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¿Conviene tener los ahorros en dólares el colchón?: esto aconsejan expertos

En una caja de seguridad el dinero está a salvo de los vaivenes económicos pero puede significar perder oportunidades de negocio. ¿Qué dicen los expertos?
FINANZAS - 22 de Marzo, 2021

Los argentinos guardan miles de millones de dólares fuera del sistema financiero. Según los últimos datos del Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC), al tercer trimestre de 2020, el total llegaba a los u$s247.343 millones. El dato comprende billetes y monedas en cajas de seguridad o "en el colchón" en el país o el exterior, además de depósitos en cuentas o cajas de ahorro.

Es evidente que el alto nivel de ahorro fuera del sistema local es un reflejo de los problemas económicos del país. "Quien hace eso busca protegerse de los saltos de la Argentina. Lo que le preocupa es evitar las caídas de la economía y los saltos del tipo de cambio local", señala el especialista en inversiones, Christian Buteler a iProfesional.

Así, muchos argentinos eligen sacar los dólares del sistema financiero para protegerse de la inestabilidad económica del país. Pero, ¿es una buena decisión dejarlos en una caja de seguridad o debajo del colchón? ¿Están perdiendo plata quienes toman ese camino?

En palabras del Fernando Dirazar, director de Del Sur Capital Markets, se podría decir que "no se pierde plata, pero tampoco se gana demasiado porque no se la hace trabajar". Y es que, al dejarlos guardados, el ahorrista siempre va a tener la misma cantidad de dólares (quizás más o menos pesos, dependiendo del tipo de cambio), pero no obtendrá ninguna rentabilidad. Por eso, a la hora de tomar una decisión, hay algunas variables a tener en cuenta:

Variable 1: el gasto

Una de ellas es que una caja cuesta dinero y la oferta y las posibilidades que hay en el mercado son muy amplias. Conviene evaluar las siguientes cuestiones: 

  • Se puede escoger tenerla en un banco (cualquiera, público o privado) o en una empresa dedicada exclusivamente a dar este servicio (como Ingot o Hausler, que son las más conocidas).
  • Una de las ventajas de escoger una empresa no bancaria es que el horario de atención es más amplio y las condiciones de contratación son más flexibles, pero en el caso de un banco, al ser cliente, se puede conseguir un mejor precio y es cómodo tener todo en un mismo lugar.
  • Los precios son variados, pero parten desde los $700 más IVA por mes (este nivel de precio se encuentran en entidades públicas mayormente), pasando por los $ 6.000 trimestrales más IVA (alrededor de $ 2.000 mensuales) para las más pequeñas y trepan hasta los $ 8.000 mensuales más IVA, aproximadamente, en el caso de las más grandes.
  • El precio depende de la entidad en la que se contrate, del tamaño y del seguro de cobertura asociado a la caja que se escoja.
  • Los pagos se pueden realizar de forma anual (lo que permite congelar tarifa y no estar sujeto a eventuales aumentos, que se suelen dar dos veces al año), trimestral o mensual.

Es decir que, aunque el ahorrista vaya a tener la misma cantidad de dinero siempre, el hecho de guardarlo en una caja de seguridad implica un gasto, que puede ser computado como una inversión para tenerlo a salvo y resguardado, pero que debe ser considerado dentro del balance respecto de cuánto se pierde o se gana por dejar la plata guardada bajo esta modalidad.

Las cajas de seguridad tienen un costo que puede abonarse anual, trimestral o mensualmente.

Variable 2: devaluación del dólar

Otro elemento a considerar una vez evaluado el costo es la devaluación. "Pareciera que no, pero, técnicamente, si guardo mis dólares debajo del cochón o en una caja de seguridad, estoy perdiendo dinero porque el dólar se desvaloriza al ritmo de la devaluación estadounidense", admite Buteler en un primer análisis.

Y es que, si bien parece extraño visto desde Argentina el hecho de que Estados Unidos tenga inflación, lo cierto es que, a nivel internacional, entre 2015 y 2019, la divisa estadounidense se devaluó fuertemente, según advierte el economista Fabián Medina.

"En los últimos 10 años, la depreciación del dólar fue en promedio del 1,8% anual. Eso significa que, si uno hubiera puesto divisas en una caja de seguridad hace una década, hoy podría consumir cerca de un 20% menos de productos y/o servicios que en ese entonces con ese dinero", explica en igual sentido el autor de la cuenta de Instagram @guiaparainvertir, Sergio Morales.

Sin embargo, en un segundo análisis, Buteler asegura que la persona que decide dejar sus ahorros en una caja de seguridad lo que busca, por lo general, no es rentabilidad, sino resguardo de valor. "No le importa perder contra la inflación norteamericana porque se protege contra la inestabilidad local", sostiene.

Algunos argentinos deciden sacar el dinero fuera del sistema financiero para evitar el riesgo local.

Variable 3: la evolución local del dólar

En ese punto, además, entra en juego la variable de la perspectiva local y es que, tal como explica Medina, "la evolución del dólar en Argentina se produce a un ritmo totalmente distinto del internacional".

Por ejemplo, en los mismos cuatro años en los que a nivel internacional perdió un 20% de valor, en nuestro país se apreció más de un 500% nominal en pesos (de $8,55 a $58) y cerca de un 120% real, si se descuenta la inflación local. Por lo que el economista considera que se podría decir que aquellas personas que tiene guardados su dólares en la caja de seguridad o bajo el colchón desde antes de la implementación del cepo, en agosto de 2019, tuvieron alguna ganancia en pesos.

Ahora, Medina advierte que, después de la llegada del impuesto PAIS, en diciembre de 2019, el panorama cambió y ya no es tan sencillo determinar si se ganó o se perdió. Todo depende del momento en el que se hayan adquirido los dólares atesorados:

  • A fines de diciembre/19, el precio del dólar (ya con el impuesto PAIS) rondaba los $105, por lo que la persona que compró en ese momento ganó cerca de $38 por billete.
  • A mediados de julio/20, la divisa dio un salto de $120 a $150 por la aplicación de Ganancias a la compra de dólares y los que compraron en ese momento perdieron unos $14 por billete.
  • Luego, descendió y el que se hizo de dólares cerca del 15 de septiembre/20 a $125, ganó aproximadamente $20 por billete. Para ese entonces, además, ya tenemos que hablar del mercado paralelo porque recordemos que se fue haciendo cada vez más restrictiva la compra de dólares para ahorro a medida que se fue ajustando el cepo. 
  • En tanto que, quien adquirió moneda estadounidense en el blue cerca de mediados de octubre/20, cuando se ubicó en $180 por dólar (con un pico de $195 el 22 de ese mes), tuvo una pérdida de $35 por divisa.

Ante este panorama, el operador de PR Cambio, Gustavo Quintana, sostiene que, si conviene o no dejar los dólares guardados es una cuestión que depende del horizonte de plazo al que se apunte. "En el cortísimo plazo, sí se está perdiendo dinero comparando con el rendimiento que ofrece un plazo fijo o bono que indexa por inflación, por ejemplo. Pero, a largo plazo, el dólar es un resguardo de valor siempre", opina.

Sin embargo, Morales, es más taxativo al respecto y considera que "al tomar la decisión de guardar dólares en la caja de seguridad, efectivamente, se está perdiendo porque la divisa norteamericana también pierde valor frente al resto de los activos de la economía". Comenta que "la mega-emisión monetaria en Estados Unidos durante la crisis del COVID-19 alcanzó niveles nunca vistos y esto ha producido una sobrevaloración en los precios de todos los activos, incluyendo los financieros".

Hay ciertos momentos en los que conviene pesificar para invertir, ganar y redolarizar

Variable 4: alternativas posibles

Por lo tanto, a la hora de pensar qué hacer con los dólares que se tengan ahorrados, él descarta la posibilidad de mantenerlos en una caja de seguridad o inactivos debajo de un colchón y considera que el escenario actual resulta atractivo para invertir en acciones de las empresas en el mundo que puedan verse beneficiadas por el alto nivel de emisión.

En este sentido, uno de esos sectores es el petrolero y menciona que "hay instrumentos como los CEDEARs que permiten posicionarse en empresas de ese nicho, como ExxonMobil (XOM), Vista Oil & Gas (VIS) o Petrobras (PBR)."A alguien de riesgo moderado, le recomiendo siempre mover su dinero con empresas de primera línea", apunta Dirazar.

"Los mejores activos, según su opinión, son los que pertenecen a empresas líderes de Estados Unidos, como Coca Cola (KO), Caterpillar (CAT), Disney (DIS) y Apple (AAPL), sobre todo en este momento en que "se está dando una tendencia bajista. En cambio, para una persona conservadora, le aconseja guardar parte del dinero en dólares e invertir otro porcentaje en un portafolio de empresas líderes de Estados Unidos", agrega.

"Si ponemos u$s5.000 en este tipo de activos, por ejemplo, en unos dos o tres año podemos llegar a tener u$s7.000 u u$s 8.000", dice Dirazar.

Quintana, en cambio, señala que, "en el corto plazo, recomendaría apostar a un activo indexado" y, en el largo, no descarta mantenerse dolarizado.Buteler también  aconseja "poner a trabajar" el dinero, pero advierte que las decisiones más acertadas dependerán del perfil de cada inversor.

"A uno conservador, por ejemplo, le recomendaría que conserve un 80% de su cartera en dólares y el resto lo invierta en algún instrumento que lo defienda de la inflación", completa.

Si bien hasta hace poco veía a los bonos CER como una buena opción, advierte que ya no rinden tanto porque hay mucha demanda y sugiere, en su lugar, un plazo fijo en UVA en este momento. En tanto, para los más arriesgados, comenta "que los bonos argentinos están muy golpeados hoy y las acciones argentinas vienen bajando mucho desde 20018, por lo que ambos pueden ser una buena opción con una visión a futuro".Medina coincide, en parte, con Buteler, ya que aconseja apostar a las letras cortas en pesos del BCRA de entre seis meses y un año.

"En un entorno en el que el blue está con tendencia a la baja, conviene comprar estas letras a corto plazo, que rinden entre un 3% y 4%. Yo pasaría los dólares a pesos, los pondría en una inversión que dé liquidez rápidamente y con ese dinero, en unos meses, podré comprar más dólares que ahora", explica. En tanto, para quienes prefieran un plazo fijo, sólo aconseja elegir uno precancelable para poder hacerse del dinero rápidamente en caso de necesitarlo.

En definitiva, todo es cuestión de perspectiva, tal como lo señala Quintana. Quien tenga sus ahorros en dólares guardados pensando en ganar con la apreciación de la divisa a largo plazo, estará tranquilo con esa elección, pero quien prefiera poner la plata "a trabajar", sin dudas tiene un amplio abanico de opciones para elegir y más chances de capitalizar su dinero. Y, sin dudas, un mix de ambos caminos (conservar parte en efectivo e invertir el resto) es lo que más se adapta al perfil del ahorrista promedio.

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