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Dólar, brecha y crisis: las señales que el mercado espera de Pesce y Guzmán a partir del 15N

Lo más relevante desde el 15 N será como seguirá la relación con el FMI y si el Gobierno cerrará la renegociación del acuerdo antes de fines de marzo
Por Carlos Arbia
08/11/2021 - 13,00hs
Dólar, brecha y crisis: las señales que el mercado espera de Pesce y Guzmán a partir del 15N

Una gran parte de los analistas locales y de Wall Street creen que el Gobierno de Alberto Fernández podría sufrir menos financieramente en caso que el resultado electoral del 14 de noviembre próximo sea favorable a la oposición. En cambio, si se revirtiera el resultado de las PASO del 12 de septiembre pasado existe una probabilidad muy alta de que el mercado financiero se complique.

Pero más allá de un resultado en contra o a favor del oficialismo lo más relevante desde el 15 N será como seguirá la relación con el FMI en los próximos meses y si el gobierno cerrará la renegociación del acuerdo antes de fines de marzo del año que viene. La primera señal que espera el mercado financiero local e internacional es que se pague el vencimiento de unos 1900 millones del próximo 22 de diciembre.  

Los números muestran que desde que este gobierno asumió la Argentina pagó al FMI unos u$s4.174 millones. Fueron u$s2.282 millones de intereses y u$s 1.892 millones de capital. Todavía restan pagar esos u$s 1900 el próximo 22 de diciembre. El año próximo vencerán otros u$s18.000 y en el 2023 otros18.000 millones. En el 2024 cuando finaliza el acuerdo vencen unos u$s4.500 más. 

Si se toma la tasa del mercado, hoy es del 20%. Es lo que indica el índice de riesgo país. Entre seis y ocho por ciento, pagaría la Argentina con una economía tendiendo a la normalizada. En tanto que al FMI se le pagaba el 3 por ciento. El motivo concreto por el cual estos cargos aumentan desde noviembre es que empiezan a correr los 36 meses desde que Argentina tiene el crédito con el FMI por encima de la cuota que le corresponde (187,5%). Así está establecido en las reglas del organismo, y que la Argentina pretende modificar vía el G-20.  

Por eso la Argentina pasa a pagar la tasa de interés máxima que el Fondo establece para este tipo de créditos: 4,05%. Esa tasa surge de sumar el 0,05% tasa de interés, el 1% básico de cargo, un 2% por acceder a un préstamo superior al 187,5% de la cuota de Argentina y por último el 1% porque el monto que el país adeuda por arriba del 187,5% de su cuota persiste hace más de 36 meses. De acuerdo a una estimación de la consultora ACM, los costos de las sobretasas significan unos u$s 1.252 millones anuales. Si el nuevo acuerdo no está listo para antes de fines de marzo próximo entonces la Argentina estará en problemas.

La dupla que financiera que integran el ministro de Hacienda, Martin Guzmán, y el presidente del BCRA, Miquel Pesce, confía en que el ingreso de dólares de diciembre, con la liquidación de la cosecha fina, será suficiente para empezar a equilibrar el mercado cambiario. Y así se podría manejar un aumento del tipo de cambio oficial a un ritmo mayor al actual, pasando de 1% a 3 ó 4% por mes. 

Lo más relevante desde el 15 N será como seguirá la relación con el FMI
Lo más relevante desde el 15N será como seguirá la relación con el FMI

La opinión de los expertos

El escenario más probable para el dólar oficial es ir a un ajuste de 3% a 4% mensual durante el verano (contra el 1% mensual actual), al tiempo que se ensayan señales de moderación por el lado fiscal. En tanto el economista de FMyA Fernando Marull explica que "para el verano 2022 asumimos que se va a transitar con más cepo y más brecha cambiaria. Hay un 30% de probabilidad de un salto cambiario como en el de enero de 2014". Lo que se observa con más preocupación en los últimos días es una nueva caída de las reservas del BCRA y el aumento del dólar contado con liqui que está en alrededor de los 215 pesos y una fuerte suba del riesgo país por encima de los 1700 puntos básicos más allá de la baja del dólar paralelo. 

El analista financiero Christian Buteler manifestó que "no se puede pretender mantener el tipo de cambio estable con una inflación al 3 o 3,5 por ciento mensual, por lo cual es lógico que el precio continúe subiendo en los próximos días por lo que el 200 peso no implicará ningún tipo de techo para el blue"

El pronóstico sobre lo que podría suceder a partir del 15 de noviembre es difícil de predecir. Es muy poco también lo que se puede hacer en los próximos días desde el punto de vista fiscal, cambiario y monetario. Pero no habría que descartar alguna medida sorpresiva si el mercado se pone muy en contra. La semana pasada, para cuidar las reservas internacionales, el BCRA le prohibió a los bancos incorporar dólares a sus balances hasta fin de mes.

El gran problema que plantean los analistas es que no se ensanche lo que los analistas llaman la "brecha de la brecha" un elemento adicional que apareció en el mercado financiero luego de los refuerzos del cepo cambiario que el BCRA y la CNV vienen realizando desde julio pasado. Se trata de la diferencia que existe entre el dólar paralelo de 200 pesos y dólar Contado Con Liqui que está entre los 215 y 220 pesos donde no hay intervenciones del BCRA. Es el tipo de dólar que se opera a través de bonos y acciones argentinas con cotizaciones en Buenos Aires y también en Nueva York. En esa "brecha de la brecha" se encuentra hoy el principal problema para el equipo económico. 

No se trata de un mercado pequeño, informal, y poco transparente como el blue. Es un mercado en donde buscan cambiar sus pesos devaluados por dólares caros las empresas locales y los fondos de inversión internacionales que quieren sacar al exterior esos dólares antes de las elecciones legislativas del próximo domingo.

Lo ocurrido hasta ahora sorprendió a las autoridades económicas que proyectaban para esta época un dólar blue por debajo de los $195. "El objetivo de Guzmán pasaría por repetir las medidas adoptadas luego del pico que hizo el dólar en noviembre del año pasado. Pero deberá encauzar un acuerdo con el FMI, seguir achicando el déficit fiscal y aumentar gradualmente el ajuste del tipo de cambio oficial para salir del ritmo actual del 1% mensual" manifestó a iProfesional el economista de IEB Norberto Sosa.

para cuidar las reservas internacionales, el BCRA le prohibió a los bancos incorporar dólares a sus balances hasta fin de mes
Para cuidar las reservas internacionales, el BCRA prohibió a los bancos incorporar dólares a sus balances hasta fin de mes

Por su parte Marcelo Elizondo, titular de la consultora DNI destaca que hay un antecedente que le da algunas chances a Guzmán.

"A fines de octubre del 2020 el dólar libre voló a $190 y la brecha cambiaria llegaba en aquel momento al 130%. Seis meses después, a partir de un comportamiento fiscal y monetario mucho más ajustado, el tipo de cambio bajó a $140 y la brecha se había achicado a sólo el 60%. Pero la situación luce más compleja, sobre todo en el plano político. El Gobierno podría quedar en una situación mucho más endeble si el resultado electoral es negativo para el oficialismo que generaría mucho ruido que podría generar mucha complejidad para cualquier decisión de política económica que se quiera adoptar" manifestó Elizondo.

Una de las señales más importantes de la semana pasada que dio el equipo económico fue que el Tesoro Nacional comenzó a subir la tasa de sus bonos en pesos que se ubicó en el 48% anual en la última licitación y el Central absorbió en un solo mes más de $230.000 millones, aumentando 5,5% el stock de Leliq y pases que ya supera los 4 billones de pesos y por el que se paga a los bancos y al estado que tienen eses letras unos 10.000 millones de dólares al año. Esta es una señal que indica la preocupación del equipo económico por evitar antes de fin de año un colapso cambiario inflacionario y monetario.

Un reciente informe de la consultora Equilibram que dirige el economista Diego Bossio, explicó que "la tasa de interés que está pagando al Tesoro por colocar deuda en pesos ya está en 48% anual para bonos que vencen en marzo y ese es el costo de evitar una mayor dolarización de portafolios de los inversores locales. También agrega que "por su lado el BCRA comenzó a acelerar para absorber el excedente de pesos".

Pero una de las señales más complejas que tendrá que dar el equipo económico después de las elecciones es algún tipo de definición con respecto a los subsidios económicos que el Gobierno gasta para mantener las tarifas de servicios públicos de gas y luz congeladas y también el precio de los combustibles frente a los rumores que podría haber cambios en la secretaría de Energía luego de las elecciones que no beneficiarían a Guzmán. 

Hay que recordar que Guzmán buscó este año generar un aumento de tarifas del 18% en dos etapas, pero el Gobierno, en particular la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador Axel Kicillof, solo le permitieron aplicar un solo aumento del 9% en mayo para luz y gas. Por la desautorización que tuvo se enfrentó con el subsecretario de Energía Eléctrica Federico Basualdo a quien despidió pero luego tuvo que reincorporarlo por orden de la vicepresidenta.

El tema tarifario es uno de los más complicados que tiene el ministro en su agenda desde el 15N y tal vez sea uno de los aspectos que genere mayores problemas con los técnicos del FMI que quieren entre otras cosas una reducción de esos subsidios y la eliminación de los controles cambiarios desde el momento en que comience a regir un nuevo acuerdo.

El atraso tarifario también es importante en el caso de los combustibles. El precio del barril de petróleo en el mercado internacional es de unos 80 dólares mientras que el llamado barril criollo que el gobierno les paga a las petroleras llega a 55 dólares. En el caso del gas el precio internacional del millón de BTU es de 5,5 dólares y en nuestro país se paga 3,5 dólares. Con respecto a los combustibles este fin de semana el presidente de YPF Pablo López manifestó que el precio de la nafta súper debería costar 1,7 dólares.  

El último diagnóstico antes de las próximas elecciones del equipo económico da cuenta que la situación financiera es manejable siempre que exista respaldo político, pero luego de las elecciones deberán dar señales claras al mercado. 

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