampliación de mercados
En un plano complementario al desarrollo de las redes de distribución troncales y regionales, la compañía observa con atención la evolución de los grandes proyectos de monetización de gas en la Argentina, donde la disponibilidad de saldo exportable y el desarrollo de infraestructura de transporte masivo resultan decisivos.
Si bien la actividad central de la distribuidora se focaliza en abastecer el consumo interno y consolidar la confiabilidad de sus redes bajo jurisdicción regulada, la expansión de los volúmenes extraídos en cuencas no convencionales como Vaca Muerta dinamiza de forma indirecta las expectativas operativas de todo el sistema midstream y downstream.
La optimización de los gasoductos troncales y la interconexión de sistemas históricamente aislados, tal como ocurrió en el corredor Cordillerano-Patagónico, sientan bases físicas más sólidas para acompañar los incrementos de oferta proyectados a escala nacional con la puesta en marcha de nuevas obras de transporte.
De este modo, la previsibilidad en la entrega de fluido a lo largo de las provincias en las que opera la compañía refuerza la sinergia necesaria entre la producción en los yacimientos y el consumo cautivo, integrando la demanda regional a un escenario macroeconómico nacional orientado a la exportación y al aprovechamiento eficiente de los recursos hidrocarburíferos.