ESTRATEGIA

Pasar el año nuevo en Letes, la última tendencia de la City para pagar menos impuestos

El ruido electoral y el riesgo de un eventual default post 2020 le aportó atractivo a las Letes como forma de dolarizarse y no pagar la alícuota
FINANZAS - 26 de Diciembre, 2018

En los últimos diez días, la demanda de Letes en dólares se intensificó en la City, a punto tal que hasta llegó a ofrecer rendimiento negativo para el vencimiento más corto.

El objetivo de quienes buscan refugio en este título es doble: dolarizarse y pagar menos alícuota del impuesto a los Bienes Personales.

En rigor, como los títulos públicos son unos de los bienes que están exentos del pago de este impuesto, cada vez que se acerca fin de año aumenta la demanda de bonos locales para llegar a tiempo a incluirlos en la declaración jurada que cierra el 31 de diciembre.

Además, por una cuestión casi cultural y la poca confianza que hay en la moneda local, los títulos en dólares son los preferidos para pasar año nuevo más tranquilo.

Esta vez, el ruido electoral de cara a los comicios de octubre y los temores sobre la sustentabilidad de la deuda en el mediano plazo, hicieron que las letras que emite Hacienda sean las protagonistas, ya que son los títulos de más corto plazo.

"Es algo que viene pasando hace unos diez días. Se ve un flujo mucho más importante en las Letes, principalmente en las de más corto plazo, en donde el rendimiento es prácticamente cero”, comenta Diego Demarchi, gerente de wealth management de Balanz.

"Hay muchos inversores que compraron Letes a enero, febrero o hasta julio para pasar fin de año en un instrumento que no tribute Bienes Personales y tratar de obtener un rendimiento positivo”, agrega.

Para la declaración jurada de este año, que se paga en junio de 2019, el contribuyente deberá abonar si los bienes gravados superan la suma de $1.050.000, y le corresponde aplicar la alícuota del 0,25% sobre el importe excedente.

A partir del año que viene, después de los cambios que aprobó el congreso y que se reglamentaron el último viernes, se seguirá pagando el 0,25% sobre el excedente cuando el patrimonio sea de entre $2 y $5 millones de pesos. Pero subirá al 0,5% cuando los bienes sumen entre $5 y $20 millones y al 0,75 en el caso de que supere los $20 millones.

Además de los títulos públicos, también están exentos de este impuesto los depósitos en caja de ahorro y los plazos fijos. Lo que está gravado es la tenencia de efectivo en cualquier moneda, incluso la que está en cajas de seguridad y los saldos de cuenta corriente y fondos de inversión.

La Lete a enero, la más buscada

Una de las letras más buscadas fue la Lete que vence el 25 de enero de 2019, que a mitad de la semana pasada llegó a ofrecer un rendimiento negativo, reflejando la ola de compras por parte de los ahorristas.

“Eso demuestra que el mercado está trabajando sin criterio, porque con un rendimiento negativo, más la comisión por operar, quizá aunque el inversor se ahorre de pagar el impuesto luego termina no siendo negocio”, explica Demarchi.

“Yo no recomendaría eso, pero es algo que sucede”, acota.

La comisión que cobran los agentes de bolsa por operar Letes suele rondar el 0,1% por cada operación, mientras que por un bono el fee llega al 0,5%, y depende del perfil del cliente. El mínimo para suscribir las Letras que licita Hacienda en general es de 1.000 dólares.

El director y socio de Delphos Investment, Santiago López Alfaro, destaca que el hecho de que los títulos más buscados sean las Letes se debe al temor de los inversores a invertir más allá de 2020 y, a la escases de opciones de bonos que vencen este año.

Fuera de las Letes sólo está el AA19 (Bonar 19), que no opera mucho en la Bolsa local y requiere un mínimo de 150.000 dólares, lo que no lo hace tan accesible para minoristas”, cuenta López Alfaro.

Otra opción es el A2J9 (Bono dual), pero ese es "dólar linked", con lo cual paga en pesos el equivalente al valor del billete verde de ese momento. “Es un riesgo implícito. Mínimo pero riesgo al fin”, destaca el analista.

El rendimiento del Bonar 19 ronda el 3,5% anual, lejos de los bonos que vencen después de 2020, con tasas de más del 11%, una brecha que se agrandó en las últimas ruedas después de la ola de ventas que afectó a los títulos más largos y que llevó al riesgo país a los niveles más altos desde mediados de 2014.

Este año hay pocos clientes que nos piden entrar a bonos, más después del castigo que vienen sufriendo a nivel global”, explica el director de una Sociedad de Bolsa.

“En todos los títulos que superan el 2020 la curva está muy empinada por la incertidumbre política”, aporta López Alfaro.

Quedan tres ruedas antes de que culmine el año en los mercados y la tendencia promete afianzarse. Con un escenario hostil para los bonos locales de largo plazo, las Letes de más corto término ganan incluso más atractivo.

“Pasa todos los años y con todos los bonos. La realidad es que como la presión tributaria en Argentina es tan grande, todos tratan de hacer lo que se pueda para evitar pagar tantos impuestos”, explica un economista que suele asesorar en este tipo de casos.

“Este año se focaliza todo en las Letes 2019 porque el resto tiene el riesgo electoral y dudas sobre el pago”, agrega.

Recomiendan una inversión bien pensada

Para Demarchi, si bien hay muchos ahorristas que están apostando por las Letes en dólares para evitar pagar Bienes Personales, él haría una sintonía más fina.

Por un lado, si el cliente quiere Letes en dólares, busca recomendarle algún plazo que tenga una buena rentabilidad más allá del ahorro por evitar el impuesto. “Que no lo haga sólo por evitar pagar la alícuota sino para ganar dinero”, sugiere.

En ese caso, y más en el contexto actual de tasas en pesos muy altas, el experto analiza el perfil de riesgo del cliente para buscar más rentabilidad en activos que tampoco graven Bienes Personales.

“Hay gente que se pasó de dólar a pesos, apostando a que el tipo de cambio se va a mantener estable en el corto plazo y con la tasa que sacó en una semana ganó más que estando en dólares”, pone como ejemplo Demarchi.

Los cambios que se vienen

Para Bienes Personales del año próximo, que se pagará en julio de 2020, ya está delineada la letra chica, que se aprobó en el Congreso el 5 de diciembre y se reglamentó el viernes pasado.

En rigor, con la nueva Ley 27.480 se introdujeron cambios a la 23.966, y se incluyó en el paquete económico que acompañó al Presupuesto 2019.

Entre otros puntos, la normativa aumentó el mínimo no imponible para ese tributo de 1.050.000 millón de pesos actual a 2 millones de pesos.

Además, incrementa las alícuotas que se pagarán sobre el excedente a ese mínimo: hasta este año, se aplica una fija del 0,25% para todos los contribuyentes, mientras que a partir de 2019 habrá una escala progresiva, por lo cual quienes tengan más bienes, tributarán más.

Así, la alícuota del 0,25% se mantendrá en ese nivel si el valor total de los bienes declarados fuera de entre $2 y $5 millones de pesos, pero subirá al 0,5% entre $5 y $20 millones y al 0,75 cuando la suma declarada fuera superior a los $20 millones.

Si se trata de un inmueble adicional utilizado como renta a través de su alquiler en el mercado, pagará por el total de su valuación, independientemente de cuál sea el monto.

También, quedaron eximidos de abonar este impuesto los inmuebles cuyo valor impositivo no supere los $18 millones y en el cual sus propietarios residan de forma permanente.

Los propietarios de inmuebles rurales mantendrán la exención del tributo, por lo cual no pagarán por sus campos, independientemente de que se encuentren explotados o no.

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