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Una reestructuración de deuda a la ucraniana, el plan B que Wall Street quiere para la Argentina

Una reestructuración de deuda a la ucraniana, el plan B que Wall Street quiere para la Argentina
En su última visita al país, un alto directivo del fondo Templeton afirmó que la Argentina debe imitar a Ucrania. ¿Qué rol puede jugar el FMI?
Por Juan Bergelín
21.01.2019 05.56hs Finanzas

El presidente Macri me dijo que no existe un plan B en lo económico, que sólo hay un Plan A y que va a funcionar. Para mí el plan B es una reestructuración de deuda como la que hizo Ucrania en 2015”.  El autor de esta frase es Michael Hasenstab, vicepresidente ejecutivo y jefe de inversiones de Franklin Templeton Investments, uno de los principales fondos del mundo y uno de mayores tenedores de bonos locales.

Fue un mediodía, en el lujoso Palacio Duhau, donde Templeton organizó un almuerzo con un selecto grupo de entre 30 y 40 ejecutivos y directivos de private banking para brindar su visión sobre la economía local y llevarse la impresión de los locales.

Hasenstab llegó más de 40 minutos tarde. Los comensales ya estaban por el postre. El estadounidense culpó al presidente Mauricio Macri por su impuntualidad, quien lo había recibido esa misma mañana más tarde de lo que acordado y así atrasó su agenda.

Llegó un poco molesto en parte porque Macri lo atendió más tarde y también porque no podía entender cómo el Presidente no tenía un plan B para su política económica, confió a iProfesional uno de los asistentes. Por esos días, a mediados de octubre, el dólar recién comenzaba a mostrar tibios signos de estabilización, pero venía de dos corridas cambiarias que profundizaron la recesión y se cobraron el puesto de dos titulares del Banco Central en menos de cuatro meses.

En septiembre de 2016, Macri recibió a Hasenstab, que luego se convirtió en el principal acreedor del país

El hombre de Templeton ya se había reunido con el presidente en septiembre de 2016, cuando una de las apuestas fuertes del fondo que administraba eran las Lebacs.

Hasenstab, de todos modos, se mostró optimista en todo momento respecto la economía del país, tanto en un plan A como en el eventual plan B que él avizoraba

Cuando dijo que el plan B era una reestructuración ordenada como la que Ucrania hizo en 2015 nos miramos con mi socio y no entendíamos nada”, contó la fuente.

Los contratos de CDS (Credit Default Swap), que cubren al inversor de un eventual default, operaban en torno a los 600 puntos, lejos la presión que en los primeros días de septiembre los había catapultado a más de 800 unidades. Sin embargo, en los precios, el riesgo de una eventual reestructuración de la deuda aún seguía presente.

Pero, ¿por qué según la visión de Templeton, Argentina podría hacer lo mismo que hizo Ucrania? ¿Qué similitudes hay entre el perfil de la deuda de ambos países? ¿El Fondo Monetario Internacional avala este tipo de reestructuración?.

El caso de Ucrania en 2015

Para empezar, conviene repasar cómo fue que Ucrania reestructuró su deuda en 2015 y de qué modo llegó a esa situación.

En marzo de 2015, el Gobierno ucraniano acordó con el FMI un paquete de ayuda por 17.500 millones de dólares, con un desembolso inicial de u$s5.000 millones en el acto y el resto en los próximos cuatro años. Pero a los pocos meses, no pudo pagar parte de sus vencimientos y comenzó a negociar con acreedores para lograr una reestructuraciónamigable.

¿Por qué se la consideraamigable”? Porque fue un acuerdo que se hizo sin haber llegado al default, algo que sólo había ocurrido tres veces en la historia: con Grecia, con Belice y con el archipiélago caribeño San Cristóbal y Nieves.

Después de cinco meses de negociación, y con el aval del FMI y de Estados Unidos (que no querían que Ucrania, que estaba en plena crisis bélica con Rusia, entre en default) se llegó a un acuerdo con la mayoría de sus acreedores privados.

Así, el gobierno logró una quita del 20% y le ofreció, por ese descuento, bonos anexados al PBI de Ucrania -al estilo del Cupón PBI que diseñó en su momento el entonces ministro Roberto Lavagna-. Además, extendió 4 años el vencimiento de cada bono y aumentó entre 7,67% y 7,75% los cupones a pagar.

El único problema que tuvo Ucrania fue que Rusia, que tenía bonos por u$s3.000 millones, no quiso aceptar la reestructuración y terminó entrando más tarde. Por eso, cuando uno ve lo que pasó con el precio de los CDS de Ucrania, se nota un salto considerable en un momento”, explica Federico Broggi, analista de IEB, que analizó en detalle todo el proceso financiero.

Casos similares con apoyo del FMI

El FMI, como acababa de realizar los desembolsos, fue contemplativo y puso el mayor peso los vencimientos de su préstamo más adelante y distribuidos hasta el 2028”, agrega Broggi, quien destaca que además de Ucrania hay otros antecedentes en donde el FMI avaló la reestructuración de la deuda en países en donde con líneas de crédito del organismo.

Eso ocurrió, por ejemplo, con Uruguay en 2003, con República Dominicana en 2004 y con Jamaica en 2010. “En esos casos, el managing director del FMI condicionó el apoyo financiero de la entidad a dichos países a la existencia de una reestructuración. Así, envió el mensaje a los inversores de que cooperar con una reestructuración era el mejor camino”, señala el analista de IEB.

El hecho de estar bajo el paraguas del FMI es la primera similitud entre el caso de Ucrania y Argentina. El otro viene por el lado de los acreedores.

Los mismos jugadores, acá y allá

En rigor, los principales tenedores de bonos de Ucrania son Franklin Templeton, PIMCO, Blackrock, Fidelity, Stone Harbor y Deutsche Bank. Según datos de Bloomberg, los fondos que más deuda argentina tienen son Franklin Templeton, Blackrock, Schroder, Allianz y Vanguard.

Nosotros estamos long (comprados) con bonos de Argentina porque creemos en que va a funcionar el plan A. Pero también, en caso de haber un plan B, queremos seguir estando así para poder sentarnos en la mesa de negociación, contó el jefe de inversiones de Franklin Templeton en su última visita

Los dos mayores tenedores de deuda argentina justamente jugaron un rol clave previo a la primera corrida cambiaria de 2018, cuando salieron a comprar casi 3.000 millones de dólares en bonos Bote 2023 y 2026. Fue en uno de esos tantos "Supermartes de Lebac", en donde con esa jugada Luis Caputo, por entonces ministro de Finanzas, logró calmar las aguas en la city con un tentador negocio para Templeton y Blackrock, que luego se licuó con la fuerte devaluación del peso.

Si restructura la deuda, los que tendríamos que sentarnos a negociar con Argentina seríamos prácticamente los mismos que lo hicimos con Ucrania, decía Hasentab, casi con una sonrisa en su rostro.

Un factor que algunos ven como una traba para que la Argentina imite lo que hico Ucrania sería la idea de volver a emitir cupones atados al PBI, algo que el Gobierno actual criticó y hasta evaluó rescatarlos. Habrá que ver si, llegado el caso, vuelven a tenerlo como una opción o diseñan otro instrumento similar, que tiente a los acreedores con beneficiarse de una eventual mejora en la economía.

Que Templeton piense en una reestructuración a la ucraniana como un plan B para Argentina no quiere decir que vea un default en el horizonte cercano, sino que analiza esa variante como una salida si el Gobierno tiene problemas para afrontar pagos, ya sea por cuestiones locales o por factores externos.

Es una posibilidad que está”, comenta un experimentado operador.

Lo que piensa el mercado

En el mercado hay aguas divididas respecto a la sostenibilidad de la deuda a largo plazo y el riesgo electoral es un factor clave para poner en duda el pago de los bonos.

No veo posibilidades de default. Si el próximo Gobierno es el