Pampa Energía multiplicó por seis sus ganancias por las tarifas y el shale
La compañía registró un beneficio neto de u$s 129 millones impulsada por mejores márgenes de generación y el auge no convencional en Rincón de Aranda
Pampa Energía, la compañía de la familia Mindlin, obtuvo en el tercer trimestre del año una ganancia neta atribuible a los accionistas de u$s129 millones, cifra que representa un incremento que sextuplica los u$s23 millones registrados en el mismo período del año anterior.
Así se desprende del informe de resultados financieros y operativos correspondientes al tercer trimestre de 2026, que la compañía presentó al mercado, destacando un avance apalancado por la recomposición de los márgenes en el segmento de generación eléctrica, la desregulación de los precios del mercado mayorista y un menor cargo por impuesto a las ganancias diferido.
Estos resultados serán analizados mañana en una call con inversores a cargo de Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, Adolfo Zuberbühler, CFO, Horacio Turri, vicepresidente y director ejecutivo de E&P y Lida Wang, gerente de relación con inversores y sustentabilidad de Pampa, anticipó la compañía.
La apuesta por el shale oil da resultados a doble dígito
El desempeño del período reflejó una fuerte articulación entre la producción no convencional de Vaca Muerta y el parque térmico de generación. En el segmento de petróleo y gas, los ingresos alcanzaron los u$s342 millones y el EBITDA ajustado se ubicó en u$s170 millones.
La producción total de hidrocarburos se mantuvo estable en 99,7 kboepd. El dato más dinámico provino del petróleo, cuya extracción trepó un 28% interanual hasta los 22,1 kbpd. Este salto operativo estuvo traccionado por la aceleración en el desarrollo del bloque Rincón de Aranda (RdA), que tras superar tareas de mantenimiento y conectar nuevos pozos alcanzó picos mensuales superiores a los 26 kbpd en septiembre.
Sin embargo, el precio realizado de crudo promedió u$s 55,7 por barril (-9% interanual) debido al impacto de las coberturas financieras de Brent, un esquema que mitigó la volatilidad pero restó margen frente a un valor sin cobertura estimado en u$s 84 por barril. Por su parte, la producción de gas promedió 77,6 kboepd (13,2 mcmpd), reflejando una contracción del 6% interanual orientada a priorizar el abastecimiento interno del sistema térmico.
Por el lado de la generación eléctrica, las ventas escalaron un 84% interanual hasta los u$s 378 millones y el EBITDA del segmento aportó u$s 160 millones ( 33%). La mejora respondió directamente a los mayores márgenes operativos de las unidades térmicas en el mercado spot, apalancadas por el reconocimiento del costo de combustible propio bajo los nuevos lineamientos de la Secretaría de Energía, sumado al incremento en la comercialización de contratos B2B con grandes usuarios en el Mercado a Término.
La generación neta operada disminuyó levemente un 2% (5.315 GWh) como consecuencia del impacto climático del fenómeno de El Niño, cuyas mayores precipitaciones elevaron la hidraulicidad general del sistema y desplazaron parcialmente el despacho convencional. En petroquímica, los ingresos ascendieron a u$s 151 millones y el EBITDA ajustado revirtió a u$s 9 millones, favorecido por mejores precios internacionales ( 40% promedio por tonelada).
Estructura de endeudamiento y megaobras de infraestructura
Al cierre de septiembre de 2026, la deuda neta consolidada de Pampa Energía se ubicó en u$s1.731 millones, por encima de los u$s1.319 millones registrados al finalizar el segundo trimestre del año. Este incremento estuvo asociado al fuerte despliegue de inversiones de capital (Capex) -que totalizaron u$s297 millones solo en el trimestre-, a la integración de garantías financieras por la cobertura de crudo y a adelantos vinculados con la expansión de gasoductos.
La compañía mantiene una sólida posición de liquidez con u$s1.035 millones en caja y equivalentes, operando con una vida promedio de deuda de 7,3 años y un costo financiero promedio del 7,2% anual. Asimismo, el EBITDA aportado por asociadas mostró gran solidez: TGS aportó u$s 51 millones ( 44\%) y Transener u$s 25 millones ( 83%).
En paralelo al negocio tradicional, la corporación avanzó en su estrategia de transformación industrial y monetización de reservas mediante grandes proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI):
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Proyecto de Urea: Tras la aprobación de adhesión al RIGI en septiembre de 2026, la compañía consolidó el desarrollo del complejo industrial en Bahía Blanca para producir 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada, con una inversión estimada en u$s 2.700 millones prevista para entrar en operaciones hacia fines de 2029.
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Infraestructura de transporte de gas: Pampa consolidó 15,2 mcmpd de capacidad total contratada al asegurarse tramos estratégicos en las ampliaciones del Gasoducto Perito Moreno (GPM) garantizando el suministro firme hacia el Gran Buenos Aires, el Litoral y la exportación regional a Chile y Brasil.
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Participación en GNL y Midstream: Destaca su intervención con un 20% en el consorcio San Matías Pipeline (SMP) para evacuar gas hacia los buques de licuefacción de Southern Energy (financiado mediante un project finance de u$s 900 millones) y su tenencia del 9% en Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) para el oleoducto Allen-Punta Colorada, ratificando su rol estructurante en la infraestructura energética del país.