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Alfonso Prat-Gay explicó la crisis que desató el coronavirus

Alfonso Prat-Gay explicó la crisis que desató el coronavirus
El economista se refirió a la situación actual que se está viviendo en la Argentina y en el mundo y cómo afectará al mediano y largo plazo
Por iProfesional
31.03.2020 08.40hs Finanzas

Frente al avance del coronavirus en el mundo y la repercusión económica que se produce a raíz de la cuarentena obligatoria que se decretó en varios países a la vez, el economista Alfonso Prat-Gay opinó sobre las consecuencias que tendrá la crisis en la región.

El ex ministro de Hacienda y Finanzas dijo que "Es una crisis del siglo XXI. Cuando mirás las consecuencias económicas, esencialmente lo que estamos viendo es el costo de la ignorancia. Estas medidas que son brutales desde el punto de vista económico y muy necesarias desde el punto de vista humanitario, en el fondo lo que traslucen es que no tenemos suficiente información y, que al ser humano del siglo XXI se le imponga un misterio tan costoso, creo que nos tiene que llevar a todos a la reflexión. Creíamos que sabíamos todo, que atravesábamos todos los límites, que teníamos la tecnología y de golpe nos pega algo tan natural como un virus que todavía no conocemos sus consecuencias", dijo en el programa Odisea Argentina de LN+. ."Cuando miremos esto con cierta perspectiva, no tengo dudas de que lo que vamos a decir es 'qué brutal fue la decisión', independientemente de que haya sido buena o mala. Estamos a tientas en un problema que nos afecta a todos y en todas las dimensiones de la vida. Esta es la primera crisis de la globalización bien entendida", definió Prat-Gay.

Sobre las demás crisis, el economista explicó que la de 2008 fue "brutal", sin embargo, el contagio se dio a través de aquello que viaja con mayor velocidad, que son los flujos financieros digitales.

"Esta es una crisis fundamentalmente que sucede como consecuencia de la movilidad del factor humano. Quizás más por la vía del turismo que laboral, pero va a pegarle mucho más a los países de la región que la crisis anterior".Además, sostuvo que, en esta oportunidad, el problema empezó en China y, al retirarse del mercado por dos meses, que fue lo que duró la curva completa de la epidemia en el país, significó una caída muy fuerte en la demanda de materias primas.

"Nunca vimos algo así con tanta vehemencia y de manera tan inusitada. Por supuesto que plantea un desafío inmenso para cualquier autoridad política y económica en cualquier país, pero para todas también a su vez. Por más que yo sea Estados Unidos y esté dispuesto a rescatar mi economía y estimularla, mientras haya un rincón del mundo globalizado en el que subsista el virus, yo no puedo estar tranquilo", comentó.

Luego, Prat Gay agregó: "Es un argumento muy fuerte para que las naciones más desarrolladas esta vez sí se arremanguen y encuentren la manera de ayudar a las menos desarrolladas".

Al ser consultado sobre la reacción del Fondo Monetario Internacional y otros organismos multilaterales de crédito, el exfuncionario dijo: "Esto sucede después de cuatro años en los cuales el gobierno de Donald Trump hizo todo lo posible para dinamitar el multilateralismo. A Trump no le interesó demasiado el G-20, ni el Banco Mundial, ni la ONU; cambió las piezas como le pareció. Él cree más en el bilateralismo y ahora de golpe tenemos una situación donde eso no le alcanza porque el virus le llega multilateralmente".

Para el economista, en esos años "se perdió gimnasia de estos organismos para estar atentos".

"Ahora dicen que lo están, pero tienen la infraestructura de otro momento económico y mundial. Hay que dejar de lado la burocracia y tener una gran discusión donde encontremos la manera en que el Fondo realmente haga ese nexo entre los países en vías de desarrollo y desarrollados, que los primeros no pueden financiar", explicó.También, Prat-Gay señaló que países como la Argentina tienen tres curvas para aplanar: la de la pandemia, la recesión y el balance de pagos. Sobre esta última, explicó que, al caer el valor de las exportaciones, para exportar lo mismo se necesita producir más y esa producción es más difícil dada todas las trabas de distanciamiento social. Además, "el mundo se asusta, retira sus ahorros y los lleva a los centros financieros lejos de la periferia", remarcó.