Goldman Sachs prevé que el petróleo a u$s140 y genera expectativas para Vaca Muerta
El precio internacional del petróleo podría alcanzar los u$s140 por barril en 2027 si la guerra en Medio Oriente provoca nuevas interrupciones en el suministro de crudo. La advertencia corresponde a Goldman Sachs, que revisó sus proyecciones para el mercado energético ante el riesgo de que la producción del Golfo Pérsico permanezca por debajo de los niveles habituales.
Aunque ese valor forma parte de un escenario de mayor tensión y no del pronóstico central del banco, la revisión vuelve a poner en primer plano el potencial exportador de Argentina, con una producción petrolera récord, un superávit energético creciente y proyectos de infraestructura por miles de millones de dólares. Vaca Muerta podría beneficiarse de un contexto internacional de precios más elevados.
Goldman Sachs ahora estima que el Brent promediará u$s88 por barril durante 2027, frente a los u$s80 que calculaba anteriormente. Sin embargo, si la producción del Golfo Pérsico se mantiene unos 3,5 millones de barriles diarios por debajo del promedio de 2025, el precio podría llegar a u$s140 y promediar alrededor de u$s130 durante el próximo año.
Goldman Sachs elevó sus proyecciones para el petróleo
La entidad estadounidense también modificó sus estimaciones para fines de 2026. La previsión para el Brent pasó de u$s90 a u$s105 por barril en diciembre, mientras que para el West Texas Intermediate (WTI), la referencia del mercado estadounidense, aumentó de u$s81 a u$s94.
Para 2027, el banco elevó de u$s80 a u$s88 su pronóstico promedio para el Brent y de u$s73 a u$s78 el correspondiente al WTI.
La diferencia entre el escenario central y el más adverso depende de la evolución del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y de sus consecuencias sobre la producción y el transporte de hidrocarburos.
Goldman Sachs identificó tres factores que podrían impulsar nuevas subas: los ataques contra buques petroleros, los daños en instalaciones de producción y transporte y la persistencia de una prima de riesgo geopolítico en las cotizaciones.
Uno de los puntos de mayor preocupación es el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio internacional de petróleo. Una interrupción prolongada podría reducir la oferta disponible y aumentar los costos de transporte y aseguramiento de los cargamentos.
El banco también incluyó entre los riesgos los enfrentamientos entre Rusia y Ucrania y la fragmentación geopolítica internacional, que dificultan anticipar dónde y cuándo podrían producirse nuevas interrupciones del suministro.
Vaca Muerta alcanzó producción récord y multiplica los dólares por exportaciones
Para Argentina, un aumento del precio internacional del crudo podría mejorar los ingresos por exportaciones y los resultados de las compañías productoras. El país atraviesa una etapa de expansión de su producción petrolera, impulsada principalmente por los desarrollos no convencionales de la Cuenca Neuquina.
En septiembre, la extracción nacional alcanzó los 973.700 barriles diarios, un récord histórico. De ese total, Vaca Muerta aportó 698.500 barriles por día, equivalentes al 71,7% de la producción argentina.
El crecimiento de la actividad también se refleja en el comercio exterior. Según el INDEC, las exportaciones de combustibles y energía sumaron u$s1.781 millones durante septiembre, con una suba interanual del 89,1%. Las importaciones del sector, en cambio, totalizaron u$s181 millones.
Como resultado, la balanza energética registró un superávit de u$s1.600 millones durante ese mes. Entre enero y septiembre, el saldo favorable acumulado llegó a u$s9.427 millones.
En este contexto, un Brent más caro podría incrementar el valor de los barriles exportados y mejorar los ingresos de las empresas que producen en Vaca Muerta. El efecto dependerá de los precios efectivamente negociados, los contratos y los volúmenes que Argentina consiga colocar en el exterior.
También existen efectos sobre el mercado interno. Las refinadoras deben afrontar mayores costos de abastecimiento cuando aumenta el precio internacional del petróleo, lo que puede trasladarse a los valores de las naftas y el gasoil.
Por eso, el impacto de una cotización de u$s140 tendría dos dimensiones: una mayor generación potencial de divisas por las exportaciones y una presión adicional sobre los costos de los combustibles.
Vaca Muerta proyecta inversiones por más de u$s208.000 millones
El crecimiento de la producción está acompañado por un programa de inversiones que contempla nuevos desarrollos petroleros, ampliaciones de oleoductos, plantas de procesamiento y proyectos de exportación de gas natural licuado (GNL).
Las estimaciones del sector proyectan que la Cuenca Neuquina podría movilizar más de u$s208.000 millones hacia 2035. El cálculo contempla u$s108.532 millones correspondientes a proyectos presentados y aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), además de unos u$s100.000 millones destinados al mantenimiento y la expansión de la actividad durante diez años.
Este último componente supone un piso cercano a los u$s10.000 millones anuales en perforación y completación de pozos. Son desembolsos necesarios para compensar la declinación natural de los yacimientos y sostener el crecimiento de la producción.
La cifra podría aumentar a medida que se incorporen nuevas áreas y se amplíe la actividad en los bloques actualmente en desarrollo.
Los proyectos petroleros que concentran las mayores inversiones
Entre las iniciativas más importantes se encuentra Bajo del Choique-La Invernada, operado por Pluspetrol junto con Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), con un compromiso de inversión de u$s12.240 millones.
El proyecto contempla la perforación de 620 pozos horizontales, cuatro plantas de tratamiento de crudo y un oleoducto de 45 kilómetros hasta Auca Mahuida. El objetivo es alcanzar una producción de 100.000 barriles diarios hacia 2028.
Tecpetrol, por su parte, obtuvo la aprobación del RIGI para desarrollar Los Toldos II Este, con una inversión prevista de u$s6.432 millones y un programa de perforación de 380 pozos no convencionales.
Pampa Energía proyecta desembolsar u$s4.522 millones en Rincón de Aranda, con una primera etapa de desarrollo temprano de u$s1.099 millones.
A estos proyectos se suman la iniciativa de Chevron en El Trapial, presentada para su evaluación bajo el RIGI por u$s13.800 millones, y el programa plurianual de Vista Energy, que supera los u$s8.000 millones hacia 2030.
Oleoductos para ampliar la capacidad exportadora
El crecimiento de la producción requiere infraestructura para transportar el petróleo desde los yacimientos hasta las terminales de exportación.
Uno de los principales proyectos es Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), impulsado por un consorcio integrado por YPF, Vista, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol y Shell, con inversiones estimadas en u$s3.000 millones.
La obra comprende un oleoducto de 437 kilómetros entre Neuquén y Punta Colorada, en Río Negro, donde se construirá una terminal marítima con monoboyas de aguas profundas para cargar buques de gran porte.
En paralelo, Oldelval desarrolla el proyecto Oldelval Norte, con una inversión de u$s400 millones para construir un ducto de 207 kilómetros y ampliar la capacidad de transporte desde el norte de la cuenca.
La expansión de la actividad podría requerir una nueva obra de características similares a partir de 2027, con otros u$s400 millones de inversión.
Argentina LNG y los proyectos para exportar gas
El segmento del gas natural concentra algunos de los mayores desembolsos previstos para los próximos años.
El principal proyecto es Argentina LNG, impulsado por YPF junto con Eni y XRG (ADNOC), con una inversión estimada inicialmente en u$s51.000 millones. Según las proyecciones mencionadas por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, el monto podría alcanzar los u$s76.000 millones si se amplía la capacidad de producción de GNL.
El desarrollo contempla la explotación de gas en Vaca Muerta, la construcción de tres ductos dedicados al transporte de gas, petróleo y líquidos, y la instalación de infraestructura de licuefacción flotante y terrestre. El objetivo es comenzar las operaciones hacia 2030.
La compañía tiene previsto anunciar la decisión final de inversión (FID) el 16 de noviembre en Buenos Aires.
Otra iniciativa es la de Southern Energy, el consorcio integrado por Pan American Energy, Golar LNG, YPF, Harbour Energy y Pampa Energía, que presentó un proyecto al RIGI por u$s2.900 millones para su primera etapa.
El programa contempla una inversión global de u$s15.000 millones durante los 20 años de vida útil, incluido el desarrollo de los yacimientos de Vaca Muerta.
El plan prevé instalar el buque de licuefacción Hilli Episeyo en el Golfo San Matías y comenzar las exportaciones en 2027. Una segunda unidad flotante, denominada Esperanza, está prevista para el segundo semestre de 2028.
Procesamiento de gas y desarrollo petroquímico
Las inversiones también alcanzan al procesamiento de los líquidos del gas natural, entre ellos etano, propano, butano y gasolina natural, que pueden comercializarse en el exterior o utilizarse como materia prima industrial.
En este rubro, TGS obtuvo la aprobación del RIGI para un proyecto de u$s3.200 millones destinado a ampliar los sistemas de captación y acondicionamiento de gas en la cuenca y la capacidad de fraccionamiento en Bahía Blanca.
Compañía Mega, por su parte, recibió la aprobación de una inversión de u$s365 millones para incrementar un 27% su capacidad de separación de líquidos.
En la industria petroquímica, Pampa Energía obtuvo la aprobación del RIGI para construir una planta de urea y amoníaco en Bahía Blanca, con un desembolso estimado en u$s2.693 millones. La instalación utilizará gas de Vaca Muerta como materia prima para producir fertilizantes nitrogenados destinados al mercado interno y a la exportación.
Además, en Profertil se estudia una ampliación de la planta existente para duplicar su capacidad de producción de urea granulada, actualmente de 1,3 millones de toneladas anuales. La iniciativa requeriría unos u$s2.000 millones, aunque todavía no fue anunciada formalmente.
El desafío de Argentina ante un petróleo más caro
La posibilidad de que el Brent alcance los u$s140 por barril introduce una variable adicional para el desarrollo energético argentino. Una cotización internacional más elevada podría mejorar los ingresos de las exportaciones y acelerar la recuperación de las inversiones realizadas en Vaca Muerta.
Sin embargo, el aprovechamiento de esa oportunidad dependerá de que los proyectos productivos y de infraestructura se concreten en los plazos previstos y permitan ampliar los volúmenes disponibles para los mercados internacionales.
Con una producción cercana al millón de barriles diarios y una cartera de inversiones que supera los u$s200.000 millones hacia 2035, la Cuenca Neuquina concentra buena parte de las expectativas de expansión exportadora del sector energético argentino.