El Gobierno de Estados Unidos también tiene su propia Grecia

Se trata de Puerto Rico, que con solo 3,5 millones de habitantes arrastra una deuda superior a los u$s73.000 millones, luego de ocho años de recesión
El Gobierno de Estados Unidos también tiene su propia Grecia

En todas las casas cuecen habas y Estados Unidos no es la excepción, ya que al igual que Europa, tiene su propia Grecia.

Esta no es otra que Puerto Rico, que de un tiempo a esta parte se ha convertido en una piedra molesta en el zapato de la primera potencia económica del mundo.

Y es que, al igual que ocurre con Grecia en Europa, este estado no es lo suficiente grande para hacer caer a todo el país, pero sí le puede hacer una rozadura en el pie bastante incómoda.

Esta isla de sólo 3,5 millones de habitantes debe a los inversores, entre la deuda gubernamental y la de sus empresas públicas, 73.000 millones de dólares. Una cifra muy superior a la de cualquier otro estado del país con la excepción de California y Nueva York. Y su economía en recesión desde hace ocho años, es incapaz de asumirla.

De hecho, el brazo financiero de Puerto Rico, el Banco Gubernamental de Fomento, prácticamente no tiene liquidez y si no es capaz de colocar una emisión de 2.900 millones en bonos ligados a un nuevo impuesto a las importaciones de petróleo, se quedará sin dinero después de verano.

Y antes que este, la empresa pública de energía, PREPA (Puerto Rico Electric Power Authority ), de la que se espera incumpla sus obligaciones de pago sobre una emisión de 130.645 millones de dólares que vence en julio.

No en vano, Puerto Rico cayó en la tentación de dar a la "maquinita" fácil del dinero y ahora está recogiendo las consecuencias. En un intento de apuntalar su tambaleante economía, el estado comenzó a doblar la venta de bonos mientras que sus ciudadanos no tienen obligación de pagar impuesto sobre la renta.

Lo más irónico del caso es que el Banco Mundial la sigue considerando "high income economy" (economía de altos ingresos), mientras que el Foro Económico Mundial la sitúa entre las "economías más competitivas de Latinoamérica". Eso para un estado cuya tasa de pobreza es dos veces la de Mississippi y la de desempleo se encuentra en el 14%.

La situación es tan dramática que el Gobierno de Alejandro García Padilla aprobó una Ley de Recuperación que, básicamente, lo que permitía a las empresas estatales reestructurar su deuda, que supone el 40% del total, negociando directamente con los acreedores.

Pero la puerta ha resultado dar a un callejón sin salida.

Varios hedge funds, que tienen en sus manos prácticamente la totalidad de estos bonos que a día de hoy son calificados de ‘bono basura', demandaron la inconstitucionalidad de la norma, alegando que atenta contra el capítulo 9 de la Ley Estatal de Bancarrota de EE.UU., y la justicia les ha dado la razón.

¿Qué significa esto? Que los bonistas pueden nombrar un administrador para reestructurar la compañía. Dicho de otro modo, Puerto Rico podría dejar de suministrar servicios básicos.

Pero Washington mira hacia otro lado y mientras tanto la rentabilidad ofrecida por el papel con vencimiento en 2035, un total de 3.500 millones de bonos en circulación que se emitieron el pasado mes de marzo, se encuentra máximos históricos del 10%. Por cierto, los mismos niveles en los que cotiza Grecia, concluye ElConfidencial.

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