El Gobierno amplía los incentivos para que las PyMEs inviertan en eficiencia energética
La Secretaría de Energía aprobó el equipamiento industrial que accederá a los beneficios del RIMI para reducir consumos. Qué equipos incluye
El Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación, aprobó el listado de bienes de alta eficiencia energética al cual las pequeñas y medianas empresas podrán acceder con beneficios del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
La medida, establecida mediante la Resolución 311/2026, alcanza a las inversiones destinadas a optimizar, recuperar o reducir el consumo energético en las unidades de producción. De esta manera, se completa la reglamentación de las inversiones energéticas del régimen, que ya contemplaba los bienes para generación, almacenamiento y transporte de energía eléctrica a partir de fuentes renovables.
Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas que inviertan en este tipo de equipamiento durante los dos primeros años de vigencia del régimen podrán acceder a la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y a la devolución de créditos fiscales del IVA. En el caso de los bienes de alta eficiencia energética, la ley no exige un monto mínimo de inversión.
El listado se enfoca en los componentes de mayor incidencia en el consumo de una planta productiva: los motores eléctricos, que representan entre el 60% y el 70% del consumo eléctrico; los sistemas de aire comprimido, que insumen entre el 15% y el 25% de la energía; los sistemas de bombeo y ventilación, en los que la regulación electrónica de velocidad permite reducir el consumo entre un 20% y un 50%; y los sistemas térmicos, de frío, de medición y de control.
Para acceder al beneficio, los bienes deberán cumplir criterios técnicos de eficiencia, que se acreditarán mediante una declaración jurada técnica. Las inversiones que no estén incluidas en el listado podrán acreditarse a través del informe de un profesional idóneo que demuestre una reducción cuantificada del consumo energético. Además, los servicios de ingeniería, instalación, puesta en marcha y capacitación asociados podrán computarse como parte de la inversión.
La Secretaría de Energía podrá realizar controles y auditorías, incluida la verificación en campo de las condiciones técnicas. El listado de bienes será publicado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en su sitio web. Con esta medida, el Gobierno nacional brinda nuevas herramientas para que las empresas reduzcan sus costos energéticos, ganen competitividad y tomen decisiones más eficientes sobre su consumo, con reglas claras y criterios técnicos objetivos.
Qué equipos industriales entran en el beneficio y cuáles son los requisitos
La reglamentación publicada define qué equipamiento industrial califica para acceder a los beneficios fiscales y promocionales previstos por la normativa. La exigencia central es que la máquina o insumo debe cumplir al mismo tiempo con la posición arancelaria oficial y con el estándar técnico exigido, de modo que cualquier tecnología que no alcance ese nivel queda automáticamente excluida del régimen.
En el caso de los motores eléctricos, ventiladores y compresores de uso fabril, la exigencia apunta a erradicar los equipos obsoletos y obliga a instalar tecnología de alta eficiencia, como motores clase IE3 o superiores. Asimismo, se valora el uso de variadores electrónicos de velocidad, dispositivos diseñados para que el motor adapte su movimiento en tiempo real según la demanda exacta del trabajo que realiza la planta.
Dentro de los sistemas de bombeo, calderas y generación de vapor, la norma establece pisos mínimos de rendimiento que deben estar certificados por ensayos técnicos. Por ejemplo, las bombas centrífugas deben superar un índice estricto de eficiencia hidráulica, mientras que las calderas industriales exigen rendimientos térmicos elevados sobre su poder calorífico, incorporando quemadores con regulación automática del aire y del combustible para evitar consumos innecesarios.
En materia de climatización comercial y frío industrial, la disposición abarca a los grandes equipos de refrigeración de agua y acondicionadores de aire avanzados, exigiendo que operen con compresores de capacidad modulante o tecnología inverter. Paralelamente, se incorporan reglas para los bancos de capacitores y filtros de armónicos, herramientas destinadas a corregir el factor de potencia y evitar distorsiones que sobrecarguen los transformadores y generen pérdidas de energía.
Finalmente, el texto regula el uso de materiales de aislamiento térmico y sistemas de automatización. Los aislantes en cañerías y hornos solo se consideran válidos si cuentan con un cálculo previo de pérdidas de calor, descartándose para las paredes comunes de los edificios. A esto se suman los medidores inteligentes y controladores que permiten registrar datos de consumo en forma continua, además de exigir que los proyectos de cogeneración demuestren un ahorro real de energía primaria superior al 10% frente a la producción convencional.