Vaca Muerta proyecta inversiones por u$s130.000 millones e YPF anticipa salto exportador
Marín aseguró que el desarrollo recién comienza y estimó que el sector puede generar exportaciones por más de u$s30.000 millones al año desde 2031
El desarrollo de Vaca Muerta todavía tiene un largo camino por recorrer y promete convertirse en uno de los principales motores de la economía argentina. Así lo aseguró Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, quien proyectó inversiones superiores a los u$s130.000 millones entre 2025 y 2031 y anticipó un fuerte crecimiento de la producción de petróleo y gas, con el objetivo de ampliar las exportaciones y generar nuevas fuentes de divisas para el país.
Durante una exposición ante un auditorio colmado en el Centro Argentino de Ingenieros (CAI), el ejecutivo presentó los avances de la compañía y detalló los principales proyectos que marcarán la próxima etapa de expansión energética. Entre ellos se destacan Argentina LNG, el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y un plan de crecimiento que apunta a incrementar la capacidad productiva y exportadora.
"El desarrollo de Vaca Muerta está empezando", afirmó Marín, al describir el potencial de una formación que considera clave para transformar la economía argentina.
Vaca Muerta proyecta inversiones millonarias hasta 2031
Uno de los indicadores que refleja la aceleración de la actividad es la cantidad de equipos de perforación en operación. Cuando Marín asumió al frente de YPF, en diciembre de 2023, la compañía trabajaba con 12 rigs en Vaca Muerta. Actualmente cuenta con 19 y prevé llegar a 22 durante febrero próximo.
El salto será todavía mayor con el avance de Argentina LNG, el proyecto de exportación de gas natural licuado que demandará entre 30 y 35 equipos activos en la cuenca.
La velocidad de desarrollo de los nuevos yacimientos también marca una diferencia frente a las áreas tradicionales. Según explicó el titular de YPF, mientras los proyectos históricos necesitaron entre ocho y diez años para alcanzar una producción de 50.000 barriles diarios, las nuevas áreas impulsadas por la compañía llegan a ese nivel en menos de dos años.
En materia de inversiones, YPF prevé desembolsar u$s6.300 millones durante este año, con el objetivo de escalar progresivamente hasta alcanzar un nivel anual cercano a los u$s15.000 millones.
La apuesta se enmarca en el denominado Plan 4x4 de la compañía y busca consolidar a la Argentina como un exportador relevante de energía. En ese escenario, Marín estimó que el sector podría generar ventas externas superiores a los u$s30.000 millones anuales a partir de 2031.
"Es un objetivo de país, no solamente de YPF", remarcó.
El ejecutivo también advirtió que el crecimiento de la industria dependerá de la participación de todas las compañías que operan en el sector. "Es condición necesaria que YPF desarrolle Vaca Muerta, pero no suficiente. Se necesita el compromiso y la inversión de todas las empresas del sector", sostuvo.
Argentina LNG, el proyecto que busca llevar el gas argentino al mundo
Uno de los principales pilares de la estrategia exportadora es Argentina LNG, una iniciativa impulsada por YPF junto a ENI y XRG para desarrollar la infraestructura necesaria para exportar gas natural licuado.
Según lo anunciado por Marín, el próximo 26 de noviembre se firmará formalmente el proyecto. La primera etapa contempla dos unidades flotantes de licuefacción, con una capacidad conjunta de producción de 12 millones de toneladas anuales.
El presidente de YPF definió la iniciativa como "la inversión más grande de la historia argentina" y aseguró que también se convertirá en el mayor esquema de financiamiento de proyectos de América Latina.
En ese sentido, destacó que el Export-Import Bank de Estados Unidos ya manifestó su intención de aportar hasta u$s6.000 millones para el emprendimiento.
La localización elegida para el proyecto también fue uno de los puntos abordados durante la exposición. Consultado sobre la decisión de instalarlo en Río Negro en lugar de Bahía Blanca, Marín explicó que la alternativa seleccionada respondía a criterios económicos y operativos.
Según detalló, la ubicación elegida permitía un ahorro cercano a los u$s1.000 millones y ofrecía las condiciones portuarias necesarias para desarrollar la infraestructura prevista.
El ejecutivo también destacó el papel del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en la concreción de proyectos de esta magnitud. "Sin RIGI no había LNG", resumió.
El nuevo oleoducto que ampliará la capacidad exportadora
En paralelo al desarrollo del gas, YPF avanza con el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra estratégica para aumentar los envíos de petróleo al exterior.
El ducto conectará la Cuenca Neuquina con Punta Colorada, en Río Negro, donde se construye una terminal marítima preparada para recibir buques de hasta dos millones de barriles.
De acuerdo con Marín, el llenado inicial del sistema comenzará en enero y permitirá elevar la capacidad exportadora argentina por encima del millón de barriles diarios.
La ampliación de la infraestructura de transporte y almacenamiento resulta central para acompañar el crecimiento de la producción. Sin esa capacidad adicional, el potencial de Vaca Muerta encontraría límites para trasladar los volúmenes incrementales hacia los mercados internacionales.
Cómo YPF busca producir más en menos tiempo
Además de ampliar sus operaciones, la compañía trabaja para reducir costos y mejorar la eficiencia. Uno de los principales avances se produjo en la construcción de pozos, cuyo tiempo de ejecución pasó de aproximadamente 300 a 193 días gracias a un programa de mejora continua desarrollado junto a Toyota.
La transformación también alcanza al uso de datos y herramientas digitales. YPF procesa más de 3.000 millones de datos diarios mediante centros de monitoreo en tiempo real, que permiten optimizar distintas etapas de la operación, desde la producción hasta la distribución de combustibles.
Uno de los resultados mencionados por Marín fue la reducción de las estaciones de servicio que registraban faltantes de productos: pasaron de 243 a apenas seis por día.
Las refinerías, por su parte, incorporaron sistemas de gemelos digitales que permiten simular procesos y anticipar decisiones operativas.
El ejecutivo también señaló que YPF podría incursionar en el negocio de la energía nuclear cuando los reactores modulares estén disponibles comercialmente. La posibilidad está vinculada con el aumento de la demanda energética, particularmente por el crecimiento de los centros de datos.
Vaca Muerta y el impacto en el empleo y las empresas
El desarrollo de la formación neuquina no solo apunta a generar divisas, sino también a ampliar el empleo y la actividad económica asociada a la industria.
Marín estimó que Vaca Muerta podría generar unos 90.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Para atender esa demanda, el sector creó el Instituto Vaca Muerta, un espacio de formación que contará con pozos escuela y capacidad para certificar alrededor de 3.000 trabajadores por año.
La cadena de valor vinculada a YPF ya reúne a unas 5.600 empresas, en su mayoría pequeñas y medianas compañías que proveen bienes y servicios para las operaciones energéticas.
El crecimiento de la actividad también abre oportunidades para los inversores minoristas. A través de la aplicación de YPF, la empresa ya comercializó más de 2,1 millones de acciones y sumó más de 400.000 nuevos accionistas.
"Llegamos a la gente de a pie", señaló Marín.
El negocio de las estaciones de servicio también crece
La estrategia de YPF incluye, además, el desarrollo de negocios complementarios a la producción de petróleo y gas. Entre ellos se encuentra la expansión de las tiendas Full, cuya facturación pasó de US$280 millones en 2023 a unos US$680 millones este año.
De acuerdo con el ejecutivo, ese crecimiento convirtió a YPF en el principal vendedor de café de la Argentina.
Con mayores inversiones, nuevas obras de infraestructura y proyectos orientados a la exportación, la compañía busca aprovechar el potencial de Vaca Muerta para impulsar una transformación de largo plazo. La apuesta excede el aumento de la producción: apunta a convertir los recursos energéticos en una fuente sostenida de divisas, empleo y actividad económica para el país.