La casa propia, un sueño cada vez más lejano: el crédito hipotecario está en su nivel más bajo desde 2000
El acceso a la casa propia se tornó cada vez más difícil. Y los números dejan en evidencia una cruel realidad: el crédito hipotecario se encuentra en el nivel más bajo en los últimos 15 años, según un estudio de Ecolatina.
Mientras que este tipo de créditos representaba un 5,3% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2000, el ratio cayó a sólo un 1% del producto en 2015.
En este contexto, el aporte del plan PRO.CRE.AR. y de los bancos públicos ayuda, pero no logra recuperar el stock de créditos perdidos en los últimos años.
Entre otros motivos, la inflación y la incertidumbre desincentivan los créditos a largo plazo e incentivan el financiamiento del consumo.
"El argentino sustituyó el sueño de la casa propia por consumo de autos, electrodomésticos y bienes no durables.
Esto lo perpetúa en su condición de inquilino", aseguró el informe de la consultora económica. Los créditos hipotecarios hoy explican el 14% de los pasivos de las familias argentinas para adquirir o construir una vivienda, contra un 40% de inicios de la década pasada.
¿Por qué el consumo reemplazó al crédito hipotecario? El caro financiamiento es una de las explicaciones de esta problemática.
"La macroeconomía argentina incentivó el cortoplacismo por dos vías: la inflación y las tasas de interés reales negativas", continuó el informe.
En períodos prolongados de aumentos de precios, los plazos de los depósitos se acortan. "Si la tasa de interés es menor a la inflación, se penaliza el ahorro, y la opción más favorable es consumir". Y si se puede hacer en cuotas, mejor.
Otra de las explicaciones es la caída en los depósitos de plazo fijo. En 2003, los plazos fijos depositados en los bancos a más de un año eran más de un 18% del total. Hoy no llegan al 1 por ciento. "Bajo estas condiciones, es imposible para una entidad financiera prestar a un plazo de 20 años", agregó el informe.
Ante esta situación, el Estado trató de compensar la falta de oferta. Según el informe, los bancos públicos fueron los más dinámicos a la hora de dar créditos hipotecarios: sólo el 30% de los casi $ 50 mil millones otorgados por el sistema financiero surge de bancos privados, cuando a principios de la década pasada el porcentaje superaba el 50%. (El Banco Nación otorgó préstamos hipotecarios por $ 20.000 millones superando lo otorgado por todos los bancos privados, por $ 15.000 millones.)
También se creó el plan PRO.CRE.AR., dirigido a la construcción de viviendas de la clase media con tasas y cuotas accesibles y subsidiadas. El volumen de estos créditos superó los $ 20.000 millones en febrero y se estima que hoy está cerca de los $ 30.000 millones.
En conjunto, los préstamos de los bancos públicos y el PRO.CRE.AR. explican más del 80% de los créditos hipotecarios ampliados ($ 80.000 millones). Y esa ampliación, desde 2013, mejora mínimamente el ratio sobre el PBI al 1,6%.