TENSIÓN CAMBIARIA

Los bancos y el espejo del 2001: ¿qué tan distinta o parecida es la situación que se vive en la actualidad?

La calificadora de riesgo Standard and Poor's dice que aún habrá situaciones de estrés para la banca y que la incertidumbre política seguirá presionando
FINANZAS - 23 de Septiembre, 2019

La crisis económica que atraviesa el país, con una corrida contra el peso que derivó en el cepo cambiario versión 2019, puso en tela de juicio la fortaleza del sistema financiera para "amortiguar" el pánico. Así, y a pesar de la suba del dólar y la inestabilidad política, las entidades respondieron ante el retiro de depósitos en dólares y pesos.

Se encapsuló la crisis cambiaria y política para que no se transforme en una crisis bancaria. Al momento, se evitó con cierto éxito pero la incertidumbre con los bancos aún se mantiene.

La agencia de riesgo Standard and Poor's (S&P) publicó un informe comparativo con la situación de la banca local actual versus el trágico 2001. 

"Actualmente, los retiros de depósitos parecen estar estabilizándose, pero las condiciones económicas siguen siendo muy difíciles. Creemos que el sistema financiero argentino ha podido soportar este difícil escenario hasta ahora gracias a las medidas conservadoras implementadas por el Banco Central y también por los bancos individualmente. Sin embargo, el estrés aún no ha terminado, y creemos que el volátil panorama económico y político pondrá a prueba el desempeño futuro de los bancos", reseñó S&P.

Los cuatro puntos principales para medir las similitudes y diferencias entre ambos escenarios de turbulencia financiera, según la agencia de crédito, son los siguientes:

-Caída de depósitos más acotada 

La disminución de depósitos comenzó dos años antes de la crisis de 2001. La salida generalizada de las colocaciones a plazo en el último trimestre de 2001 condujo a la implementación de un congelamiento de los mismos (corralito) que implicó un conjunto de restricciones a los retiros.

Este proceso exacerbó las condiciones económicas muy difíciles que atravesaba el país y aceleró el deterioro de la calidad de los activos de los bancos al generar más presión sobre la capacidad de pago ya dañada de los deudores del sistema.

"Los bancos se posicionaron de manera más conservadora después de la crisis de 2001. Como consecuencia de las lecciones aprendidas de la crisis de 2001, los bancos argentinos mejoraron significativamente sus niveles de liquidez y redujeron su exposición a los bonos del gobierno. Si bien puede alegarse que parte del aumento de liquidez se debe a las tasas muy altas de las letras del banco central, vemos que los niveles de liquidez eran altos incluso antes del importante aumento de las tasas de interés", dice S&P.

De hecho, los activos líquidos son más altos ahora que en 2001 en relación con los activos totales, pero aún más altos en relación con los depósitos. Según la calificadora, los bancos han adoptado un enfoque conservador y han aumentado sus niveles de liquidez a medida que las condiciones han empeorado, y asimismo los préstamos son de menor plazo que en 2001, lo que también ayudó a este proceso.

"Además, los encajes requeridos por el Banco Central para depósitos denominados en dólares son del 25% y los depósitos en dólares de los bancos en el banco central en julio de 2019 representaron el 58% del total de depósitos, una cobertura significativa que los ayudó a resistir el aumento posterior en los retiros de depósitos", afirma.

-Fuerte liquidez para abastecer al ahorrista

La mayor liquidez y cobertura de depósitos han ayudado a los bancos a lidiar con la salida de depósitos este año. Los retiros de depósitos comenzaron justo después de las elecciones primarias del 11 de agosto, del incumplimiento selectivo soberano posterior el 28 de agosto y de las restricciones de capital que siguieron.

"La tasa de disminución de los depósitos en dólares ha sido incluso mayor en 2019 que la de 2001, pero también debemos considerar que el nivel de depósitos en los bancos es significativamente menor ahora que en 2001. Solo para ponerlo en perspectiva, los depósitos totales representaban 24% del PBI en diciembre de 2000, mientras que en diciembre de 2018 (antes de la disminución de los depósitos que siguió a las elecciones primarias) representaban 13% del PBI", dice Standard and Poor's.

"Esto se debe a que una gran proporción de los depósitos en pesos son transaccionales, los cuales son menos propensos a retiros. El menor nivel estructural de depósitos con fines de ahorro en los bancos se debe a la baja confianza de las personas en el sistema bancario como resultado del congelamiento de depósitos en 2001", agrega. 

Y recuerdan que hasta ahora, los bancos han logrado hacer frente a los altos niveles de retiros principalmente debido a sus elevados niveles de liquidez incluyendo los altos niveles de encajes requeridos por el Central y sus depósitos voluntarios en dólares en la entidad; al vencimiento corto de los préstamos, especialmente aquellos en dólares; y debido a la relación más conservadora entre préstamos y depósitos denominados en dólares.

Si bien la relación préstamo/depósito ha empeorado, sigue siendo más fuerte que en 2001, y parece haberse estabilizado recientemente. Otra mitigante importante es que los préstamos denominados en dólares solo se dirigen a los generadores de dólares (principalmente exportadores) y son en su mayoría de corto plazo.

Además, los bancos están trabajando proactivamente para reducir sus préstamos denominados en dólares a fin de tener el efectivo necesario para administrar los retiros de depósitos. 

"La composición de los préstamos denominados en dólares también ha ayudado a los bancos a hacer frente a los retiros este año. En enero de 2001, el 62% de los préstamos estaban denominados en moneda extranjera, mientras que en julio de 2019 ese porcentaje era de 27%", consigna S&P.

Asimismo, acota, en 2001, 54% de los préstamos en moneda extranjera eran para préstamos minoristas, 34% para préstamos hipotecarios, 12% para préstamos con garantía prendaria (principalmente para la adquisición de automóviles), 5% para préstamos personales y 3% para tarjetas de crédito.

Además, 79% de los préstamos hipotecarios eran en dólares, mientras que actualmente solo el 6% corresponde a ese tipo de créditos (principalmente crédito corporativo con garantía hipotecaria).

-Morosidad es la mitad que en 2001

La proporción de préstamos morosos con respecto a los préstamos totales fue de 11,5% en diciembre de 2000, un año antes de la crisis, mientras que en diciembre de 2018 era de 3% y en julio de 2019, de 4,7%

"En nuestra opinión, el mejor desempeño de la calidad de los activos este año se debe a una menor penetración del crédito, a prácticas de suscripción más conservadoras y a una desaceleración más severa en 2001 en comparación con 2019. Además, el menor acceso al crédito este año (que se ha mantenido en bajos niveles desde la crisis del 2001) significó que los bancos se enfocaran en segmentos de mayores ingresos y que las corporaciones e individuos estuvieran menos apalancados antes de la recesión", sostiene S&P.  

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