Tsipras: "Atenas no acepta más órdenes"

El Banco Central Europeo (BCE) tensó la cuerda con Grecia. El 11 de febrero se encontrarán los ministros de Economía del viejo continente
Tsipras: "Atenas no acepta más órdenes"

El Banco Central Europeo (BCE) tensó la cuerda con Grecia.

El Eurobanco entró el miércoles en la negociación entre Atenas y los socios europeos con una medida de enorme impacto: Fráncfort anunció por la noche que cerrará el grifo de liquidez de la banca griega a partir del próximo miércoles ante las serias dificultades para cerrar con éxito el rescate actual y de acordar una extensión o un nuevo programa de ayuda.

Draghi aprieta pero no ahoga: permitirá a la banca griega una última válvula de escape, las líneas de financiación de emergencia para evitar el desastre.

Pero esas líneas (conocidas como ELA) son más restrictivas y más caras que la ventanilla del BCE: la medida encarece de un plumazo los costos de financiación de las entidades helenas, y con ellas las del Estado griego, publica El País de España.

Ni siquiera es descartable que intensifique la huida de capitales, según los analistas. En una jugada política de primera magnitud, Draghi obliga así al Gobierno de Alexis Tsipras a negociar contra reloj, ante la previsible presión del mercado: el euro perdió la última jornada casi un 1% en unos minutos, y Wall Street pasó de las ganancias a las pérdidas.

Ninguno de los países rescatados ha pedido nunca ayuda a los socios del euro con agrado: el BCE dio siempre el último empujón a las negociaciones, con fuertes presiones sobre los bancos y los Estados en Irlanda, en Portugal, en España y en la misma Grecia.

Esa vieja historia vuelve a repetirse. El BCE aceptaba que los bancos colocaran como aval la deuda de Grecia a pesar de que su calificación está por los suelos, con la excusa de que Atenas estaba protegida bajo el paraguas de un programa de rescate.

Pero eso ha cambiado. El Gobierno de Syriza se niega a pedir una extensión del rescate, y ha puesto en peligro el cierre del segundo programa de ayuda al rehusar las condiciones de los acreedores, que quieren más recortes. De hecho dijo una frase muy fuerte: "Atenas no acepta más órdenes".

Atenas confiaba en que el BCE permitiera a los bancos griegos seguir con el statu quo, tras una reunión entre su ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, y la cúpula del Eurobanco.

En tanto, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, confirmó este viernes la convocatoria de una reunión extraordinaria de ministros de Economía de la eurozona sobre la situación de Grecia el próximo miércoles 11 de febrero, justo un día antes del Consejo Europeo informal del 12 de febrero.

Esto sucede en pleno enfrentamiento entre el nuevo Gobierno de Syriza y sus socios europeos por el rescate y la deuda.

"Eurogrupo extra sobre Grecia el miércoles 11 de febrero, a partir de las 17:30", escribió Dijsselbloem en su cuenta de Twitter, informa Europa Press.

El objetivo de la reunión es precisamente preparar la cumbre, la primera a la que asistirá el nuevo primer ministro heleno, Alexis Tsipras, y llevar a cabo una "primera ronda" de negociaciones con el nuevo Gobierno griego, según fuentes diplomáticas.

"No hay que esperar un gran resultado", aseguran las fuentes. No obstante, el 11 de febrero es cuando entra en vigor la decisión del BCE de dejar de aceptar la deuda helena como garantía en sus operaciones de liquidez, lo que cortará una importante fuente de financiación a la banca griega y aumenta la presión sobre Atenas para llegar a un acuerdo con sus acreedores.

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