Irlanda negocia con el FMI en medio de un tenso clima social
El equipo del FMI, formado por 12 personas, llegó este jueves a la capital irlandesa encabezado por el director de su Departamento en Europa, Ajai Chopra, y el experto en banca Ashoka Mody, quien el elaboró en el pasado varios informes anuales sobre la economía irlandesa.
Todos los periódicos de este país abren sus portadas con la fotografía de Chopra cubriendo a pie el trayecto de unos 15 minutos que le separa de su hotel en Merrion Square, frente a los edificios gubernamentales, y las oficinas del Banco Central Irlandés en Dame Street.
Ni taxis, ni limusinas para el alto funcionario, observan algunos comentaristas.
Austeridad parece ser el mensaje que quiere enviar el FMI al Ejecutivo de Dublín durante su misión, que podría alargarse durante casi dos semanas.
El FMI ha insistido estos días en que, además de una económica, tiene una "agenda social", después de que la oposición irlandesa haya advertido de que el costo del rescate financiero tendrá un gran impacto sobre la ciudadanía, en especial sobre los más desfavorecidos.
El embajador irlandés de la Unión Europea (UE) en Washington, John Bruton (también ex primer ministro), calificó la llegada del FMI como un "día muy, muy triste para Irlanda".
En este sentido, el primer ministro, Brian Cowen, ha afirmado que nadie tiene que "avergonzarse" por la presencia del FMI, la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) en el país.
Aunque insiste en que su Gobierno no ha presentado aún una solicitud formal de ayuda a la UE, su ministro de Finanzas, Brian Lenihan, ha reconocido que el sistema bancario necesita intervención internacional para sobrevivir.
Los alcances de ajusteSegún Cotizalia, el precio a pagar será alto: Europa, con Alemania y Francia a la cabeza, están presionando al Ejecutivo irlandés para que eleve los impuestos a las empresas, que están muy por debajo de la media de la eurozona.
Sin embargo, el gobierno se resiste a aceptar esta condición, ya que considera que hay otras medidas que puede tomar para reducir su déficit.
De momento, se muestra firme en mantener esta política fiscal y en defender su soberanía al respecto.
La vicepresidenta Mary Coughlan, ya dijo que el gobierno no va a elevar los impuestos corporativos: "no es negociable".
Y el primer ministro irlandés, Brian Cowen, aseguró que no sacrificará la soberanía del país si finalmente acepta la ayuda financiera internacional.
Cowen insistió en que, según el texto del Tratado de Lisboa de la UE, los asuntos fiscales son cuestiones que solo competen a los Gobiernos nacionales, al tiempo que consideró "innegociable" la reducción del impuesto sobre sociedades.