Pemex compró un 4,62% de la petrolera española Repsol YPF

La mexicana adquirió 56 M de acciones por unos 1.150 M de euros. El gobierno argentino pidió una reunión a YPF para saber si tendrá impacto en el país
Por iProfesional
FINANZAS - 02 de Septiembre, 2011

Petróleos Mexicanos (Pemex), a través de su filial P.M.I. Holdings, adquirió 56.377.090 acciones de Repsol YPF, representativas del 4,62% del capital de la petrolera española, por unos 1.150 millones de euros a precio de mercado, informó este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En un comunicado, Pemex señaló que la compra se realizó en cumplimiento de lo previsto en el acuerdo de accionistas celebrado con Sacyr Vallehermoso el pasado 29 de agosto.

La adquisición se efectuó mediante compras en el mercado y a través de operaciones con diversas entidades, entre las que se encuentran HSBC, Credit Agricole CIB, Natixis y Grupo Financiero Inbursa, añadió la empresa.

El grupo Inbursa está controlado por el multimillonario mexicano Carlos Slim, quien a su vez es consejero de la española Caixabank, otro de los accionistas de referencia de Repsol.

El asesor financiero de la transacción fue la entidad francesa Credit Agricole.

El 29 de agosto Sacyr y Pemex alcanzaron un acuerdo para sindicar los derechos de voto de sus respectivas participaciones del 20% y del 4,81% en Repsol, a la vez que el grupo mexicano se comprometió a adquirir un 5%  más antes de un mes de la petrolera española y alcanzar así un 29,8% conjunto.

Según el pacto parasocial al que llegaron Sacyr y Pemex, las dos empresas se comprometieron a no superar este porcentaje y sortear así la obligación legal de presentar una opa por la petrolera, que debería hacerse si se alcanzaba el 30%.

En virtud de este pacto, Sacyr y Pemex ven conveniente separar las funciones del presidente del Consejo de Administración y del primer ejecutivo de la petrolera, cargos que ahora recaen en Antonio Brufau, cuya gestión ha sido cuestionada públicamente por el presidente de Sacyr Vallehermoso, Luis Del Rivero.

El jueves, el director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel, adelantó que la compañía estatal financiará el 70% de la operación con deuda y el 30 % con recursos propios.

Tanto el presidente de Sacyr Vallehermoso, Luis del Rivero, como el director general de Pemex, Juan José Suárez, garantizaron esta semana al ministro de Industria español, Miguel Sebastián, que mantendrán la españolidad de la petrolera Repsol, según informó EFE.

Cristina preocupadaEn tanto, el gobierno nacional solicitó este viernes al directorio de la Repsol S.A. una "reunión extraordinaria" para que informe sobre los cambios de composición accionaria y si estos tendrán "algún tipo de variación" sobre los planes de desarrollo de la petrolera en la Argentina.

Haciendo uso de sus facultades de contralor de las empresas proveedoras de energía en el país, el Ministerio de Planificación Federal convocó a las autoridades de Repsol, de la constructora española Sacyr Vallehermoso y la estatal mexicana Pemex, "informen y precisen a la brevedad" si las modificaciones provoquen cambios en la sede.

El Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner sigue con gran atención la evolución de la crisis que enfrenta a los principales accionistas de la petrolera, ya que en el caso de un cambio de control de la petrolera tendrían la posibilidad de pronunciarse sobre la operación e incluso de forzar la venta de la filial argentina.

Por el momento, no obstante, la batalla entre el presidente de Repsol, Antonio Brufau y el de Sacyr, Luis del Rivero, se limita a la disputa jurídica que se está preparando, pero los frentes políticos no dejan de abrirse.

Al descontento planteado por el Partido Popular español, que considera que el momento elegido para una operación de este estilo no ha sido el apropiado, se puede sumar ahora el Ejecutivo argentino. 

Según consigna elEconomista.es, al igual que ocurre en España, Cristina Fernández también tiene ante sí elecciones el próximo 23 de octubre, por lo que en algunos medios españoles se especula que podría llegar incluso a forzar hasta una nacionalización de la que fue su petrolera de bandera, YPF.

La Presidenta a diferencia del Ejecutivo español, mantiene una acción de oro en el capital de la filial argentina de modo que tiene voz y voto en cualquier operación que afecte a más del 50% de los títulos de esta filial, es decir, a cualquier operación de compra sobre la petrolera española, Repsol, que posee la mayoría del capital de la argentina YPF.

Esta decisión supone que cualquier empresa que intente entrar en la española necesita el visto bueno del Gobierno argentino para no verse forzada a vender YPF, es decir, alrededor de la mitad de la empresa y gran parte de las reservas de petróleo.

Según figura en los Estatutos de YPF, el Estado argentino será el único propietario de las acciones llamadas de clase A.

Cualquier venta de estos títulos supondrá convertirlos en acciones de otra tipología y sin los derechos especiales que estas poseen.

La titularidad de acciones A le otorgan al Gobierno poderes sobre YPF. Como por ejemplo que:

  • Se requerirá el voto favorable de estas acciones para que la sociedad pueda decidir la fusión con otra u otras sociedades;
  • Aceptar que la empresa, a través de la adquisición por terceros de sus acciones, sufra una situación de "copamiento accionario consentido u hostil que represente la posesión de más del 50 por ciento del capital social de la Sociedad"
  • Transferir a terceros la totalidad de los derechos de explotación concedidos.

El Gobierno argentino también tiene voz sobre la disolución voluntaria de YPF o el cambio de domicilio social y fiscal de la compañía fuera de Argentina.

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