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¿El Banco Central le tiró un salvavidas a los inversores posicionados en pesos?

¿El Banco Central le tiró un salvavidas a los inversores posicionados en pesos?
Desde Bloomberg News, un conjunto de analistas opina sobre la situación actual del mercado financiero y sus perspectivas de corto plazo
25.02.2019 09.14hs Finanzas

Traders y analistas del mercado conversan en desayuno semanal con Bloomberg News en Buenos Aires sobre la situación del mercado de Argentina y principales claves a seguir
en el corto plazo. Aquí lo más destacado.

Participan:
- Diego Chameides, estratega de mercados en Banco Galicia
- Adrián Yarde Buller, economista jefe en Grupo SBS
- Juan Pazos, economista jefe de TPCG Valores
- Dos traders de renta fija de un banco que pidieron no ser identificados porque no están autorizados para hablar públicamente

Lo que sorprende: un ‘Sandleris put’ para salvar a inversores. La reacción veloz del banco central en la última semana de salir a absorber liquidez para poner un freno a la volatilidad del FX fue interpretada, por algunos, como una señal para disipar todo tipo de riesgo para los que apuestan al "carry trade".

¿Hay un salvavidas del BCRA disponible para inversores cada vez que una depreciación del peso ponga en riesgo sus posiciones? El evento revive los recuerdos del "Greenspan Put",
concepto que surgió en la década del 90 por las acciones del entonces presidente de la Fed, Alan Greenspan, cuando inversores tenían la teoría de que el banco central reduciría las tasas de
interés para evitar caídas en el mercado de acciones.

Una opción put es un instrumento financiero que protege frente a eventuales descensos en el precio de un activo por debajo de un nivel. En
la Argentina actual, la teoría se aplica al carry trade: si todo sale bien, el inversor ganará por el retorno en pesos, y si sale mal, el Banco Central se encargará de subir la tasa, vender futuros de dólar y acotar sus pérdidas.

Lo que ilusiona: ¿alguien vio un brote verde? Los más optimistas dicen tener indicios del primer brote verde en la economía argentina, hoy en recesión. Hay señales de que la actividad podría haber encontrado un piso en enero y la esperanza está puesta en una recuperación para el segundo trimestre, bastante antes de lo esperado. La inflación de enero, impulsada especialmente por los productos no transables, muestra que estos sectores encontraron espacio en la mejora de la demanda agregada para subir sus precios a los consumidores.

Hay otros indicadores que ilusionan: una leve mejora en la confianza del consumidor (a 36,04 desde 33,10); una suba en enero de 0,3% desestacionalizado en la producción industrial que mide la consultora FIEL; y una mejora de los salarios reales en las paritarias acordadas en algunos sectores. El indicador de actividad de diciembre, que difundirá el miércoles el Indec, seguirá negativo y no debería sorprender demasiado. Para enero, si bien no habrá rebote, se espera estabilización.

Lo que no convence: se espera una baja de encajes bancarios. En el mercado hay un gran desarbitraje de tasas en pesos: a pesar de que el rendimiento de una Leliq a 7 años está hoy en
49,521%, la tasa de la Lecap a un año se ubica en 39,45%, y la de los depósitos bancarios a plazo fijo (Badlar) está en 35,18 por ciento. Esta diferencia debería corregirse en los próximos meses.

Pero, ¿cómo saber cuál de todas estas tasas está menos justificada? Hay una pista en la Leliq, que es el único instrumento sobre el que tiene influencia directa el banco central. El rendimiento está afectado por los encajes bancarios, que hoy están en torno al 30%, según el depósito. Este nivel es alto en términos históricos, si se tiene en cuenta que el sector financiero sobrevivió los últimos 10 años con encajes que se ubicaron cerca de 15 por ciento. Una baja en la proporción y un cambio en la estructura de estos encajes daría espacio al banco central para liberar pesos y bajar la tasa de Leliq.

El momento más oportuno para hacerlo podría ser en el segundo trimestre, cuando se espera una mayor oferta de dólares y una menor volatilidad cambiaria. 

Lo que asusta: el rebote de la inflación. La dinámica de los precios todavía preocupa. La inflación del 2,9% mensual de enero sería superada por la de febrero, que en las mediciones de alta frecuencia parece irse perfilando hacia el 4 por ciento. Por si fuera poco, marzo no traería mejores novedades por un efecto "arrastre" del mes actual, un ajuste de precios regulados y una fuerte estacionalidad por precios relacionados a la educación. Con estos tres ingredientes, el índice de marzo podría ubicarse en torno al 3%.

En las mesas apuntan a que la mejora no vendrá sino hasta mayo, cuando se reduciría el efecto de las subas de tarifas y empezaría a notarse el impacto de la política monetaria. 

Lo que da confianza: una TIR de 11,5% en dólares. Con una mezcla de indicios de reactivación y volatilidad electoral, podría empezar a verse valor en la curva de renta fija en dólares. Los bonos bajo legislación argentina rinden hoy 200 a 300 puntos básicos más que los de legislación extranjera. Este desarbitraje ofrece una buena protección frente a movimientos como los que se vieron en los últimos días. Una buena posición defensiva podría lograrse en bonos con vencimientos en 2025, 2037 y 2033 (DICA). Para activos en pesos, en cambio, conviene esperar.

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